Entre los electrodomésticos que más electricidad gastan en casa nos encontramos con las placas vitrocerámicas, las de inducción, los hornos y los calentadores de agua, todos ellos aparatos ya imprescindibles en nuestras vidas cotidianas.
Y con el precio de luz disparado en los últimos meses todos los consejos y trucos para ahorrar al utilizarlos cada día son más que bienvenidos, como por ejemplo elegir el momento más propicio del día para encenderlos.
Sin embargo, hay otra cosa que podemos hacer para optimizar su funcionamiento, que poca gente utiliza (por lo menos de los familiares y amigos que conozco casi nadie la emplea) pero que está presente en la mayoría de modelos y que permite grandes ahorros a largo plazo.
Optimizando el consumo eléctrico al segundo
Se trata de usar la función de temporización, alarma y programación que muchos de estos electrodomésticos llevan incorporada y que puede dar más juego de lo que pensamos, sobre todo a la hora de cocinar a diario. Es algo que asumimos se use en aparatos como el microondas, pero que luego pones a cocer unas patatas en la vitro y te olvidas de que puedes usar algo parecido.
En estos electrodomésticos de gran consumo eléctrico en general no podemos utilizar enchufes inteligentes como hemos recomendado en otras ocasiones, ya que por ejemplo en las placas vitrocerámicas, de inducción y en algunos hornos se supera con creces la potencia máxima soportada.
Sin embargo, muchos modelos modernos cuentan con funciones de temporización avanzadas que permiten crear alarmas, activar cuentas atrás para avisarte e incluso apagar el equipo pasado un tiempo previamente indicado.
Esto último es lo que más nos interesa, ya que si nuestro electrodoméstico permite hacerlo, podemos ajustar el consumo eléctrico con mayor precisión y a largo plazo notaremos un ahorro importante.
Por ejemplo, a la hora de cocinar ciertos alimentos que requieren de un considerable tiempo en la placa, como poner a cocer agua, pasta, arroz, verduras, hacer un caldo, un guiso, etc. podemos establecer que se apague el "fuego" pasado el tiempo de cocción que queramos, con lo que, una vez ya conozcamos cómo se comporta nuestra placa a la hora de realizar dichas recetas (cuanto tiempo necesita a una determinada potencia), no estaremos desperdiciando ni un vatio extra en su preparación.
Algo similar sucede con los hornos, donde muchas veces los dejamos encendidos y vamos de vez en cuando a ver cómo van, pasándonos de tiempo y desperdiciando energía. Sabiendo manejar los temporizadores ajustaremos el consumo y podemos por ejemplo adelantarnos y apagarlo 10 minutos antes para ahorrar aún más.
Con algunos calentadores de agua podemos también elegir el momento del día en el que se encienden y apagan. Incluso hay modelos con capacidades más inteligentes que activando una función concreta encienden un reloj y desde ese momento analizan el uso que vamos a hacer del equipo durante un cierto periodo (por ejemplo 24 o 48 horas).
Pasado ese tiempo el aparato sabe cuándo vamos a necesitar el agua caliente y es capaz de encenderse con el tiempo previo necesario como para tener el agua caliente siempre disponible estando apagado el resto del día para ahorrar.
El principal inconveniente de todas estas funciones es que muchas veces su uso no es intuitivo ni inmediato, por lo que toca leer el manual de instrucciones para aprender a usarlas, algo que si lo hacemos a la larga nos permitirá importantes ahorros a final de mes.
Imagen portada | Kampus Production
En Xataka Smart Home | Encender tus electrodomésticos de madrugada vuelve a compensar: hay días que puedes pagar hasta 10 veces menos luz
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