El cambio de hora es el momento que aprovecho para "resetear" los electrodomésticos: así hago el mantenimiento

El cambio de hora es el momento que aprovecho para "resetear" los electrodomésticos: así hago el mantenimiento

  • Desde casi cualquier compartimento de la lavadora a las gomas del frigorífico

  • De esta forma me aseguro que realice un mantenimiento mínimo al menos dos veces al año

Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
Cocina 2
jose-antonio-carmona

Jose Antonio Carmona

Editor Senior

En poco más de 48 horas volveremos a tener con nosotros un nuevo cambio de hora. En esta ocasión será el primero del año (horario de verano) y, como ya sabemos, toca adelantar los relojes una hora: dormiremos una hora menos, al despertarnos volverá a ser de noche y empezará a anochecer más tarde. Es un día que, en casa, suelo aprovechar para poner a punto muchos electrodomésticos.

Y no, no se trata de ir cambiando la hora de todos los relojes de la casa, porque muchos ya se ajustan automáticamente. Lo cierto es que aprovecho estas dos citas anuales para revisar el estado de los grandes electrodomésticos y hacer ese mantenimiento que muchas veces voy dejando pasar. Si quieres saber cuál es la tarea que tengo pendiente, sigue leyendo.

Cocina

Utilizo el cambio de hora, que siempre cae en fin de semana y se repite dos veces al año, como una especie de recordatorio fijo para no olvidar esas pequeñas tareas de mantenimiento. Es el momento perfecto para limpiar el filtro de la lavadora, revisar la goma del frigorífico, limpiar a fondo el horno o descalcificar la cafetera y así alargar su vida útil. De esta forma, no necesito apuntarlo en el calendario ni depender de alarmas para acordarme.

Limpiar los filtros de la manguera

El filtro que va a la toma en la pared El filtro que va a la toma en la pared

Aunque muchas veces pasan desapercibidos, los filtros de la manguera de la lavadora conviene limpiarlos de vez en cuando, algo que incluso recomiendan marcas como Samsung, Bosch o Siemens.  

Para hacerlo con seguridad, primero hay que desenchufar la lavadora y cerrar la llave del agua. Después, se desmonta con cuidado la manguera, se extraen los pequeños filtros de malla —mejor con unas pinzas— y se limpian bajo el grifo, ayudándose si hace falta de un cepillo de dientes viejo para quitar la suciedad incrustada. Luego solo hay que volver a colocarlos y conectar todo de nuevo.

Es una tarea sencilla, pero muy útil, porque ayuda a que la lavadora coja agua más rápido, evita obstrucciones y averías, reduce malos olores o residuos en la ropa y minimiza problemas durante el lavado.

Filtro de la lavadora

Filtro Imagen | Siemens

Todas las lavadoras tienen un filtro accesible, distinto al anterior, donde se acumulan pelos, pelusas y suciedad de los lavados. Limpiarlo de vez en cuando mejora el funcionamiento del aparato, evita malos olores y ayuda a alargar su vida útil.

Suele estar en la parte inferior de la lavadora, detrás de una pequeña tapa, aunque en algunos modelos de carga superior puede ir dentro del tambor. Para limpiarlo, hay que desenchufar la lavadora, colocar un paño porque puede salir algo de agua, abrir la tapa, desenroscar el filtro y retirar los residuos acumulados. Si está muy sucio, puede limpiarse con agua caliente y un cepillo viejo.

Hacer este mantenimiento varias veces al año (más o menos en función del uso) ayuda a evitar atascos, problemas de drenaje, malos olores y averías, además de conseguir que la ropa salga en mejores condiciones.

Otras partes que vigilo

Lavadora 5

Uno de los puntos más delicados de la lavadora son las gomas, ya que acumulan suciedad, humedad y moho con facilidad. Para limpiarlas, basta con usar un trapo y una mezcla de agua, vinagre blanco y bicarbonato, frotando bien también en las zonas más escondidas. Después hay que retirar los restos con otro paño húmedo y secar bien la goma para evitar malos olores.

Además, conviene limpiar también el tambor con un lavado en caliente sin ropa, usando vinagre blanco y, si se quiere, un poco de bicarbonato, para desinfectar y eliminar residuos. Si el mal olor persiste, se puede repetir con un ciclo de aclarado adicional.

Cajetín

Por último, no hay que olvidarse del cajetín del detergente y el suavizante, que también conviene desmontar y lavar con agua caliente, vinagre y bicarbonato para eliminar restos acumulados y mantener la lavadora en buen estado.

Revisar el lavavajillas

Filtro Lavava

Aunque somos dos, y no lo ponemos tan a menudo como en otras casas, con más miembros, el lavavajillas es otro de los electrodomésticos que vigilo. Porque los filtros no solo están en la lavadora, también me encargo de controlar cuál es el estado del filtro del lavavajillas.

Es una zona clave que conviene limpiar con frecuencia: el filtro de la parte inferior, que se encarga de retener restos de comida y suciedad durante el lavado. Si se obstruye, el agua no drena bien y pueden aparecer malos olores, platos menos limpios e incluso fugas de espuma por la puerta.

Para limpiarlo, basta con retirar la bandeja inferior, sacar el filtro y la pieza perforada que lo rodea, eliminar los restos acumulados y lavarlos bajo el grifo con ayuda de un cepillo. Es un mantenimiento muy sencillo, pero puede evitar averías, atascos y problemas de drenaje.

Después de descubrirlo por las malas, la conclusión es clara: merece la pena revisar esa zona de vez en cuando, idealmente una vez al mes, para alargar la vida útil del lavavajillas y evitar sustos en la cocina.

Cuidado con la nevera

Nevera

Con el frigorífico, por ejemplo, mi obsesión es asegurar que el aire circule bien y que el frío no se escape. Lo que suelo hacer es desenchufarlo un momento y pasar la aspiradora o un cepillo por la zona trasera; si está llena de polvo, el motor trabaja forzadísimo. 

Nevera Zona de desagüe

También limpio las gomas de la puerta con agua y un poco de jabón suave. Siempre hago la "prueba del papel": cierro la puerta pillando una hoja, y si se desliza fácil al tirar, sé que el sello está fallando. Y, por supuesto, controlo las temperaturas: la tengo clavada entre 3°C y 5°C, y el congelador a -18°C.

Otra parte que vigilo es la zona del desagüe que hay en el interior. Es la parte a la que va para la escarcha que se puede llegar a generar y si se acumula suciedad y se obstruye se termina derramando el agua. Simplemente quito la bandeja, me aseguro que esté limpia e introduzco una pajita para eliminar cualquier atasque.

La cafetera

Cafetera

En el caso de la cafetera automática, el cuidado es vital tanto para la maquinaria como para el sabor del café. El paso más importante es la descalcificación regular siguiendo las instrucciones del fabricante y utilizando líquidos específicos para ello, evitando el vinagre que puede dañar componentes internos. 

Si la máquina lo permite, es recomendable extraer el grupo infusor y enjuagarlo solo con agua para quitar restos de café aceitoso, además de usar pastillas de limpieza para los ciclos de mantenimiento del sistema de erogación. El uso de filtros de agua o agua filtrada, junto con el vaciado diario del cajón de posos y la bandeja de goteo, mantendrá la cafetera en perfecto estado.

El horno

Pexels Liliana Drew 9462298 Foto de Liliana Drew

Finalmente, para el horno, la clave está en controlar la grasa acumulada, que afecta la distribución del calor y causa humos innecesarios. El secreto más efectivo es una limpieza rápida tras cada uso, eliminando cualquier derrame inmediatamente después de que el horno se enfríe. 

Para limpiezas profundas, uso alguno de los remedios caseros que ya he comentado, evitando usar los sistemas de autolimpieza pirolítica que someten a los componentes a un estrés térmico extremo y que además dispara la factura de la luz.

También me fijo en que los sellos de la puerta no tengan fugas, mantener el cristal limpio para monitorear la cocción sin abrir y limpiar regularmente rejillas y bandejas, dejándolas en remojo si es necesario.

En Xataka SmartHome | Las cocinas más modernas: las mejores ideas para tener una cocina futurista


Inicio