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¿Pensando en hacerte con un purificador de aire? Estos son algunos factores interesantes a tener en cuenta antes de pasar por caja
Electrodomésticos innovadores

¿Pensando en hacerte con un purificador de aire? Estos son algunos factores interesantes a tener en cuenta antes de pasar por caja

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Ahora, en plena época estival en la que el calor aprieta (al menos en el hemisferio norte), muchos han pensado en hacerse con un sistema de aire acondicionado o un ventilador y en su excursión por el comercio de turno o en las páginas en internet se han topado con otra tipología de producto con el que guarda cierta semejanza, al menos en lo estético.

Hablamos de los purificadores de aire, esos aparatos que muchas veces parecen aires acondicionados portátiles y que están destinados a mejorar el aire que respiramos en casa. Además, para personas que padecen algún tipo de enfermedad respiratoria, su uso puede ser recomendable si lo prescribe el personal sanitario. Cada vez es más habitual ver estos dispositivos en los hogares y si piensas hacerte con uno, estos son algunos aspectos a valorar.

Antes de nada repasaremos para qué sirve un purificador de aire, un aparato cuyo principal cometido es acabar con los elementos contaminantes o tóxicos presentes en el aire que respiramos. Para lograrlo, recogen el aire del ambiente mediante un ventilador y tras hacerlo circular por medio por un potente filtro encargado de atrapar las partículas nocivas, humos y otras impurezas, este vuelve a ser liberado en la habitación.

Filtro: HEPA o de tipo HEPA

Hepa Imagen de la Wikipedia

Es el aspecto fundamental, el que más debemos valorar, aunque no el único, como veremos más adelante. Y es básico puesto que la calidad del filtro marca la calidad del aire que vamos a respirar.

Es interesante que el filtro sea HEPA y no "de tipo HEPA". HEPA del inglés (High Efficiency Particulate Air​) es un tipo de filtro de aire de alta eficiencia que satisface unos estándares (debe atrapar con el 99.97% de efectividad, todas las partículas iguales o superiores a 0.3 micras) y que permite recoger partículas de polen, acaros, humo de tabaco, polvo... Por superar esos estándares ofrece un rendimiento muy superior al resto de filtros. Dentro de HEPA hay además diferentes escalas.

Clase HEPA

% de retención total de partículas

% de retención local de partículas

E10

    más del 85%

E11

    más del 95%

E12

    más del 99,5%

H13

    más del 99,95%
    más del 99,75%

H14

    más del 99,995%
    más del 99,75%

U15

    más del 99,99995%
    más del 99,99975%

U16

    más del 99,999995%
    más del 99,99975%

U17

    más del 99,9999995%
    más del 99,9999%

Lo que ocurre es que en algunos modelos aparece el enunciado filtro de tipo HEPA, que no es lo mismo. Estos no pasan las pruebas para lograr la categoría de filtro HEPA absoluto. Estos filtros suelen atrapar un 85% de las partículas que bloquea un filtro HEPA absoluto. Son por lo tanto menos eficientes pero también más baratos, por lo que se emplean en modelos de gama baja o gama media.

Potencia

Purifica

Una vez hemos aclarado el concepto del filtro, hay que valorar otros aspectos y empezamos por la potencia que ofrece, un apartado que va en directa relación con el que veremos después: el tamaño de la estancia en la que va a desempeñar sus funciones.

Debemos hacernos con un aparato que cuente con una potencia suficiente para purificar el aire de la habitación en el tiempo que indican las especificaciones. A más metros cúbicos a cubrir vamos a precisar de una potencia mayor, lo que repercutirá en un funcionamiento menos forzado, durante menos tiempo y por lo tanto en un menor consumo eléctrico, lo que se traduce en unos euros de ahorro en la factura de la luz.

Metros cúbicos de la estancia

Habitacion

Igual que no es lo mismo emplear un aire acondicionado para enfriar una habitación de 10 metros cuadrados que una de 50 metros cuadrados, en el caso de los purificadores nos encontramos ante la misma situación.

Ya sea en metros cuadrados o metros cúbicos, debemos contar con un aparato que cuente con un potencial adecuado para cubrir los metros cúbicos (o cuadrados) de la habitación en la que va a trabajar. No podemos comprar o mejor dicho, no debemos, un purificador justo de potencia para una habitación de gran volumen y viceversa.

Nivel sonoro

Portable

Otro de los puntos a valorar es el nivel sonoro del aparato. Lo mismo que en los aires acondicionados y en los ventiladores, debemos buscar un purificador lo más silencioso posible, sobre todo si tenemos en cuenta que va a funcionar horas y horas en completo silencio en casa, incluso en los momentos en que vamos a dormir.

Debemos buscar entre las especificaciones para conocer cuál es el nivel de ruido del aparato y buscar el que más se adapte a nuestra necesidad. Si somos sensibles al ruido, quizás 30 decibelios sean demasiado. Si no nos molesta demasiado, quizás con este valor podamos conformarnos.

Elementos extra

Wind

Hay otros aspectos que debemos valorar. Funciones extra como es la función ionizadora por la que el sistema permite eliminar los iones positivos del aire que respiramos y que pueden provocar hiperactividad, jaqueca, ansiedad, malhumor, dolores articulares, agresividad, cansancio crónico... Para ello se encarga de emanar iones de carga negativa, que mediante enlaces químicos se unen a partículas positivas generadas por aparatos electromagnéticos que resultan perjudiciales para la salud.

Igualmente puede ser interesante que cuenten con una capa de carbón activo que es la encargada de eliminar las partículas que pueden ser perjudiciales para la salud. Este trabaja como tamiz extrayendo los materiales pesados que se encuentran en el aire por medio de unos poros menores a 2 nanómetros. El carbón filtra moléculas pesadas a una superficie sólida, el carbón, dejando pasar solamente las moléculas más puras.

Igualmente puede ser interesante el que el dispositivo cuente con sensores para automatizar su funcionamiento. Como si de un termostato para regular la temperatura se tratase, este o estos sensores se encargan de medir la calidad del aire y las partículas nocivas presentes de forma que si detecta unos niveles elevados, el mismo se encargaría de adaptar la potencia de uso o las horas de funcionamiento sin que nosotros tengamos que hacer nada. Esto repercute, igualmente, en el consumo eléctrico y en una menor factura de la luz.

La presencia de automatismos para su programación también es algo interesante. Que el purificador funcione desde que se pone el sol hasta que amanece o al revés en función de la hora que registra un reloj o de la conectividad a la red que pueda ofrecer es otro factor a valorar.

Por lo tanto, si vamos a comprar un purificador, más allá del precio, un factor básico, también podemos estudiar otros elementos para intentar que la compra sea al final un acierto y no un fracaso.

Imagen portada | Friends of Earth

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