Cada vez que centrifugaba mi lavadora parecía un avión a punto de despegar. He aprendido que no necesitaba tanta potencia

Una función que si podemos regular a mano nos permitirá controlar mejor cómo sale la ropa del tambor gastando menos electricidad

lavadora
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
paco-rodriguez

Paco Rodríguez

Editor Senior

Estás en casa tranquilamente viendo la tele o leyendo una interesante novela en la apacible y silenciosa tarde de tu hogar, y de repente parece que un avión a reacción ha tomado tu cocina como pista de aterrizaje. Un ruido enorme inunda toda la casa (y la de los vecinos) y entonces te das cuenta: es la lavadora que está otra vez centrifugando.

Es una de las funciones típicas de estas máquinas y piensas que está ahí para ayudarte, para hacer las cosas bien y por supuesto le dejas hacer su trabajo sin pararte a pensar si tiene que funcionar así o hay algo que puedas hacer para cambiarlo.

Y de hecho, el centrifugado suele ser una de las armas de los fabricantes para atraernos hacia su producto, con cifras cada vez más elevadas que parecen querer competir con los motores de los aviones más avanzados. Si mi lavadora puede hacer girar el tambor más rápido que la tuya, ¿será por que es mejor, no?

Pues depende. El centrifugado es básicamente el proceso de hacer girar el tambor de la lavadora a mayor velocidad que durante el lavado convencional para así favorecer, gracias a la fuerza centrífuga, la expulsión de las gotas de agua presentes en la ropa hacia las paredes del tambor.

Se mide en revoluciones por minuto (o rpm.), que hacen referencia al número de vueltas que da el tambor en un minuto, siendo los valores típicos de los modelos modernos cifras máximas que oscilan entre las 700-1.600 rpm. Pero si has manejado lavadoras más antiguas te habrás dado cuenta de que había modelos con valores mucho más pequeños, de 300-400 rpm. y lavaban muy bien. ¿De verdad es necesaria tanta potencia?

Qué velocidad de centrifugado elegir

En primer lugar hay que señalar que la ropa no se va a lavar mejor porque seleccionemos una mayor velocidad de centrifugado. Solo saldrá con más o menos agua. Es decir, más o menos mojada, favoreciendo o dificultando el posterior secado.

Por ejemplo según comenta el fabricante Balay, una lavadora que centrifuga a 600 rpm dejará casi el 80% de humedad en la ropa, mientras que una de 1.100-1.200 rpm dejará menos de la mitad de humedad. Entonces, parece que lo mejor es siempre poner el valor máximo para que salga más seca, ¿no?

Pues no siempre, ya que dependerá del lugar donde vivamos y de las características de la ropa que estemos lavando. Por ejemplo, si estamos en una región soleada donde podemos tender al sol podemos permitirnos una menor velocidad de giro inferior a las 400-500 rpm. y nos ahorramos electricidad y ruidos molestos en casa.

Si se da el caso contrario y vivimos en una zona siempre húmeda o donde lleva lloviendo muchos días seguidos, necesitaremos que la ropa salga lo más seca posible y convendrá elegir valores por encima de las 800-1.000 rpm.

Pexels Rdne 5591460 Imagen: RDNE Stock project

¿Influye el tipo de ropa en la velocidad de centrifugado elegida? Sí. De hecho, algunos programas de ropa delicada cuentan con su propia velocidad de centrifugado que no puedes cambiar, ya que las prendas delicadas necesitan velocidades de centrifugado más lentas para no dañarse.

Como señalan desde la OCU, materiales como la lana, la ropa interior o las blusas delicadas requieren velocidades lentas por debajo de las 800 rpm., mientras que las telas sintéticas necesitan entre 800-1000 rpm. y el algodón conviene centrifugarlo por encima de las 900 rpm.

Y en el día a día, ¿qué velocidad de centrifugado elijo? Si tienes secadora o un buen tendedero al sol y no necesitas que la ropa salga muy seca, escoger una velocidad baja o intermedia te permitirá ahorrar en cada lavado y proteger la lavadora del desgaste prematuro, ya que el centrifugado a altas velocidades fuerza las capacidades de la máquina.

En mi caso, en primavera y verano el calor ambiental es suficiente como para secar la ropa con relativa facilidad en un tendedero exterior, así que con poner la velocidad a entre 400-600 rpm. es más que suficiente. 

Luego en las épocas de otoño e invierno toca secar dentro de casa si llueve, así que elegimos unas 800 rpm. lejos del máximo de 1.200 rpm. que puede dar nuestra máquina, ya que no necesitamos tanta potencia y el ruido se dispara.

Imagen portada | José Antonio Carmona

En Xataka SmartHome | Por esto cambia el tiempo de lavado cuando pones la lavadora como si fuese el temporizador de Windows

Inicio