Parecía una simple obra del vecino. Ahora, una montaña de tierra gigante amenaza con enterrar su casa

El problema es que por las lluvias, la gran cantidad de tierra se ha ido tragando su vivienda

Obra
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Jose Antonio Carmona

Editor Senior

Lo que en un principio parecía una obra más ha terminado convirtiéndose en la ruina, aunque no para quien la inició, sino para el vecino. Un ejemplo más de cómo una reforma en una vivienda puede acabar de forma muy negativa y que, en este caso, ha terminado afectando a la superficie de la casa colindante.

El problema se debe a unas obras que se vieron agravadas por las lluvias. Una vivienda levantada con mucho esfuerzo ahora corre peligro por culpa de la reforma del vecino, que amenaza con dejarla sepultada bajo un enorme montón de tierra.

Una obra amenazante

Casa Imagen | Le Parisien

Todo ha ocurrido en el departamento de Val-d’Oise, a las afueras de París y se hacen eco en Le Parisien. Allí, una familia ha visto cómo su casa se ha visto afectada por las obras del vecino. Aunque los trabajos han sido paralizados de forma parcial, una gran cantidad de tierra procedente de esa reforma amenaza ahora con engullir su vivienda.

Todo el desastre se originó por la falta de precaución de los vecinos de la parcela de arriba. En 2022, comenzaron a construirse una vivienda de dos plantas y, al hacer la excavación para los cimientos, cometieron el error de ir acumulando toda la tierra en el terreno en lugar de llevársela.

Esa enorme montaña de escombros y tierra suelta no aguantó más y acabó desplomándose sobre la propiedad del matrimonio el 30 de marzo de 2024. Sin embargo, lo peor llegó un par de meses después a raíz de las lluvias: el alud de tierra avanzó hasta reventar los grandes ventanales de la planta baja, colándose directamente en medio de su salón. Carlita, la propietaria, afirma Así que mi marido y yo hemos puesto cubos por todas partes que vaciamos casi a diario”.

Aunque lograron retirar los escombros del interior con maquinaria pesada, la familia se vio obligada a tapiar las ventanas con tablones de madera. De su jardín ya no queda nada; el espacio exterior ha desaparecido bajo la tierra.

El problema es que la amenaza sigue siendo real. La tierra amontonada actúa como una gran esponja: al absorber el agua de la lluvia, multiplica su peso y ejerce una presión brutal contra los cimientos de la vivienda. Esto se traduce en una gran cantidad de filtraciones, humedades y peligrosas goteras que caen directamente sobre el cuadro eléctrico del sótano. 

Casa Imagen | Le Parisien

Según Le Figaro, la familia tiene miedo a que la casa no aguante más y la estructura colapse por completo mientras están dentro. En un principio, el Ayuntamiento se comprometió a reubicar a la familia en un alojamiento temporal por su seguridad pero al parecer, hasta la fecha, no han actuado de esta forma, obligándoles a regresar y vivir dentro de una casa declarada como siniestrada.

Les está costando muy caro. Entre peritajes y gastos derivados, la factura supera ya los 25.000 euros. Este enorme agujero financiero les ha obligado a cambiar radicalmente de vida: han tenido que cancelar vacaciones y renunciar a los planes de educación privada que tenían previstos para su hijo.

Ante el riesgo de nuevos desprendimientos, las autoridades instalaron un muro preventivo. Sin embargo, lo hicieron dentro de la propia parcela de la familia afectada, restándoles aún más espacio habitable. Para colmo, se les exige a ellos mismos que asuman el mantenimiento de esta barrera, a pesar de ser las claras víctimas de la negligencia de la obra contigua.

Desde el consistorio se defienden argumentando que la situación técnica es muy delicada. Advierten que retirar ahora mismo la montaña de tierra es inviable sin antes construir un muro de contención definitivo, ya que mover el terreno podría desestabilizar la zona y provocar el derrumbe inmediato del chalet.

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