Hace poco hablamos sobre la orientación correcta de las antenas del router para mejorar la distribución de la señal WiFi o que sea más potente. En este sentido, quizás has escuchado hablar de otro método más casero: el truco del papel de aluminio en la base del router.
Puede que tu cuñado incluso te haya dicho que, si pones papel de aluminio en la base del router, harás que la señal sea más potente y llegue mejor a otras habitaciones. Y no, no está mintiendo, pero tampoco te está diciendo toda la verdad. Por eso te voy a contar qué es lo que pasa si usas este truco.
Qué pierdes a cambio
De entrada, ya te aviso de que poner papel de aluminio no convierte el router en un dispositivo más potente. Como mucho, actúa como un reflector casero. Lo que puedes conseguir es concentrar el envío de la señal hacia una zona concreta, pero a cambio estarás reduciendo la cobertura WiFi en las zonas que el papel se encarga de anular.
Por lo tanto, más que una solución a los problemas de potencia o cobertura, podríamos hablar de un apaño que funcionará mejor o peor en función de dónde esté colocado el router, de la forma del aluminio y de la distribución de la casa.
Para poner un ejemplo, imagina que tienes el router pegado a la pared del vecino y quieres evitar que la señal salga en esa dirección. Si pones papel de aluminio pegado a la pared, puedes mitigar la salida de la señal hacia el piso contiguo y puede servir si quieres “empujar” más señal hacia el interior de la vivienda. Hasta ahí, bien. Pero si lo pones debajo o detrás sin criterio, puedes crear sombras, rebotes raros, interferencias y zonas con peor cobertura.
Ahora imagina que tienes una casa de dos plantas y colocas debajo del router una base de papel de aluminio. Lo ideal, ya lo hemos visto, es colocar el router en una zona intermedia, tanto en horizontal como en vertical. Si tienes una casa de más de una planta y quieres dar cobertura bajo el router a otra zona de la vivienda, al colocar papel de aluminio estarás creando un punto que obstruye la distribución adecuada de la señal.
Si pudiéramos ver cómo se emite la señal WiFi sería algo así: como un donut aplastado
Piensa que ya hemos hablado de lo importante que es alejar el router o el punto de acceso WiFi de cualquier superficie metálica. Por regla general, los routers tienen antenas omnidireccionales que están diseñadas para emitir en horizontal, en lo que podría ser algo parecido a un donut con la antena en el centro. De hecho, los fabricantes calibran meticulosamente la impedancia y la ganancia de estas antenas, y advierten al respecto.
Consejo de Netgear
Por poner solo dos ejemplos, Netgear y Cisco avisan de que no es aconsejable colocar los routers cerca de metales, no solo por la pérdida de cobertura, sino también por la salud del propio hardware.
Consejo de Cisco
Cuando colocas papel de aluminio u otro metal muy cerca de la antena, una gran parte de la energía de radiofrecuencia rebota hacia el propio transmisor del router. Esto altera la impedancia de la antena y puede provocar que el amplificador de señal se sobrecaliente al tener que absorber esa energía reflejada. O, lo que es lo mismo: que el equipo reduzca la potencia para protegerse del sobrecalentamiento.
De hecho, para poder aplicar este truco (o algo parecido) se han desarrollado investigaciones que van mucho más allá de colocar una simple lámina de papel de aluminio debajo del router. Para lograr una buena distribución de la señal WiFi, lo que hicieron fue usar reflectores diseñados con una forma concreta, fabricados en 3D y recubiertos de aluminio, para reforzar unas zonas y debilitar otras.
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