Después de buscar alternativas como PLC o repetidores, ninguna funcionaba de forma satisfactoria
El problema de las redes mesh es que los modelos compatibles son más caros, pero la segunda mano ha llegado al rescate
Recientemente mis padres me contaron que tenían el típico problema: la señal del router WiFi (el que les había “regalado” la operadora) no llegaba bien a toda la casa. Habían probado de todo, pero nada terminaba de funcionar. Así que me puse manos a la obra y al final les monté un sistema bastante top tirando de Wallapop, ahorrándome un buen dinero.
Cuando me plantearon el tema, empecé revisando las soluciones que ya había probado otras veces en forma de amplificadores, repetidores... La opción más lógica eran unos PLC, pero aquí venía el problema: necesitaban que además tuvieran WiFi, y ahí el precio se disparaba. Por eso me animé a montarles un sistema WiFi Mesh. El “pero” era el de siempre: suelen ser caros… hasta que encontré la oportunidad adecuada.
La ganga de la segunda mano
El piso de mis padres es de esos de antes que se hacían de VPO: casi 130 m², cinco habitaciones, y varias paredes por medio. Encima, por el camino están la cocina y el baño, que suelen ser un muro para la señal. Con ese panorama, era normal que el router de la operadora se quedara corto en cuanto te alejabas un poco.
Estuve comparando opciones y ninguna me convencía del todo: unas por precio, otras porque se quedaban cortas para lo que ellos necesitaban. Los sistemas WiFi Mesh eran los que mejor pintaban, pero nuevos se iban a cifras bastante altas.
Hasta que, buscando en Wallapop, encontré un sistema WiFi Mesh de Netgear: un Orbi con su router y satélite. En teoría prometía una cobertura de “casi 300 metros” (ya sabes: cifras ideales de laboratorio), así que mi idea era comprobar qué tal se comportaba en una casa real.
Una red para todo
Lo primero que notas es el alcance. A diferencia de un repetidor tradicional (que suele coger una señal ya débil y repetirla con menos fuerza), un router Mesh crea una malla de cobertura. El router y el satélite se comunican entre sí para inundar la casa de señal. Rincones donde antes el móvil pasaba a 4G ahora tienen cobertura WiFi completa y estable.
Y aquí vino una sorpresa sorpresa: solo con configurar el router, sin añadir todavía el satélite, la cobertura mejoró muchísimo. Con el router de Orange la señal llegaba floja a varias zonas (y eso que era WiFi 6), mientras que el Orbi daba más alcance y estabilidad desde el primer momento.
WiFi inteligente o una sola red para todo. Esta es una de las mejoras más cómodas en el día a día. Con el extensor que venían usando, debía tener una red "Casa" y otra "Casa_EXT", y había que cambiar manualmente en los ajustes del móvil al moverte de una habitación a otra (el router de la operadora, un Livebox 6, sí lo permite). Sin embargo ahora la experiencia es mejor.
Con el sistema Mesh, se genera un único nombre de red (SSID). El sistema es inteligente: detecta dónde estás y conecta tu dispositivo al nodo (router o satélite) que mejor señal ofrezca en ese momento, sin que tú notes ningún corte. Puedes ir haciendo una videollamada desde el salón hasta la habitación más lejana sin interrupciones.
La parte menos buena es que este modelo “solo” es WiFi 5. Pero, siendo honestos, para el uso que le van a dar mis padres va más que de sobra: navegar, videollamadas, YouTube y poco más. Y lo mejor: me costó algo más de 100 euros, cuando un equipo nuevo parecido se acerca peligrosamente a los 300 euros.
Pero más allá de la cobertura —que era lo principal—, lo que más me ha gustado es el cambio en la experiencia de uso. Antes tenían un repetidor que funcionaba “regular” y, cada vez que se movían por la casa, les tocaba ir cambiando manualmente la red a la que estaban conectados.
Ahora, con el sistema WiFi Mesh, les he configurado los móviles para que se conecten únicamente a la red del Orbi, y el propio sistema se encarga de ir cambiándolos de nodo según dónde estén en el piso, sin que ellos tengan que tocar nada. En resumen: mucho más cómodo, especialmente para personas mayores.
Junto a esto, otras desventajas que he encontrado está en el control que ofrece la app. Por ejemplo, me llegan notificaciones al móvil cuando un dispositivo se conecta a la red. Y, comparado con el router de la operadora, las opciones son mucho más completas: puedo ver el tráfico que se genera en casa e incluso limitar o bloquear el acceso de ciertos dispositivos cuando haga falta.
En este caso, el Orbi incluía una capa de seguridad extra como Netgear Armor) que protegen la red directamente desde la entrada, pero en este caso es un servicio que va bajo suscripción y me caducó a la semana de tener el routers Mesh. Esta función actúan cuando un dispositivo inteligente de tu hogar (como una cámara o un termostato con seguridad débil) intenta acceder a servidores maliciosos, el router puede bloquear la conexión y avisarme, algo que un router básico rara vez hace.
Cambiar el router de la operadora por un sistema Mesh no ha sido un capricho. En este caso ha sido una necesidad para poder aprovechar realmente la fibra que mis padres tienen contratada.
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