Posiblemente, el momento definitivo en el que te das cuenta de que el streaming no lo es todo sea cuando tienes tu propio contenido y quieres disfrutarlo sin complicaciones. Pelis que has comprado, vídeos familiares, series en un disco duro o música organizada a tu manera, entre otras cosas. Y ahí es donde una app puede cambiarte la tele sin cambiar de tele.
La llegada de Jellyfin como app para Smart TVs Samsung es justo eso. No es otra plataforma más, es una forma de montar tu propio Netflix casero con una idea sencilla: tú pones el contenido, tú mandas en la biblioteca, y la tele solo tiene que reproducirlo bien.
Es un giro que estamos viendo últimamente en Tizen, que está recibiendo apps en este sentido, como por ejemplo veíamos con la llegada de Google Fotos a los televisores Samsung.
Qué es Jellyfin y por qué hay quien lo prefiere a Plex
Jellyfin es un servidor multimedia. Traducido: una app que instalas en un ordenador, NAS o servidor de casa para organizar películas, series, música y fotos, y luego verlo todo desde el sofá con carátulas, temporadas, progreso de reproducción y perfiles.
La gran diferencia con Plex es el enfoque. Jellyfin suele gustar por ser más configurable. Menos dependencias de cuentas externas, menos sensación de funciones bloqueadas y un control muy directo sobre cómo gestionas tu biblioteca.
En una tele Samsung, el reto siempre ha sido el mismo: Tizen no tiene la misma barra libre de apps que otras plataformas. Por eso, cuando aparece una app así, lo interesante no es solo la compatibilidad, sino la comodidad.
Si Jellyfin funciona como debe, el uso típico es muy simple: entras en la app, eliges peli o capítulo, y listo. Sin USBs que desaparecen, sin formatos raros, sin “no se puede reproducir este archivo” a los dos minutos.
También hay un punto importante: esto no sustituye al streaming, lo complementa. El día que una plataforma te quite una película del catálogo o que una serie cambie de sitio, tu biblioteca sigue ahí, ordenada a tu manera.
Lo que necesitas para disfrutarlo
Aquí es donde mucha gente se pega el golpe: el servidor manda.
Si Jellyfin corre en un NAS o en un PC viejo, dependerá de si ese equipo puede servir el vídeo tal cual o tiene que convertirlo sobre la marcha. Cuando hay transcodificación, necesitas potencia. Si no la hay, vienen los tirones; es la diferencia entre ver fluido o con bajones.
Y luego está la red. Por WiFi se puede, pero no todo WiFi vale. Si el router está lejos o la tele se engancha a la banda que no debe, el streaming local puede ir peor que Netflix. Es el típico caso en el que no falla la app, falla el tubo por el que va el vídeo.
Ahora hay más interés en montarte tu propio centro multimedia porque el mercado está cambiando. Subidas de precio, catálogos que bailan, anuncios incluso pagando. Cada vez hay más gente montando un sistema híbrido: streaming para lo nuevo y servidor propio para lo que quiere conservar sin depender de nadie.
Imágenes | Dall-E con edición, Jellyfin
En Xataka Home | Las OLED son lo mejor del mercado pero yo he elegido una Neo QLED. Estos han sido mis motivos
En Xataka Smart Home | Tu tele Samsung se ve bien, pero puede verse mejor: así se calibra desde el móvil sin volverte loco con menús
Ver 1 comentarios