Contrató a un "profesional" para levantar su casa. Se la hicieron tan mal que la justicia le pide que la derribe por inútil

El acusado se anunciaba como profesional con más de 30 años de experiencia y una plantilla de entre 10 y 30 empleados

Olek Buzunov 1nfjkjhrf Y Unsplash
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
jose-antonio-carmona

Jose Antonio Carmona

Editor Senior

Hacer una reforma puede parecer algo sencillo, pero ni siquiera en la modificación más fácil conviene pasar por alto la necesidad de contar con buenos profesionales. En este caso, un usuario se ha topado con la cruda realidad: quiso construirse una casa y se la hicieron tan mal que ahora le piden que la derribe.

Porque no es lo mismo llevar a cabo una chapuza que levantar desde cero una vivienda entera. En este caso, contar con el asesoramiento y la ejecución de profesionales cualificados es necesario para no llevarse sustos —y, aun así, a veces llegan—. Es lo que le ha ocurrido a este vecino de un pueblo de Granada, que ha terminado tirando el dinero a la basura.

Una chapuza de altura

Jessica Hearn Ut6gwxh3oqq Unsplash Imagen | Jessica Hearn en Unsplash

Según Ideal y gracias a la información emanada del Ministerio Público, los hechos ocurrieron en agosto de 2020, cuando un vecino de Pinos Puente, una localidad cercana a Granada, firmó un contrato para construir una vivienda por 27.000 euros. A modo de adelanto, el cliente entregó 13.500 euros al encargado de realizar la obra, creyendo que contrataba a un profesional solvente. Pero la justicia no lo ve así.

Según la Fiscalía, el acusado no tenía medios ni capacidad para ejecutar la obra. El resultado fue una construcción defectuosa e inhabitable que, según un informe técnico, debía ser demolida antes de poder rehacerse correctamente.

De hecho, una parte de la acusación de la Fiscalía Provincial de Granada pone el foco en el supuesto profesional, al que señala como falso empresario de la construcción por los presuntos delitos de publicidad engañosa y estafa. Según el escrito de acusación, el procesado se presentaba en redes sociales como responsable de una empresa con más de 30 años de experiencia y una plantilla de entre 10 y 30 empleados, cuando en realidad solo estaba dado de alta como autónomo para pequeños trabajos de albañilería.

Al ser descubierto, el acusado renunció a continuar los trabajos, pero envió una factura por algo más de 13.000 euros, prácticamente la misma cantidad que había cobrado como adelanto. Ahora deberá sentarse en el banquillo de la Audiencia de Granada, donde se enfrenta a penas que suman dos años de prisión o, al ser extranjero, a la expulsión de España con prohibición de regreso durante cinco años.

Foto de portada | Olek Buzunov en Unsplash

En Xataka SmartHome | Los pisos antiguos no tienen esto que los electricistas recomiendan poner en una reforma: es básico para evitar averías

Inicio