He decidido "pasar" del router que me da la operadora y comprar uno libre: estos son todos los motivos

Hay diferencias de rendimiento, pero sobre todo un router libre es mucho más personalizable

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Jose Antonio Carmona

Editor Senior

Vamos a hablar de uno de los temas que más dudas genera cuando llega el momento de contratar Internet en casa. Viene el técnico, instala el router "gratuito" de la operadora… y aparece la gran pregunta: ¿merece la pena cambiar el router que te ponen?

Si preguntas por ahí, la mayoría te dirá que prefiere seguir con el que le han instalado. Pero ¿es una buena idea? En general, no: lo más recomendable es no depender del router de la operadora o, directamente, sustituirlo. Ahora veremos por qué y qué alternativas tienes.

Router Imagen Enrique Perez para Xataka

Para empezar, ese router de la operadora no es un regalo. O bien lo pagas de forma directa (por ejemplo, con los costes de instalación) o lo estás pagando mes a mes de forma indirecta dentro de la factura, como si fuera un alquiler. De hecho, en muchos casos la operadora lo retira o te exige que lo devuelvas si te das de baja, y a veces incluso hay permanencia, con penalización asociada.

Pero el problema no es tanto la “gratuidad”, sino la calidad del hardware. Lo habitual es que el equipo que instalan sea un modelo bastante básico, algo que se nota en cuanto hablas con instaladores o comparas prestaciones. Y, en algunos casos, puede ocurrir incluso que ese router no te permita aprovechar al máximo la velocidad o la estabilidad que podría darte tu conexión.

Por eso, lo más aconsejable suele ser cambiar el router de la operadora por uno comprado por ti. El “pero” es que no siempre se puede prescindir del equipo original, porque hay situaciones en las que es necesario mantenerlo.

Aun así, no es ningún drama: puedes comprar tu propio router y usarlo para que gestione la red de casa. La idea es sencilla: conectas ambos por Ethernet, desactivas el WiFi del router de la operadora y dejas que el router nuevo se encargue de distribuir la señal en casa. Es un proceso bastante fácil y lo veremos más adelante con calma.

Llegados a este punto, queda claro que lo ideal es no depender del router de la operadora, y hay tres motivos principales que me sirven para explicartelo.

Mejor rendimiento

Router X1 Router de Jazztel

Si compras un router por tu cuenta, puedes acceder a modelos que trabajan con las bandas de 2,4 y 5 GHz, lo que se traduce en más velocidad, menos interferencias y una gestión más eficiente de los dispositivos de casa. Y lo mejor es que no hace falta gastar una fortuna: como ya comentamos, por menos de de lo que piensas tienes opciones más que solventes.

Ten en cuenta que la banda de 2,4 GHz es la más utilizada y, por tanto, también la más saturada. Poder usar 5 GHz te da un extra de estabilidad y “sensación de fluidez” en el día a día, y además facilita que puedas aprovechar mejor la velocidad que tienes contratada.

Mejor gestión de la señal en casa

Router Medición de router de Digi y Xiaomi en el mismo punto

Al optar por un router neutro, hay que rebuscar entre sus tecnologías; lo habitual es encontrarte con equipos con tres o cuatro antenas y, en muchos casos, con tecnologías como MIMO, que ayudan a repartir mejor la señal según dónde estén los dispositivos conectados. ¿El resultado? Mejor cobertura y, en algunos casos, más alcance.

La diferencia frente al router “básico” de la operadora suele ser clara: antenas menos potentes, peor cobertura y una distribución de la señal más pobre. Y eso, al final, se nota: aunque tengas una conexión decente (por ejemplo, 50 Mb), puedes acabar con una experiencia peor simplemente por culpa de un router demasiado limitado.

Actualizaciones y opciones

Router Puertos Color

Los routers de operadora suelen venir con restricciones en configuración y prestaciones. Y, lo más frustrante, es que dependes de las actualizaciones que decida lanzar la compañía… que a veces llegan tarde, llegan mal o directamente no llegan.

Las operadoras suelen limitar las opciones de configuración de sus routers para facilitar el soporte técnico. Un router libre te da acceso total a todas sus funciones.

En cambio, con un router libre normalmente tienes más control: desde elegir cómo quieres usar cada banda, gestionar el acceso de dispositivos, mejorar la seguridad, crear redes separadas, hasta activar funciones extra según el modelo. Y, como decíamos, no hace falta irse a routers de más de 100 euros para notar un salto importante.

En general, la conclusión es bastante clara: según tu caso, suele merecer la pena tener un router propio. Ya sea para sustituir el de la operadora o, si necesitas mantenerlo, para que sea tu router el que gestione el WiFi y la red interna de casa.

Y ahora cuéntame: ¿eres de los que se queda con el router “regalado” o ya te pasaste a uno comprado por tu cuenta?

En Xataka SmartHome | Durante años pensé que apagar el router por las noches era una gran idea. Ahora lo dejo siempre encendido por varios motivos

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