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Esta es la historia de la televisión, un aparato que nada tiene que ver con la caja tonta de hace unos años
Televisores

Esta es la historia de la televisión, un aparato que nada tiene que ver con la caja tonta de hace unos años

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Parece que no pasa el tiempo, pero sólo tenemos que echar la vista atrás para contemplar como todo a nuestro alrededor cambia. Nada o casi nada parece inmóvil y esa máxima, en lo referente a tecnología se multiplica exponencialmente de una forma asombrosa.

Y es que si en este campo un par de años ya puede hacer que un aparato quede antiguo, viajar al pasado diez años puede hacer que directamente nos parezca prehistórico. Ya no se trata de si se llevaban de uno u otro estilo, lo mismo que se llevan ahora los pantalones tipo pitillo y hace cinco años la tendencia era pata de elefante. Se trata de nuevas funciones y evolución en las formas y diseños, dos aspectos que en los televisores se aprecian sobremanera.

Y eso lo podemos comprobar con sólo ver las fotos de cuando éramos pequeños, esas del salón en las que la tele estaba a nuestro lado o si eres muy joven viendo el viejo álbum familiar de nuestros padres. Televisores que aún eran de tubo, de gran profundidad y muy pesados. Televisores de tubo en los que vimos a Fermín Cacho ganar los 1.500 metros en Barcelona 92 o 4 años antes dar positivo a Ben Johnson en Seul 88.

Un televisor que por aquel entonces copaba el centro del salón y nunca mejor dicho, pues su diámetro, sus dimensiones hacían que tuviéramos que colocarlo en un mueble casi específico para el mismo. Nada de colgarlos en la pared o integrarlos en las vitrinas. Eso era un concepto impensable.

Televisores de tubo, formatos y emisiones
Tubo

Puede haber sido el paso más importante, aunque algunos podrían discutir si es equiparable al paso del blanco y negro al color. Lo cierto es que a título personal muy poco tiempo pude convivir con una tele en blanco y negro (en España todo llegaba más tarde) pero sí que recuerdo que salvo el cambio del color ("sólo", ahí es nada) el resto del aparato básicamente era la misma caja de dimensiones mastodónticas.

Una caja en la que se alojaba una pantalla de unas 24 o 25 pulgadas en los modelos más grandes con la parte derecha albergando los controles y el altavoz. Los más avanzados tenían mando a distancia pero en la mayoría era un lujo. Una pantalla que además ofrecía unas impresionantes para la época 576 líneas efectivas de imagen (era el modelo PAL) y cuya variación podemos comprobar buscando hoy un vídeo a de esa resolución en YouTube.

Eran modelos con una relación de aspecto que seguro muchos habréis visto en las tabletas hoy día. Un relación 4:3 que hacía que al ver películas sufriéramos las franjas negras arriba y abajo. Eso desapareció a mediados de los años 90 cuando los fabricantes comenzaron a apostar por la relación de aspecto 16:9 en unos televisores panorámicos que aún seguían siendo de tubo.

Televisor Mítica la carta de ajuste

¿Olvidamos las franjas negras? Todo lo contrario... pues buena parte de las emisiones se seguían haciendo en 4:3 con lo que salvo películas o redimensionábamos la imagen (y la distorsionábamos) o hacíamos zoom (y perdíamos contenido).

Unas novedades que en España coincidieron con la llegada de las privadas y algunas autonómicas. Se acabó el país de dos canales (Primera y Segunda Cadena de TVE) y llegó el teletexto. Ese invento que aún a día de hoy persiste como un recuerdo del pasado reciente.

Del televisor de tubo a las pantallas planas
Tele

Y es con el ocaso de la década de los 90 cuando llega una nueva revolución. Televisores planos, mucho más delgados que podemos colocar casi en cualquier sitio de la casa. Una tecnología que como viene siendo habitual, en un principio sólo pudieron disfrutar los bolsillos más solventes y que poco a poco fue expandiéndose al ritmo que crecían los tamaños.

¿Usamos aún por ese entonces 25 pulgadas? Ahora la tendencia era hacer uso de unas medidas en torno a las 32 pulgadas que ahora no parecían tan grandes al ser aparatos mucho más estilizados. El televisor crece en tamaño y poco a poco el plasma se hace más popular aunque sus problemas y los precios que ofrece hacen que no termine de despegar. Eso y que además llegan unas siglas muy familiares: LCD

Una tecnología basada en las pantallas de cristal líquido (de ahí las siglas "Liquid Cristal Display") que pasó a competir con los plasmas en tamaño y poco a poco en prestaciones, logrando precios mucho más asequibles que conquistaron a los usuarios. Era la época del HD Ready (llegaron en 2005), ese invento que nos "colaron" por el que estos nuevos modelos afirmaban estar preparado para la Alta Definición y por el cual con el tiempo tuvimos que pasar por caja para hacernos con un Full HD.

Smart

Y es que el"HD Ready" no era más que un reclamo, un enganche que quedó al descubierto al intentar ver una simple autonómica en Full HD. Aún recuerdo Cana Sur HD en pruebas y cómo el televisor de casa, un "HD Ready", no dejaba verlo.

EL caso es que poco a poco los LCD derrocaron a los modelos de plasma. Más vida útil y mejor precios que hicieron que las marcas se pasaran a esta tecnología. De hecho fue en 2013 cuando llega a su fin el plasma con el cierre de la producción por parte de Panasonic.

¿UHD y HDR, la nueva frontera?
4k

A estas alturas estamos hablando de 1080p (aunque perduraban muchos modelos 720p), formato 16:9 y una diagonal que ya había subido de media hasta las 40 y 42 pulgadas. El "Full HD era lo más". Tener un Full HD y comprarte el Blu-ray del momento era tener la mejor experiencia de la tele. ya había pasado el año 2010, cuando el apagón analógico da la bienvenida a los primeros smart TV.

Ya no tenemos con nosotros la caja tonta. Ahora los televisores son smart TV con lo que tenemos acceso a todo tipo de contenido gracias a las conexiones Bluetooth, Wi-Fi, NFC, Miracast. En la tele podemos ver vídeo en streaming vía internet o desde un dispositivo conectado e incluso podemos enchufarle un disco duro externo o todo tipo de dispositivos como consolas, home cinema

Una experiencia en la que nos quisieron meter el 3D, algo que a la larga se ha demostrado como todo un error que no ha atraído ni a consumidores ni a productores de contenido. Y te creías que tenías lo máximo pero... no.

Recuerda que en tecnología todo cambia muy rápido y cuando estábamos aún maravillados con la resolución 1080p comenzamos a oír hablar de 4K (lo correcto es decir UHD), una resolución cuatro veces superior al Full HD que prometía una calidad de imagen sin igual.

De nuevo volvían a crecer las diagonales... ya vamos por una media de 50 pulgadas. Misma relación de aspecto, 16:9 y un televisor mucho más delgado, pues **el LCD originario ya está a estas alturas finiquitado (hola pantallas LCD LED). Y es que las pantallas LED que llegaron con los FUll HD ahora son tendencia con los paneles UHD si bien hay un nuevo actor en el mercado. El top de la calidad, las pantallas OLED, las más caras, el mejor contraste, los negros más puros, sólo en manos de LG.

De esta forma si recapitulamos encontramos que ya tenemos televisores UDH y 1080p ya en retirada con paneles LED, con formato 16:9 y diagonales de 50 pulgadas dando la bienvenida a los paneles OLED.

Pero si pensabas que el UHD era la revolución volvemos a decir que estás equivocado. Y es que a los primeros modelos con soporte UHD le sucedió la que puede ser la gran apuesta para sacar más partido a la calidad de imagen. Hablamos del HDR, del cual ya dimos en su día nuestra opinión de porqué estaba llamado a ser el futuro en la televisión.

El HDR comienza a llegar al mercado de forma masiva en el año 2016 y supone una importante mejora en la calidad de la imagen que podemos disfrutar. Faltaba el contenido para sacarle partido pero poco a poco bien sea en formato físico o vía streaming hemos ido gozando de más y más alternativas.

QLED, televisores curvos, 8K...
Curvo

Y en esas estamos cuando a principios de 2017 en el CES de Las Vegas surge una nueva apuesta, en este caso por parte de Samsung. Se trata de apostar por un giro de tuerca en los paneles, los QLED, con los que competir con los paneles OLED, los cuales ya no son exclusivos de LG, pues así vemos como Sony ya presenta su propuesta en este sentido.

A su vez tenemos en el mercado un tipo de televisor, modelos con pantalla curvas, los cuales pese a incorporar las últimas novedades en cuanto a calidad de imagen y tratar de ofrecer una experiencia inmersiva no terminan de despegar por los problemas de visión que pueden ofrecer desde determinados ángulos.

Es la televisión actual, siempre conectada, de máxima calidad, nada que ver con lo que podíamos disfrutar en la tele hace 25 años. Pero no te confíes, no esperes que esto sea lo último porque la resolución 8K ya mismos está llamando a tu puerta.

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