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Tres trucos caseros para mejorar la acústica de tu sala y conseguir que tu equipo suene mejor
Trucos y bricolaje smart

Tres trucos caseros para mejorar la acústica de tu sala y conseguir que tu equipo suene mejor

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La calidad de los componentes de nuestro equipo de cine en casa o alta fidelidad incide claramente en el sonido que vamos a obtener. Sin embargo, hay otro factor determinante que también nos interesa tener muy presente porque puede arruinar el sonido de nuestro equipo, por muy bueno que sea, o permitirle dar rienda suelta a todo su potencial: las características acústicas de la habitación en la que lo hemos instalado.

Si no disponemos de una habitación que podamos dedicar en exclusiva a la música o el cine en casa es probable que nos veamos obligados a instalar nuestro equipo en una sala con ventanas y puertas de cristal, que tienen una gran capacidad de reflexión de las ondas sonoras; adornos de vidrio y jarrones, que pueden resonar, y muchos otros objetos que, aunque estéticamente pueden ser atractivos, pueden mermar las prestaciones sonoras de nuestro equipo. Afortunadamente, podemos resolver muchos de estos problemas con sencillez e invirtiendo poco dinero.

Controlando las reflexiones

Lo primero que os aconsejaría es que, si no lo habéis hecho ya, cubráis las ventanas y puertas de cristal con cortinas. Cuanto más gruesas sean, mejor. Su contribución al sonido es positiva porque evitarán que el cristal que ocultan refleje las ondas sonoras, y, de paso, absorberán una parte de la energía de las ondas sonoras que inciden en su superficie. El segundo consejo también es sencillo: instalad una alfombra gruesa en el suelo que cubra, al menos, la porción que se extiende entre vosotros y las cajas acústicas delanteras.

Este elemento decorativo también es beneficioso porque, por un lado, absorbe una parte de la energía de las ondas sonoras que inciden sobre él, y, además, incrementa el retardo de las señales reflejadas, evitando, de esta forma, que enmascaren las ondas sonoras que se propagan directamente desde los altavoces hacia nuestros oídos.

Miequipo

Si la habitación en la que hemos instalado nuestro equipo es muy «viva» basta aplicar los dos consejos que acabamos de ver para que su sonido mejore. Pero aún podemos hacer algo más. Los libros también absorben energía acústica, por lo que pueden ayudarnos a combatir el exceso de reflexiones, y, de propina, son un magnífico aislante acústico, por lo que también pueden ayudarnos a reducir el nivel de presión sonora fuera de la habitación. Si tenéis muebles y podéis colocar en ellos una mayor cantidad de libros, también es posible que el sonido de vuestro equipo mejore y reduzcáis las reflexiones perjudiciales. Probadlo. Probablemente el resultado os sorprenderá.

Imagen | HiFi Club
En Xataka Smart Home | Tres claves para que saques el máximo partido a tus cajas acústicas eligiendo el amplificador óptimo

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