Hay decisiones que se toman en una sala de control que no admiten “ya lo revisaré luego”. Cuando una llegada se decide por milésimas o un árbitro necesita ver tres tomas a la vez, el monitor deja de ser una pantalla y pasa a ser una herramienta de trabajo, de las que se notan cuando fallan.
Y justo por eso, en Milano Cortina 2026, Samsung no está solo poniendo teléfonos: está metiendo dos monitores concretos en el corazón del VAR y la realización. Uno pensado para ver el detalle fino sin pestañear, y otro para vigilar varias señales a la vez sin volverte loco.
Los monitores que entran en el VAR de Milano Cortina 2026
Según el propio anuncio, Samsung está ayudando al Comité Olímpico Internacional en tareas de organización, arbitraje y retransmisión, y lo hace apoyándose en dos modelos: ViewFinity S8 y Odyssey Ark.
Este tipo de infraestructura invisible suele pasar desapercibida, pero dice mucho de por dónde van los tiros en pantallas: fiabilidad, nitidez real y capacidad de trabajar con varias fuentes de vídeo sin latencia rara.
De hecho, en casa esa obsesión por el rendimiento ya se nota cuando empiezas a mirar teles y monitores con cosas como la validación oficial de NVIDIA G-SYNC en los OLED 2026 de las pantallas Samsung.
ViewFinity S8: cuando necesitas ver quién llegó antes
El ViewFinity S8 que aparece en el despliegue olímpico es un modelo de 37 pulgadas con resolución 4K situado en zonas de arbitraje, pegado a la acción. Su función es muy directa: dar a los jueces un panel grande y nítido para analizar capturas de cámaras de alta velocidad y tomar decisiones en jugadas de margen mínimo.
El detalle que pone contexto es buenísimo: en disciplinas como el short track speed skating, una carrera puede decidirse por 0,001 segundos. Ahí no vale una pantalla resultona; necesitas definición, estabilidad y un tamaño que permita ver el microgesto sin andar ampliando y perdiendo tiempo.
Y aquí hay un punto interesante para el lector de casa: este tipo de uso profesional suele empujar mejoras que luego aterrizan en modelos más humanos, igual que se ha visto con la carrera por resoluciones y tasas de refresco extremas en monitores recientes, como los Odyssey que Samsung presentó con cifras llamativas para 2026.
Odyssey Ark: el panel gigante que tiene sentido cuando manejas muchas señales a la vez
El otro protagonista es el Odyssey Ark de 55 pulgadas, un monitor curvo 1000R 4K que Samsung coloca en las salas de vídeo de Olympic Broadcasting Services. La idea aquí no es ver un plano perfecto, sino poder controlar múltiples feeds en directo de un vistazo, sin estar saltando entre pantallas pequeñas o interfaces incómodas.
Samsung subraya dos cosas del Ark en este contexto: su capacidad para monitorización en tiempo real dentro de flujos de producción en vivo y un tiempo de respuesta de 1 ms, que ayuda a que todo se sienta instantáneo cuando estás vigilando acción en directo. También menciona funciones y formato pensados para inmersión, como su modo Cockpit: esto es algo operativo, de tenerlo todo bajo control cuando el directo no perdona.
Lo bueno de este movimiento es lo que sugiere: cuando una marca coloca hardware en un entorno donde un fallo se paga caro, está vendiendo confianza. Y eso, tarde o temprano, se traduce en cómo se diseñan los productos de consumo.
Imágenes | Samsung
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