A la hora de quitar las manchas de la ropa, las lavadoras cuentan con numerosos programas, pero hay ocasiones en las que, ni con todo el arsenal que ofrecen, las manchas terminan de salir. Algunas son muy rebeldes y, en esos casos, hay que recurrir a alternativas y trucos (sin tener que usar la lejía) que cuiden tanto la ropa como la propia lavadora.
Aunque existen productos más fuertes, estos pueden acabar dañando los tejidos. Para esas situaciones, hay soluciones muy prácticas que hoy están algo en desuso. ¿Recuerdas eso de frotar, limpiar y remojar? Pues uno de estos pasos puede facilitar mucho la eliminación de las manchas difíciles. Se puede hacer a mano, pero además muchas lavadoras tienen una función que lo imita y que es bastante desconocida.
Prelavar y poner a remojo, la clave
El truco de nuestras abuelas para acabar con las manchas sigue totalmente vigente y no es otro que poner a remojo la prenda antes de lavarla. Dicho de otra manera: prelavar. Una función que también tienen muchas lavadoras y que no todo el mundo conoce.
Pero primero vamos a volver al método tradicional, el de las abuelas. Poner a remojo la ropa antes de lavarla es una especie de prelavado, un método que puede ser muy eficaz para eliminar manchas.
Además, evitamos usar lejía y otros productos quitamanchas más agresivos. La lejía, por ejemplo, puede terminar provocando que el blanco amarillee. Existen, además, muchos tipos de tejidos, y cada uno tiene unas características concretas. Dicho esto, usando el detergente adecuado, sumergir la ropa durante un periodo prolongado es una solución clásica con varios beneficios.
Por una parte, dejar la ropa sumergida en agua antes del lavado ayuda a que las manchas se ablanden. El agua penetra en las fibras del tejido, suelta la suciedad más incrustada y facilita su eliminación durante el lavado. Así, el detergente y el propio proceso de lavado pueden actuar de manera más efectiva.
Muchas manchas, especialmente las solubles en agua, como las de sudor, bebidas o algunos alimentos, comienzan a disolverse cuando se remojan. Esto puede reducir la intensidad de la mancha y hacer que el lavado posterior sea más eficaz.
Hemos visto que hay que tener cuidado con productos como la lejía. En este sentido, en el mercado hay alternativas. Es el caso del detergente para prelavado, que suele ser de color verde y es ideal para remojar a mano. Además, se puede usar en todo tipo de manchas.
Prelavar en la lavadora
Teniendo esto en cuenta, la lavadora ofrece una función que mucha gente no conoce. Casi todas las lavadoras tienen tres compartimentos: uno para el lavado principal, otro para el suavizante y otro para el prelavado. Este último permite enjuagar previamente la ropa muy sucia antes de lavarla.
Lo puedes ver en la imagen superior: el compartimento para el lavado principal aparece marcado con el número 2 o II; el del prelavado, con el número 1 o I en el cajetín; y el del suavizante, con un asterisco o una flor.
El prelavado ayuda a eliminar la suciedad superficial y las manchas ligeras antes del ciclo principal de lavado. Esto, además, evita que parte de la suciedad se redistribuya sobre la ropa durante el lavado principal, mejorando la eficacia del lavado.
Para usar el prelavado, se suele utilizar un detergente distinto al que mencionábamos antes de color verde. En este caso es otro, normalmente de color azul, específico para lavadora, y debe ponerse en el compartimento destinado al prelavado.
Dicho todo esto, se puede afirmar que poner la ropa a remojo o hacer un prelavado antes del lavado normal mejora la eficacia, especialmente cuando se trata de ropa muy sucia o con manchas persistentes. Utilizar esta función adecuadamente puede ayudar a mantener la ropa más limpia y a prolongar la vida útil de las prendas.
Imagen portada | José Antonio Carmona
En Xataka SmartHome | Las lavadoras tienen una función muy desconocida e indispensable: evita que huela mal y hace que funcione como el primer día
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