Adiós a la tele 100% japonesa: Sony se rinde y cede la fabricación de sus teles a la china TCL

  • En el acuerdo, TCL pasará a tener más poder al contar con el 51 % y Sony "solo" el 49 %

  • Los nuevos productos que salgan de esta nueva empresa seguirán contando con las marcas Sony y BRAVIA

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Jose Antonio Carmona

Editor Senior

Como alguien que creció en los 80, tengo que reconocer que aquello de “Made in Japan” era casi una garantía. Mucha de la tecnología que nos fascinaba venía de allí, y yo mismo crecí asociando marcas como Sony con la bandera de Japón. Pero el tiempo pasa, el mercado cambia y hoy es China la que marca el ritmo en electrónica de consumo. Y eso hace que la noticia tenga aún más impacto: uno de los grandes iconos de aquella época, Sony, parece dispuesto a dar un paso atrás en su negocio de televisores.

La compañía japonesa ha comunicado de forma oficial que quiere separar su división de televisores y llevarla a una empresa conjunta con la china TCL. Las conversaciones ya están en marcha, y si el acuerdo sale adelante, Sony dejaría de gestionar por su cuenta el “día a día” de su negocio de teles para integrarlo en esa nueva sociedad.

Sony dice adiós a una era

Teles

Más allá del titular, lo llamativo son los números. En esa joint venture, TCL tendría el 51% y Sony el 49%, y la nueva compañía se encargaría de todo el negocio global: diseño, desarrollo, fabricación, ventas y logística de televisores y equipos de audio para el hogar. Y lo haría, además, comercializando marcas como Sony y Bravia.

Una negociación larga. Según cuentan en el comunicado de prensa, el objetivo es cerrar acuerdos definitivos antes de marzo y empezar a operar en abril de 2027, si llegan las aprobaciones regulatorias.

En el anuncio, el CEO de Sony, Kimio Maki, afirma que “al combinar la experiencia de ambas compañías, buscarán crear un nuevo valor para nuestros clientes en el sector del entretenimiento en el hogar, ofreciendo experiencias audiovisuales aún más cautivadoras a clientes de todo el mundo.

Según detallan, se espera que los productos nacidos de la nueva compañía lleven las marcas reconocidas que todo al mundo asocia al fabricante nipón como "Sony" y "BRAVIA" tanto en televisores y equipos de audio para el hogar.

Sony no es la primera en sucumbir. Como comentaba hace un momento con mi compañero César Muela, esto suena a punto y aparte para las teles 100% japonesas. Y, en realidad, no sería un caso aislado: antes de llegar aquí ya hemos visto cómo varias marcas japonesas que durante años dominaron el sector han ido retirándose o vendiendo su negocio de televisores. Sharp terminó en manos de la taiwanesa Foxconn en 2016; Toshiba vendió su división de televisores a Hisense en 2018; Hitachi dejó de vender televisores en su mercado doméstico ese mismo año; y Panasonic fue abandonando la producción de forma gradual: dejó de fabricar en Japón, India, Vietnam y Brasil en 2021, y en Europa en 2022.

Dicho esto, la operación tiene cierta lógica. El mercado de los televisores está cada vez más competido, sobre todo por la presión de los fabricantes chinos, que llevan tiempo ofreciendo mucha calidad a precios muy ajustados. Ahí están TCL, Hisense o Xiaomi, cada vez más presentes en hogares de todo el mundo.

China se está comiendo el mercado

China Imagen | Generada con Nano Banana Pro por Pepu Ricca para Xataka Móvil

Samsung se mantiene primera, como antes lo hizo LG y un poco antes Sony (se han ido destronando unas a otras) pero ahora TCL y Hisense están dándoles a probar su propia medicina. Samsung ha caído un 3,3% en unidades distribuidas en la primera mitad de 2025, mientras TCL y Hisense crecían un 6,3 y un 2,6%.

Con tantos modelos competitivos y con precios tan agresivos, las marcas “clásicas” se ven obligadas a apretar márgenes para no perder terreno. Y Sony, precisamente, nunca ha sido la opción más barata del escaparate. 

Samsung es el mejor ejemplo. Si nos fijamos en los televisores más exclusivos, la coreana ha pasado del 41% al 29%, mientras TCL y Hisense crecían rápidamente, hasta el punto de que TCL llegó a superar a LG. Su aumento es mayor en unidades vendidas que en ingresos, lo que sugiere que están ganando terreno a base de televisores más baratos que los de la competencia.

Además, este movimiento también refuerza a TCL, que no solo gana músculo frente a sus rivales chinos, sino que se coloca en mejor posición para competir con los dos grandes fabricantes que aún quedan fuera del gigante asiático: LG y Samsung, el “pueblo irreductible” coreano del sector.

Hay que recordar que TCL se ha hecho con la fabricación de paneles LCD en los últimos años. Primero Samsung, tras más de 30 años, dejó de fabricarlos en 2022 y vendió todas sus patentes a CSoT, la filial de TCL. Dos años más tarde, en 2024, LG hizo lo mismo: la venta de su división de paneles LCD a CSoT, y la finalizaron en 2025.

En paralelo, Sony hace algo que ya vimos en su día con VAIO: apartarse de un negocio cada vez más peleado para centrarse en lo que le da más margen y proyección, como el entretenimiento y la propiedad intelectual (música, anime y franquicias).

Imagen portada | Sony, Arthur Wang en Unsplash

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