Esta es la temperatura ideal del aire acondicionado para ahorrar en la factura de la luz sin pasar calor en verano
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Esta es la temperatura ideal del aire acondicionado para ahorrar en la factura de la luz sin pasar calor en verano

Llega la época de calor y tras revisar los equipos de climatización y hacer las tareas de mantenimiento previas toca encender el aire acondicionado en casa. Entonces surge la polémica de cada temporada: ¿qué temperatura es más recomendable poner en el termostato para lograr un ambiente confortable sin gastar una fortuna en electricidad?

La temperatura ideal dentro de casa dependerá de múltiples factores, como por ejemplo de quién vive en ella, de si somos muy frioleros o calurosos, de la edad de los habitantes, de la humedad ambiental, el tiempo que vamos a pasar en su interior, etc. Sin embargo, sí hay una serie de rangos recomendados que podemos tomar como referencia para lograr un uso más eficiente del aire acondicionado en casa.

Temperatura ideal: lo que dice la ciencia

Según un estudio del IDAE (Instituto para la Diversificación del Ahorro y la Energía) y teniendo en cuenta criterios normalizados de ergonomía del ambiente térmico del RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios), la temperatura de confort en un ambiente cerrado como es una vivienda y de actividad "pasiva", es decir, cuando no estamos realizando ninguna actividad física, se sitúa en verano entre los 23°C y los 25°C.

Si bajamos de estos 23 grados el aire estará más reseco y además se incrementará innecesariamente el consumo energético y con ello el gasto a final de mes. De hecho, los cálculos generales para el coste energético para cada grado que bajamos la temperatura con respecto al valor óptimo puede suponer entre un 5% y un 7% de incremento en el consumo de electricidad en nuestros equipos.

tabla datos

¿Es esto mucho? Pues si consideramos para hacer unos cálculos rápidos que vamos a gastar unos 100 euros al mes en aire acondicionado poniendo los termostatos a 25 grados, un grado que bajemos la temperatura nos supondrá hasta 7 euros adicionales. Con uno o dos grados no se notará mucho a final de mes, pero si somos de poner la casa a 20 grados o menos esto puede suponer un incremento cercano al 35% en el coste total que tendremos que pagar cada mes.

Si por ahorrar bajamos el aire acondicionado y la temperatura sube por encima de esos 25 grados ideales, entonces se incrementará la sensación de bochorno, también la incomodidad y las dificultades para conciliar el sueño por las noches.

Humedad relativa del aire

aire

Otro factor que interviene en el confort de la vivienda y que puede influir en cuánto gastamos en climatización es la llamada sensación térmica, término que hace referencia a la capacidad de los humanos para percibir ante una misma temperatura externa objetiva distintas sensaciones de frío o calor.

Y uno de los culpables de que esta sensación térmica varíe dentro de casa es el porcentaje de humedad relativa o relación entre la presión parcial del vapor de agua y la presión de vapor de equilibrio del agua a una temperatura dada. Por encima de valores del 50% de humedad relativa en el hogar suele aumentar la sensación de calor y al contrario, con valores inferiores solemos tener la sensación de que hace más frío.

El RITE recomienda una humedad relativa de entre el 45%-60% para dentro de casa en verano y, en caso de que queramos variar este porcentaje sin recurrir a usar el aire acondicionado, podemos optar por utilizar algún humidificador que nos permitirá modificar la cantidad de agua presente en el aire de la vivienda.

Variaciones de la temperatura óptima con la edad y estado de salud

termostato

Estos valores generales que hemos comentado están recomendados para personas medias con buena salud, pero hay situaciones en las que probablemente será más adecuado subir o bajar un par de grados el termostato para lograr mejorar el confort dentro de casa.

Es por ejemplo el caso de los bebés, niños, ancianos y personas enfermas o que por su situación física no puedan realizar muchos movimientos a lo largo del día, teniendo un metabolismo más lento.

En estos casos por ejemplo los pediatras recomiendan que la temperatura del hogar para un bebé oscile entre los 22-24°C por el día y los 18-20°C por la noche, algo que podemos aplicar al resto de habitantes con salud más delicada.

Más información | IDAE

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