Contar con una buena conexión a Internet a la que puedas acceder en toda la vivienda es fundamental hoy en día, y por mucho que los estándares inalámbricos hayan evolucionado un barbaridad con equipos WiFi 7 que ya empiezan a ser habituales en muchas casas, la verdad es que un buen cable Ethernet sigue siendo la mejor opción.
Aunque hacer un despliegue de estos cables por toda la vivienda puede ser complicado y existen formas de facilitarnos la vida, como aprovechar conductos viejos que ya no se usen o poner fibra óptica de plástico para pasar por los espacios ya disponibles, al final, en algún punto de la instalación necesitarás un cable Ethernet para conectarte al ordenador, Smart TV, etc.
Qué tipo de cable Ethernet necesito hoy en día
Y aquí es donde podemos tener la tentación de comprar el cable "mejor" que encontremos en la tienda, sobre todo si queremos que la instalación nos dure unos cuantos años. ¿De verdad es necesario?, ¿qué diferencias podremos encontrar?
Empecemos por el principio y esto es comentando qué tipo de cables Ethernet podemos encontrar ahora mismo en las tiendas, ya sea en rollos a granel para montar nosotros (o un técnico) o con longitudes cortas ya fijas (1,3,5,10 metros son las más habituales).
Dentro del ámbito doméstico lo más habitual es el cable Ethernet de par trenzado donde hay que tener en cuenta las distintas categorías que podemos encontrar, las cuales aparecen serigrafiadas en el propio cable, donde se muestran las letras "CAT" seguidas de un número.
La siguiente tabla muestra las principales categorías de cables Ethernet actuales y, aunque algunas categorías admiten la misma velocidad máxima que otras, no son completamente equivalentes, ya que también influyen factores como la frecuencia. Esta determina la potencia de la red, afectando el ancho de banda y la pérdida de datos en el cable.
|
categoría |
Velocidad máxima |
frecuencia |
Velicidad de descarga |
|---|---|---|---|
|
Ethernet Cat 5 |
100 Mbps |
100 MHz |
15,5 MB/s |
|
Ethernet Cat 5E |
1.000 Mbps |
100 MHz |
150,5 MB/s |
|
Ethernet Cat 6 |
10.000 Mbps en menos de 50 metros 1.000 Mbps en más de 50 metros |
250 MHz |
1.250 MB/s (1,25 GB/s) 150,5 MB/s |
|
Ethernet Cat 6A |
10.000 Mbps |
500 MHz |
1,250 GB/s |
|
Ethernet Cat 7 |
10.000 Mbps |
600 MHz |
1,25 GB/s |
|
Ethernet Cat 7a |
10.000 Mbps |
1.000 MHz |
1,25 GB/s |
|
Ethernet Cat 8 |
40.000 Mbps |
2.000 MHz |
5 GB/s |
Cuanto más largo sea un cable, mayor será la pérdida de potencia, por lo que un cable corto generalmente ofrece un mejor rendimiento que uno más largo. Esto hace que en algunos casos un cable de la misma categoría pueda garantizar diferentes velocidades en función de su longitud.
Hasta hace unos 5-10 años en el entorno doméstico lo normal es que los cables que venían con los routers de operadora o los libres y con otros equipos de red como amplificadores WiFi, extensores PLC, etc. fueran de tipo CAT 5, lo que garantizaba velocidades de conexión de 100 Mbps estables en la mayoría de situaciones.
Después se han ido distribuyendo de forma masiva cables CAT 5E con velocidades máximas de 1.000 Mbps, suficientes para las conexiones más punteras que podíamos tener en la mayoría de hogares con fibra óptica, puesto que dicha conectividad quedaba estancada en esta cifra.
Sin embargo, en los últimos años operadoras como Orange, Digi y más recientemente Movistar están ofreciendo a algunos de sus clientes la posibilidad de contratar velocidades de hasta 10 Gbps, lo que en la práctica deja obsoletos los cables antes mencionados y es necesario apostar por una conexión con mejores prestaciones. ¿Cuál?
Pues las propias operadoras parece que están apostando por Cat 6a en los cables que entregan en los routers pensados para este tipo de conexiones, un cable que permite alcanzar sin problemas estos 10 Gbps en las condiciones típicas de uso de un hogar medio.
¿No es necesario usar cables más potentes como Cat 7 o Cat 8? Pues ahora mismo en general no. Si bien podemos tener la tentación de cablear con este tipo de cables la casa, la realidad es que la mayoría de usuarios domésticos no podremos aprovecharlos y estaremos pagando un coste de entre 2 y 4 veces más por algo a lo que no podemos sacar partido en el medio plazo.
De hecho, ni siquiera las conexiones a Internet de 10 Gbps son aprovechables ahora mismo salvo en casos puntuales de hogares que se usen como centro de trabajo o con muchos miembros donde la velocidad total se reparta entre varios usuarios.
Resumiendo: si estamos pensando en cablear nuestra casa ahora mismo o comprar un cable para conectar algún aparato y queremos uno que nos vaya a durar en prestaciones por lo menos para unos 10 años sin problemas de velocidad, apostar por un modelo de tipo Cat 6a es más que suficiente. Más adelante siempre podremos cambiarlo o esperar a ver qué novedades nos ofrece la tecnología.
Imagen portada | PxHere
En Xataka Smart Home | Creía que el WiFi nunca se acercaría al cable hasta que vi las velocidades del WiFi 7
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