Si tienes instalado un aire acondicionado en casa puede que no lo enciendas tanto como te gustaría no por ahorrar, sino porque más que refrescar te produce una sensación de frío que puede llegar a ser molesto y que incluso hace que te tengas que abrigar o echar una sabanita en el sofá en pleno verano.
No es algo extraño que solo te pasa a ti. De hecho, es más común de lo que podemos pensar y en muchas casas siempre hay alguien al que le molesta poner el aire acondicionado por este motivo. ¿Qué podemos hacer?
Ajustar el chorro del aire hacia arriba y hacia los lados
Imagen: LG
El primer paso consiste en comprobar cómo tenemos configurada la salida del aire del aparato. Si está enfocado en la dirección donde vamos a estar sentados o tumbados puede que nos interese cambiarlo de forma que el aire no nos llegue de forma directa, sino que se mezcle antes con el ambiente creando una sensación de brisa suave.
Para ello casi todos los equipos actuales, tanto fijos de pared como portátiles tienen alguna función que permite, ya sea de forma manual, o desde el mando a distancia con un motor, cambiar la orientación de las lamas verticales y/o horizontales.
Será suficiente con ponerlas apuntando hacia otra dirección lo más alejada posible de donde vayamos a estar y, en el caso de que el aparato esté muy alejado de nosotros, lo que nos interesará será orientar el chorro hacia arriba para que se distribuya mejor y más suave el aire frío saliente del split.
Subir la temperatura objetivo
Imagen: Dreame
Parece obvio, pero si subimos la temperatura desde el mando un par de grados no solo conseguiremos que la de la estancia esté un poco más alta, sino que también el equipo trabaje más horas en el modo de funcionamiento de crucero, si es que es de tipo inverter.
Esto permite que el compresor funcione en un nivel de potencia intermedio en vez de siempre al 100 %, con lo que lograremos que el aire que sale de la máquina esté algo menos frío y si nos da de forma directa no nos causará tanta molestia.
Usar el modo swing
Casi todos lo modelos implementan esta función de una u otra forma y se puede activar desde el mando a distancia para lograr algo que nos interesa en este caso: tener una distribución del chorro de aire más indirecta.
La idea es que, mediante el movimiento automático y continuado de las lamas horizontales y/o verticales situadas en la salida del aire, este no nos llega a nosotros como un único chorro frío, sino más bien como una especie de brisa fresca más agradable y tolerable si somos frioleros.
Bajar la potencia del ventilador
Otra cosa que podemos hacer y que es muy útil es bajar la potencia de distribución del aire, es decir, del ventilador. Todos los modelos tienen varias potencias de funcionamiento que permiten extender la distribución del chorro de aire desde un par de metros hasta mucho más allá.
Si lo que queremos es que refresque la sala sin que el chorro de aire nos dé directamente, bajar la potencia de los ventiladores ayuda mucho, y más si lo combinamos con la función de swing antes comentada.
Es algo que podemos hacer manualmente eligiendo entre las diferentes potencias que haya disponibles o también eligiendo alguno de los modos "nocturnos" o "silenciosos" que tenga nuestro modelo, que suelen bajar los ventiladores al mínimo para no molestar.
Imagen portada | José Antonio Carmona
En Xataka Smart Home | Quiero poner aire acondicionado en casa: qué potencia de refrigeración necesito en cada habitación para estar fresquito y ahorrar luz
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