Hace tiempo hablamos sobre qué tener en cuenta si quieres poner una tele gigante en casa (más de 85 pulgadas) y llegamos a la conclusión de que uno de los puntos más importantes a considerar es conocer bien para qué quiero usar la tele de forma habitual, ya que de este factor dependerá la longitud mínima a la que podrás colocarla para verla sin problemas.
Si lo que quieres es una tele solo para ver cine de vez en cuando y por tiempo limitado, como pueden ser un par de horas por ejemplo para ver una película, una serie, un partido de fútbol o echar una partida, la distancia a la que te sientas será menos problemática y la sensación de inmersión merecerá mucho la pena si estás por lo menos a 2,5 metros para una pantalla de 100 pulgadas.
Pero si lo tuyo es un uso multifuncional para ver todo tipo de programas en la TDT, noticias, concursos, documentales, jugar a la consola durante horas, maratones de series, telerealidad, etc., un modelo gigante puede ser problemático si no cuentas con distancia suficiente hasta los asientos, ya que te enfrentarás al problema de la fatiga visual.
Y es que, no poder abarcar la pantalla entera de un solo vistazo puede llegar a ocasionar a la larga molestias en los músculos del cuello y espalda así como un exceso de acomodación en los ojos, que según algunos especialistas médicos puede desembocar en síntomas como escozor o visión borrosa que lógicamente empeoran con el tiempo de utilización de las pantallas.
Una sencilla función que cambiaría para siempre el uso de la tele
Puede parecer por lo que acabamos de comentar que el tamaño de nuestro salón determina con la distancia de visionado a la que vamos a sentarnos el tamaño de la tele que podremos instalar si no queremos sufrir estos inconvenientes. Pero es algo que tiene una solución relativamente sencilla. Tanto que cuesta creer que los fabricantes no la hayan implementado de serie en sus teles.
Sería una función tan básica como ajustar el tamaño de la imagen mostrada en la pantalla en tiempo real y con diferentes diagonales, una opción que resulta relativamente sencilla de implementar por software, pero que puede mejorarse añadiendo extras como teclas específicas en el mando a distancia y rotación de las imágenes para que no esté siempre funcionando el mismo área del panel.
De hecho, es algo que si tienes un HTPC u ordenador conectado a una pantalla gigante puedes hacer fácilmente usando un reproductor multimedia desde el que reproducir las películas, videos o acceder a las plataformas de streaming como YouTube.
Y es cierto que todas las teles tienen funciones de ajuste del tamaño de imagen donde puedes elegir diferentes relaciones de aspecto y usar algunos zooms que vienen predefinidos e incluso estirar y encoger un poco la imagen, pero todas ellas son limitadas y no tan potentes como una función específica que te permita convertir tu tele gigante de 85 pulgadas en una de 42 pulsando un botón (y viceversa).
¿Cómo puede ayudar esto en una tele gigante? Imaginemos que tenemos una enorme de 100 pulgadas y que estamos sentados relativamente cerca, a unos 2,6 metros. Usar así la tele para ver un rato una película te dará una sensación espectacular, pero luego en el día a día puede ser molesto y llegar a cansarte si quieres ver varias horas la TDT, por ejemplo.
Imagen: Xataka
La función, que he usado durante años en el PC conectado a un proyector, te permite básicamente hacer que la imagen ocupe un área más pequeña, por ejemplo la mitad, un tercio, un cuarto o diferentes proporciones. Así, tu tele de 100 pulgadas puede convertirse por ejemplo en una de 50 pulgadas pulsando un botón.
Es algo así como una especie de función PiP o PbP o zoom a la inversa donde la fuente de vídeo se reduce en una esquina, lateral o mitad de la pantalla, pero esta vez con una sola fuente de vídeo, la que estemos viendo en ese momento, quedando el resto en negro y a ser posible integrada en el mando a distancia con una tecla específica para activar y cambiar las opciones de la función.
Con esta función podemos comprar una pantalla de gran diagonal y ajustar el tamaño de la imagen a nuestro gusto en función del tipo de contenido que vayamos a ver. Por ejemplo para ver las noticias, concursos, tertulias o similares no necesitas tener la imagen completa de 100 pulgadas ni la máxima resolución (4K), sino quizá te valga con tener una pequeña de referencia de 32, 42 o 50 pulgadas con sonido para echar un vistazo rápido de vez en cuando.
Esta función permitiría además un considerable ahorro energético en los modelos con tecnologías de píxeles autoiluminados como OLED o en los miniLED que puedan controlar y apagar su iluminación trasera de forma independiente según ciertas matrices.
Imagen portada | Antonio Vallejo
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