Hacer una reforma en casa siempre viene acompañado de decisiones ilusionantes. En mi caso, aún recuerdo cómo optamos por poner puertas correderas en algunas habitaciones para solucionar problemas de espacio, y el problema lo estoy teniendo ahora con el WiFi.
Muchos pueden pensar qué tiene que ver una puerta con que la señal del WiFi llegue bien, y ya te adelanto que no se trata de una puerta normal. A nivel de diseño y de aprovechamiento del espacio, las puertas con casoneto oculto son una maravilla. Pero hay un pequeño detalle técnico que nadie te cuenta antes de la obra: estás colocando barreras por toda la casa.
Esto es lo que no se ve
Iniciar una reforma, más allá de todo lo malo que tiene la entrada en casa de albañiles, fontaneros, carpinteros y demás profesionales necesarios, siempre resulta ilusionante. De pronto te ves haciendo planes sobre cómo quedará tu vivienda si tiras un tabique, si cambias el suelo y, por supuesto, si sustituyes las puertas. Las puertas correderas son una magnífica opción para ganar espacio y habitabilidad, pero hay algo que quizá puedes pasar por alto —y yo lo hice—: estaba poniendo escudos antimisiles para mi WiFi dentro de las paredes.
Y es que, para que esa puerta se deslice suavemente y desaparezca, necesita esconderse en una estructura, el casoneto, que está fabricada íntegramente en metal, normalmente acero galvanizado. Una caja metálica que va oculta detrás de las paredes o, mejor dicho, dentro del tabique.
El router de tu casa se comunica con tus dispositivos enviando ondas de radio. Estas ondas son invisibles, pero se comportan de forma muy predecible al chocar con diferentes materiales. Pueden atravesar la madera, el ladrillo o el pladur perdiendo solo un poco de fuerza por el camino. Sin embargo, cuando se topan con el metal, la historia cambia drásticamente.
El metal es el archienemigo natural de las ondas electromagnéticas. De hecho, lo puedes comprobar si entre el router y algunas zonas de la casa hay paredes que esconden tuberías de agua, de calefacción u otros elementos metálicos. Por si esto no fuera bastante, súmale los casonetos.
Se ve parte de la estructura del casoneto
En lugar de dejar pasar la señal, el metal la absorbe o la rebota, actuando como un espejo ciego. Es un fenómeno conocido como la “jaula de Faraday”. Al instalar cinco de estas estructuras repartidas por toda la casa, básicamente lo que hice, de forma inconsciente, fue crear un laberinto de muros metálicos que la señal del router tiene que esquivar.
Si a esto le sumamos que hoy en día tengo en casa muchos más dispositivos conectados que cuando hice la reforma —ya no es solo la tele o algún enchufe inteligente—, lo que me encuentro es que la red llega con más dificultad a algunos puntos. Por suerte, el piso no es tan grande como para encontrarme con zonas completamente muertas.
Un problema más. Hay que tener en cuenta que sobre todo en edificios más antiguos, baños y cocinas suelen concentrar una gran presencia de elementos metálicos en las paredes (ahora van por el techo y son de PVC y así los puse, menos mal) debido a la red de conducciones y desagües que llevan el agua a la casa y permiten evacuarla.
En muchos casos, estas instalaciones están hechas con cobre y otros metales, lo que termina convirtiéndolas en un obstáculo para la señal que emite el router. Aunque la cobertura puede atravesarlas, lo hace con menor intensidad y rendimiento. Y, por si fuera poco, los azulejos y las baldosas también contribuyen a debilitar la señal al actuar como una especie de pantalla.
Es algo que se nota, sobre todo cuando me alejo del router y quiero usar la banda de 5 GHz, que es la más rápida, pero también la que peor atraviesa los obstáculos. Entonces, el bloqueo del metal es aún más agresivo que con la antigua banda de 2,4 GHz, que es la que usan prácticamente todos los dispositivos que logro conectar.
Por suerte, el piso no es enorme. La señal WiFi llega incluso hasta la puerta de entrada, aunque bastante más debilitada después de tener que atravesar dos casonetos por el camino. Y, cuando en algún momento he necesitado un extra de cobertura, he recurrido a algunos de los trucos que ya te he contado, aunque todavía no me he planteado instalar una red en malla… por ahora.
En Xataka SmartHome | Tirar un tabique puede ser ilegal: la línea roja entre obra menor y mayor que te puede costar una multa en una reforma
Ver 0 comentarios