Con la llegada del verano y del calor, ya hemos visto que uno de los mejores remedios para evitar que nuestra casa se convierta en un horno es colocar un toldo. Pero hay algo que debemos tener en cuenta para que sea realmente efectivo: la orientación de nuestra vivienda.
Más allá de las limitaciones que podemos encontrar en función de los estatutos y las normas de régimen interno de la comunidad, a la hora de colocar un toldo debemos tener en cuenta la orientación de nuestra casa y así lo aconsejan los expertos. Es un factor clave para que la instalación no se convierta en dinero tirado a la basura.
Ya hemos aclarado que no, que el hecho de que los toldos sean de color oscuro no hace que las viviendas se conviertan en hornos. Un toldo sigue siendo, con independencia del color, un elemento perfecto para mantener la casa fresca y mejorar la eficiencia térmica. Pero, para que funcione, no basta con poner cualquier toldo y así lo aconsejan los expertos: la clave está en saber cómo incide el sol en cada ventana.
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Si tus ventanas miran al sur
Si tu vivienda tiene orientación sur —o al norte, si vives en el hemisferio sur—, la mejor opción pasa por instalar toldos horizontales o con una inclinación muy suave.
El motivo es pura geometría: durante las horas centrales del día, en los meses de calor, el sol está en su punto más alto y los rayos caen de forma casi perpendicular. En la península ibérica, este ángulo de incidencia puede llegar a rondar los 70 grados.
En este caso, los toldos funcionan porque actúan como la visera de una gorra, frenando de golpe la radiación solar directa antes de que caliente los cristales y evitando el efecto invernadero en el interior.
¿Podrías usar un toldo vertical? Podrías, pero bloquearía completamente las vistas a la calle sin necesidad. El formato horizontal te protege del calor extremo, permite que entre una luz indirecta muy cómoda y mantiene las vistas intactas.
Si tus ventanas miran al este o al oeste
Si tu vivienda tiene esta orientación, habrás notado cómo la mayor incidencia del sol se produce al amanecer o al atardecer. El sol puede llegar a quedar prácticamente en perpendicular a la ventana y entrar hasta el fondo del salón. Esto ocurre porque, en esos momentos del día, está muy bajo en el horizonte y lanza rayos casi paralelos al suelo.
En este escenario, un toldo horizontal de tipo visera, como los que hemos visto antes, no te servirá absolutamente de nada, ya que el sol se colará por debajo. Necesitas crear un muro que corte esa luz rasante, por lo que la alternativa más eficaz es instalar toldos verticales o con una caída muy pronunciada.
Estores de exterior
Más allá de los toldos que hemos repasado, tienes otra opción que mucha gente quizá pasa por alto: los estores para exteriores. Son una solución fantástica y con un gran rendimiento térmico. Se instalan por fuera del cristal y se manejan de forma muy parecida a una persiana enrollable.
Si por estética o por normas de la comunidad no puedes usar un toldo tradicional, los estores exteriores pueden ser una buena solución, aunque debes tener en cuenta que tienen algunas limitaciones.
Pros y contras. Por un lado, son algo menos eficaces, ya que, al quedar más pegados a las ventanas, el aire circula peor que bajo un toldo clásico. Además, al estar en el exterior, pueden deteriorarse, hacer ruido con el viento y acumular suciedad, por lo que conviene sujetarlos bien y limpiarlos periódicamente. Pero también tienen ventajas ya que al frenar el sol antes de que toque el cristal, son infinitamente más efectivos para evitar que la casa se recaliente que cualquier cortina o estor interior.
El mercado actual ofrece tejidos técnicos con diferentes grados de apertura. Fabricantes como Bandalux permiten elegir el grado de apertura del tejido (los microporos de la tela: un grado del 1% o 3% te permitirá bloquear el calor abrasador, pero mantener la visibilidad hacia la calle desde el interior. Esto significa que puedes elegir una tela que bloquee un alto porcentaje del calor, pero que a la vez sea lo suficientemente porosa como para permitirte ver el exterior.
Antes de instalar cualquier sistema en la fachada, es fundamental revisar los estatutos de tu comunidad. Según la Ley de Propiedad Horizontal, la alteración estética del exterior del edificio (como el color de la lona o el diseño del cofre) suele requerir una aprobación en junta, por lo que es vital asegurarse de qué modelos y tonos están permitidos en tu bloque.
Foto de portada | Maks057Kh
En Xataka SmartHome | No conocía este detalle al usar el toldo cuando hace aire: marca la diferencia
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