Hasta 1.500 euros de más en luz y 3.500 en gas: la OCU señala dónde están perdiendo dinero las comunidades de vecinos

  • El problema en muchas ocasiones está en contratos con tarifas anticuadas que no se han revisado

  • La potencia contratada es a veces demasiado alta y eso encarece el coste final

Contador
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
jose-antonio-carmona

Jose Antonio Carmona

Editor Senior

Todos sabemos que el precio de la energía se ha convertido en un gasto que muchas familias no pueden asumir fácilmente. Petróleo, electricidad y gas están disparados. A nivel particular, nos fijamos en la factura para intentar abaratarla, pero no hay que pasar por alto lo que podemos ahorrar en la comunidad de vecinos.

De alertar al respecto se encarga un informe reciente de la OCU que, tras analizar casi un centenar de contratos vecinales de suministros energéticos en el mercado libre, ha llegado a una conclusión importante: la inmensa mayoría de las fincas pagan de más por pura inercia.

Los dos agujeros negros de la factura

Factura Luz 1

Cuando bajan las temperaturas y los recibos de casa empiezan a subir, todos miramos con lupa qué gastamos. Apagamos luces, ajustamos el termostato y buscamos la compañía más barata. Sin embargo, hay una fuga de dinero constante a la que rara vez prestamos atención: los suministros de las zonas comunes del edificio.

Y es que el problema está en que, en muchas ocasiones, las comunidades de propietarios dan por hecho que tienen contratada la mejor oferta, pero, según el informe de la OCU, la realidad es muy distinta. Según los datos que han hecho públicos, después de analizar casi un centenar de contratos, la conclusión es clara: la inmensa mayoría de las comunidades pagan de más por pura inercia. Con solo poner orden en esos contratos, el bloque puede recuperar miles de euros cada año.

Un ejemplo personal: cuando me convertí en presidente, revisando contratos ví que mi bloque llevaba con el mismo contrato de electricidad sin revisar desde el año 1995

En la factura de la luz del portal y el garaje se combinan dos problemas habituales: por un lado, aparecen tarifas ya anticuadas y, por otro, una potencia sobredimensionada.

En el primer caso, muchas comunidades de propietarios están haciendo uso de tarifas ya desfasadas que se firmaron en su momento y que ahora no resultan rentables. Según la OCU y los datos de su estudio, una comunidad de propietarios habitual (alrededor de 7 kW contratados y un consumo medio de 5.500 kWh al año) llega a pagar hasta 1.500 euros anuales de sobrecoste simplemente por tener una tarifa cara del mercado libre en vez de una oferta competitiva.

Potencia

Pero este no es el único factor que influye en el precio de la factura final, y aquí tiene mucho que decir el hecho de tener contratada una potencia superior a la necesaria. Este importe fijo se abona mes a mes, se enciendan o no las luces. Más del 80 % de las fincas estudiadas tienen contratada más potencia de la que realmente demandan sus servicios comunes (ascensores, bombas de agua o iluminación). Ajustar este término a la demanda real supondría, de media, otros 314 euros de ahorro al año.

En este caso, una forma de afrontar el problema es que el administrador o el presidente soliciten los datos de consumo y potencia máxima a la distribuidora y comprueben, con ayuda de la empresa de mantenimiento del ascensor, los registros del maxímetro, que permite conocer los picos reales de demanda.

Ojo al gas

Gas

Eso en cuanto a electricidad, porque el gas también puede influir considerablemente en la factura, sobre todo si el edificio cuenta con un sistema de calefacción central.

Según la OCU, en edificios con caldera central y consumos moderados (en torno a 133.000 kWh anuales), estar fuera del mercado regulado encarece el recibo más de un 50 %. Eso se traduce en unos 3.500 euros que se pierden cada año. En fincas grandes con consumos intensivos, la diferencia entre una tarifa del mercado libre y la opción regulada puede superar los 16.000 euros al año.

Desde mediados de 2024, la conocida como TUR vecinal (la tarifa regulada para comunidades) está disponible para las comunidades residenciales con calefacción colectiva, independientemente de su consumo, siempre que cumplan los requisitos establecidos.

Cómo ahorrar en la factura comunitaria

Si queremos empezar a ahorrar en las facturas de la comunidad, quizás sea buen momento para plantearlo en la próxima junta de propietarios. Y es que hay cuatro aspectos que conviene revisar.

El primero es comprobar si tenemos contratada la tarifa de luz más económica, comparando las ofertas del mercado libre con las del regulado (PVPC), siempre que la comunidad cumpla los requisitos. También es importante revisar la potencia contratada, ya que puede que estemos pagando por más de la que realmente necesita el edificio.

En el caso del gas, merece la pena comprobar si podemos acogernos a la tarifa regulada TUR, teniendo en cuenta sus requisitos y las revisiones trimestrales de precios. Y, por último, echar un vistazo a la letra pequeña de los contratos para detectar servicios de mantenimiento, seguros adicionales o cláusulas de permanencia que puedan estar encareciendo las facturas sin que nos demos cuenta.

Al final, la fórmula es la misma que la que aplicamos en nuestra propia casa: saber qué se necesita, prescindir de lo superfluo y no asumir que una tarifa firmada hace años sigue siendo ventajosa hoy. La ventaja es que, en una comunidad, el beneficio económico se reparte entre todos los propietarios del inmueble.

En Xataka SmartHome | Xavi Calabuig, experto energético: “Los grandes responsables del consumo eléctrico son el termo o la lavadora y se nota en la factura”

Inicio