Manuel Amate, electricista: “Un aire acondicionado sucio puede disparar el consumo un 10% más”

La unidad exterior de un aire acondicionado por conductos también necesita una revisión básica para que el sistema funcione bien

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Jose Antonio Carmona

Editor Senior

Cuando llega el momento de poner en marcha el aire acondicionado, conviene haber realizado antes un mantenimiento periódico. Y es que, como advierte Manuel Amate, experto electricista, “un aire acondicionado sucio puede disparar el consumo un 10% más”.

Ese 10% adicional repercute directamente en la factura de la luz que pagamos cada mes. Por eso cobra más importancia que nunca realizar un buen mantenimiento del aire acondicionado, una tarea que, en muchos casos, podemos hacer nosotros mismos. Esto no solo permite ahorrar en la factura eléctrica, sino que también ayuda a mejorar la calidad del aire, reduce la posibilidad de que aparezcan malos olores y contribuye a limitar la circulación de partículas en suspensión que pueden provocar alergias u otros problemas respiratorios.

La importancia de los filtros

aire Imagen | Paco Rodríguez

En distintas ocasiones hemos explicado la importancia de limpiar los filtros. Conviene hacerlo al menos dos veces al año: una antes de la temporada de verano y otra antes de empezar a usar la calefacción en invierno. Esa sería la frecuencia mínima, aunque puede variar según el uso que hagamos del equipo.

Si al encender el aire acondicionado notas que enfría menos de lo habitual, que tarda más de la cuenta en alcanzar la temperatura deseada o que desprende un olor poco agradable, la primera medida que puedes adoptar es revisar y limpiar los filtros. Es un proceso sencillo que puedes llevar a cabo tú mismo.

Lo primero que debes hacer antes de tocar nada es apagar el equipo y cortar la corriente. Y si no puedes desconectarlo directamente, acude al cuadro eléctrico y baja el interruptor que corta la corriente del aire acondicionado. Es una medida básica de seguridad para evitar sustos y trabajar con más tranquilidad.

Con el equipo ya sin electricidad, localiza el lugar en el que se encuentran los filtros. En los splits suelen estar detrás de la tapa frontal o embellecedora. En los sistemas por conductos, en cambio, pueden estar tras una tapa de registro situada en el falso techo del cuarto de baño, en el pasillo o en alguna zona de paso.

Filtro

Una vez abierta la tapa, retira los filtros. Suele ser un proceso bastante sencillo: normalmente basta con levantarlos ligeramente o inclinarlos para poder sacarlos sin forzar. Como advierte Manuel Amate, es importante hacerlo despacio y con cuidado para no doblarlos ni dañar las guías o la propia estructura del filtro.

Con los filtros ya fuera, toca eliminar todo el polvo y la suciedad acumulados con el paso del tiempo. Lo recomendable es usar una mascarilla, sobre todo si llevan mucho tiempo sin limpiarse, para evitar inhalar partículas.

La mejor forma de limpiarlos es sumergirlos en agua templada, por ejemplo en la bañera o en un recipiente grande, y pasar después un cepillo suave para retirar la suciedad más incrustada. No hace falta utilizar productos agresivos: en la mayoría de los casos, basta con agua templada y una limpieza cuidadosa.

Si notas que los filtros desprenden mal olor, también puedes usar un producto desinfectante específico para este tipo de mantenimiento, siempre aclarando bien después. Este paso ayuda a reducir la presencia de bacterias y hongos, que suelen estar detrás de muchos de esos malos olores.

Filtro Ejemplo de filtro lavable

Antes de volver a colocar los filtros, debes asegurarte de que están totalmente secos. Es fundamental para evitar que reaparezcan los malos olores. Puedes dejarlos secar al aire en una zona ventilada, pero evitando el sol directo, ya que el calor excesivo podría deformarlos. Y si tienes prisa y necesitas acelerar el proceso, puedes usar un secador con aire templado, nunca caliente, para no dañar el material.

Con los filtros ya secos, puedes volver a colocarlos fijándote en que quedan en la misma posición en la que estaban antes de retirarlos. Para evitar vibraciones y ruidos innecesarios, es muy importante comprobar que encajan bien, que no quedan torcidos ni mal apoyados y que la tapa queda correctamente cerrada.

Cuidado con la máquina exterior

Silentblocks Imagen | Almacenelectricidad

Además del mantenimiento de los filtros, también podemos realizar otro tipo de revisiones para asegurarnos de que el aire acondicionado está en buen estado. Y, en este sentido, la unidad exterior es una pieza fundamental para que el sistema funcione correctamente.

Al estar instalada en el exterior —ya sea en la fachada, en un balcón, en una terraza, en la azotea o en una zona técnica— está expuesta al clima, al polvo y a la suciedad. Por eso conviene comprobar que no esté obstruida por hojas, polvo u otros objetos que puedan bloquear la entrada o la salida de aire, ya que una mala ventilación reduce el rendimiento del equipo y aumenta el consumo eléctrico.

También es importante revisar el aislamiento de las tuberías exteriores. Si el recubrimiento está deteriorado por el sol, agrietado o roto, pueden producirse pérdidas de eficiencia y el sistema tendrá que trabajar más para alcanzar la temperatura deseada.

Otro punto que conviene comprobar es el estado de las lamas o rejillas. Si alguna está doblada o deformada, puede dificultar el paso del aire. En ese caso, se puede intentar recolocarla con suavidad y mucho cuidado, siempre evitando forzarla.

Aire Acondicionado Sucio

También debemos revisar que los silentblocks sigan en buen estado y conserven la elasticidad necesaria para cumplir correctamente su función. Estas piezas actúan como amortiguadores frente a ruidos y vibraciones. Si están desgastadas o rotas, la máquina puede vibrar más de la cuenta y generar molestias.

Además, es recomendable comprobar que las canalizaciones y el desagüe se encuentran en buen estado, y que no haya bridas demasiado apretadas que puedan dañar tubos o conducciones con el paso del tiempo. Con estas comprobaciones, el equipo trabajará mejor, hará menos ruido y consumirá menos energía.

Revisión por un profesional

Además de limpiar los filtros y comprobar por nuestra cuenta el estado de la unidad exterior, es aconsejable realizar una revisión general del aire acondicionado por conductos cada cierto tiempo. Lo ideal es que un profesional revise el estado del equipo al menos cada dos años, aunque la frecuencia puede variar según el uso, la antigüedad de la instalación y las condiciones de la vivienda.

Imagen portada | Domoelectra con mezcla

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