El aire acondicionado es un imprescindible para combatir el calor en muchos hogares. Pese a todos los trucos que ya hemos comentado, cuando buscamos una solución rápida y eficaz para bajar la temperatura, sigue siendo uno de los sistemas más efectivos. Lo que quizás no sepas es que muchos modelos actuales incluyen funciones que van mucho más allá de enfriar el ambiente.
De hecho, si tienes un aire acondicionado moderno en casa, incluso puedes ahorrar espacio. Sí, tal como suena. Aunque a primera vista una cosa no parezca tener relación con la otra, si sabes aprovechar todas sus funciones quizá puedas prescindir de algunos aparatos que tienes por casa. Hola, Wallapop.
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Modo Ventilador (Fan)
A veces, el cuerpo no pide frío polar, sino simplemente que el aire no esté estancado. Y si no tienes un ventilador a mano, el aire acondicionado puede hacer una función parecida gracias al modo "Fan" o "Ventilador".
En este modo, el equipo mantiene apagado el compresor y hace funcionar únicamente el ventilador de la unidad interior. Es, salvando las distancias, como tener un ventilador convencional integrado en la pared.
La principal ventaja es que, al no activarse el compresor, el consumo eléctrico es mucho menor que cuando el aparato está enfriando. También suele generar menos ruido, por lo que puede ser una opción útil cuando solo quieres mover el aire de la estancia.
Eso sí, este modo no introduce aire del exterior ni ventila realmente la habitación: simplemente recircula el aire interior. Para renovar el ambiente después de una reunión con mucha gente, tendrás que abrir una ventana durante unos minutos.
Además, si el equipo dispone de filtros, al hacer circular el aire puede ayudar a retener parte del polvo, el polen y otras partículas en suspensión, siempre que estos se encuentren limpios y en buen estado.
Modo Deshumidificador (Dry)
Algunos aires acondicionados son perfectos para mantener una temperatura ideal y mejorar el ambiente y no solo porque permiten bajar la temperatura. El modo "Dry" o "Deshumidificación", representado habitualmente con el icono de una gota de agua, tiene como objetivo principal reducir la humedad del aire sin enfriar la habitación de forma tan intensa como el modo "Frío". Para ello, extrae parte del exceso de humedad presente en la estancia.
Es una función especialmente útil si vives en una zona costera o en un lugar con un clima húmedo. Para que una vivienda resulte confortable, normalmente se recomienda mantener la humedad relativa en torno al 40 % y el 60 %.
Su funcionamiento es sencillo y resulta ideal para esos días en los que el calor no es asfixiante, pero sí existe una elevada humedad ambiental. En este modo, el equipo hace funcionar el compresor de manera intermitente o a baja intensidad para condensar el vapor de agua y expulsarlo en forma de líquido a través del desagüe. Durante el proceso, también genera una ligera corriente de aire fresco.
Aunque consume más electricidad que el modo ventilador, ya que el compresor entra en funcionamiento, puede gastar menos que el modo Frío en determinadas condiciones. De esta forma, ayuda a conseguir un ambiente más seco y agradable sin enfriar en exceso la habitación.
Modo ECO o Ahorro
Es el modo estrella para cuidar el bolsillo, ya que está diseñado para reducir el consumo energético del aparato. Al activar el modo "Eco", el aire acondicionado ajusta su funcionamiento para gastar menos electricidad sin renunciar por completo al confort.
Para conseguirlo, reduce la potencia del compresor y del ventilador, limita los picos de consumo y suaviza la intensidad del chorro de aire. En los modelos más avanzados, también puede utilizar sensores de presencia para detectar si hay personas en la habitación y modificar la temperatura cuando la estancia está vacía.
El ahorro exacto depende del modelo, de la temperatura seleccionada y de las condiciones de la habitación, pero puede resultar especialmente útil cuando vas a mantener el aire acondicionado encendido durante largas jornadas de teletrabajo o durante toda la tarde.
Modo "Noche", "Sueño" (Sleep / Night)
Dormir con el aire acondicionado encendido puede provocar sequedad de garganta, congestión, molestias musculares o una sensación de frío excesiva, especialmente si el chorro apunta directamente hacia la cama. Ya lo hemos contado.
Además, mientras dormimos, el metabolismo se ralentiza y el cuerpo genera menos calor, por lo que somos más sensibles a las bajas temperaturas. Para evitar estas molestias sin tener que pasar calor, muchos aires acondicionados cuentan con el modo Sleep o Sueño.
Este modo adapta el funcionamiento del equipo de forma progresiva. En refrigeración, suele aumentar la temperatura seleccionada aproximadamente 1 ºC durante las primeras horas y después la mantiene estable, evitando que la habitación se enfríe demasiado de madrugada. También reduce la velocidad del ventilador y el nivel de ruido para favorecer un descanso más confortable.
Modo Automático (Auto)
Representado habitualmente con un icono circular o unas flechas, es el piloto automático del confort. El modo automático o "Auto" está disponible en los aires acondicionados con bomba de calor, que son los capaces de producir tanto frío como calor. Su función es mantener una temperatura estable sin que tengas que cambiar manualmente entre un modo y otro.
Solo tienes que seleccionar una temperatura objetivo, por ejemplo, 22 o 23 °C. A partir de ahí, el equipo utiliza sus sensores y algoritmos para decidir si debe enfriar o calentar la habitación hasta alcanzar ese valor y mantenerlo.
Modo Turbo
Es justo lo contrario del modo "Eco" que vimos antes: en este caso, el equipo prioriza la rapidez frente al ahorro energético. Está pensado para esos días en los que el calor resulta insoportable, como cuando llegas a casa en plena tarde de agosto y el salón parece un horno.
El modo "Turbo" permite climatizar la estancia lo más rápido posible. Al activarlo, el aire acondicionado hace funcionar el compresor y el ventilador a una potencia elevada durante un periodo limitado, normalmente entre 15 y 30 minutos. Una vez transcurrido ese tiempo o alcanzada la temperatura deseada, el equipo vuelve automáticamente a su funcionamiento habitual.
Modo Auto clean
Algunos modelos también incorporan una función denominada "Auto Clean", aunque el nombre puede variar según la marca. Este sistema activa un ciclo automático destinado a eliminar la humedad acumulada en el interior de la unidad y de paso sirve para alargar la vida útil del aparato. De esta forma, ayuda a reducir la aparición de moho, limita la proliferación de bacterias y evita que se generen malos olores.
Resulta especialmente útil al dejar de utilizar el aire acondicionado, sobre todo al final del verano, cuando el intercambiador interno puede quedar húmedo debido a la condensación. Esa humedad favorece la aparición de hongos, bacterias y olores desagradables.
Al activar esta función y apagar el equipo con el mando, la unidad deja de enfriar, pero el ventilador interior continúa funcionando durante unos minutos, normalmente entre 10 y 15. Así consigue secar el interior antes de apagarse por completo.
Modo "Sensor de Presencia"
En los sistemas tradicionales, la máquina mide la temperatura desde la propia unidad colgada en la pared (cerca del techo, donde el aire es más caliente). Pero otros modelos, sobre todo los más modernos tienen un extra: sensores de presencia o movimiento.
Un ejemplo son algunos aires acondicionados de Samsung, LG o Daikin, que incorporan sensores de movimiento capaces de detectar si hay personas o mascotas en la estancia. Estos permiten modular como funciona el aire acondicionado en tiempo real y sin que tu tengas que hacer nada.
Gracias a la información obtenida de los sensores, el equipo puede adaptar automáticamente la temperatura, la intensidad del caudal y la orientación del aire para mantener un ambiente confortable con el menor consumo posible. Si el sensor no detecta presencia durante un periodo determinado, el aire acondicionado modifica su funcionamiento para ahorrar energía. Dependiendo del modelo, puede elevar ligeramente la temperatura seleccionada, reducir la potencia o activar el modo de espera.
Modo "Calor" (Heat)
Y llegamos al final. Aunque te suene extraño encender el aire acondicionado en enero, la inmensa mayoría de los aparatos actuales integran una bomba de calor reversible. Esto significa que pueden invertir su ciclo de funcionamiento para introducir calor en casa en lugar de extraerlo. Es el modo "Heat" o calor.
A diferencia de los sistemas tradicionales que tardan mucho en calentar una estancia, la bomba de calor distribuye el aire caliente de forma casi instantánea.
Es uno de los sistemas de calefacción más rentables que existen. Por cada kilovatio de electricidad que consume, genera mucha más energía térmica que un radiador eléctrico o un calefactor de resistencia convencional, lo que se traduce en un alivio directo para tu bolsillo en invierno.
En Xataka SmartHome | Quería un aire acondicionado y me hablaron de HVAC. Me sonaba extraño, pero ahora sé por qué es mucho mejor
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