Ni radiadores eléctricos ni estufas de pellets: el sistema de calefacción que te saldrá mucho más barato este invierno

Ni radiadores eléctricos ni estufas de pellets: el sistema de calefacción que te saldrá mucho más barato este invierno

  • La llegada de los primeros fríos es el momento que usamos para desempolvar los sistemas de calefacción

  • Un aire acondicionado con bomba de calor suele calentar principalmente la estancia en la que está instalada su unidad interior

Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
Calor En Invierno
jose-antonio-carmona

Jose Antonio Carmona

Editor Senior

Con la llegada del frío, toca pensar en cómo calentar la casa sin que la factura energética de final de mes se dispare. Lo primero que se nos viene a la mente es, en muchos casos, el uso de radiadores, eléctricos o de agua. Pero no todo el mundo sabe que hay una alternativa que puede suponer un ahorro de cientos de euros al finalizar el año.

Para conseguir una temperatura agradable, el mercado ofrece una gran cantidad de alternativas, pero no todas afectan de la misma forma al bolsillo. El mejor ejemplo lo tenemos al comparar los radiadores o las estufas eléctricas con una estufa de pellets. Y el cambio puede suponer un ahorro de cientos de euros al año.

Otras alternativas al radiador eléctrico

Radiador

Las estufas de pellets llevan años ganando protagonismo como una alternativa para ahorrar en calefacción. Pero ¿siguen siendo tan económicas en 2026? Hemos visto cómo ha oscilado el precio de esta materia prima y, por eso, además de tener muy claro cuánta energía necesita cada sistema para calentar una vivienda, también hay que pensar en el coste del combustible.

Y hay una sorpresa que veremos al final. Porque, aunque los pellets siguen siendo una opción interesante, existe otro sistema de calefacción que puede resultar todavía más económico y que muchas personas ya tienen instalado en casa.

Los pellets siguen siendo más baratos, pero no siempre se ahorra lo mismo. Un primer paso para comprobar las diferencias lo podemos dar consultando el informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que el 16 de octubre de 2026 publicó una comparativa sobre los sistemas de calefacción más económicos.

El estudio toma como referencia una vivienda de 90 metros cuadrados situada en una zona climática como Madrid o Albacete, donde los inviernos son relativamente fríos.

Según sus cálculos, utilizar radiadores eléctricos supone un gasto energético de 747 euros anuales, mientras que recurrir a una estufa de pellets reduce esa cantidad hasta los 440 euros. Esto significa que calentar la vivienda con pellets permite ahorrar aproximadamente un 41 %, lo que se traduce en 307 euros menos al año.

Tener claro el precio del combustible

PRecio medio Imagen | AVEBIOM

Para saber si merece la pena utilizar este tipo de calefacción, hay que comprobar cuánto cuesta actualmente el combustible. El primer dato lo podemos obtener de la Asociación Española de la Biomasa (AVEBIOM), que publica periódicamente un índice con los precios de los biocombustibles sólidos.

Según los datos correspondientes al tercer trimestre de 2026, el precio medio del pellet en sacos individuales se sitúa alrededor de los 0,395 euros por kilogramo. Esto supone pagar aproximadamente 5,92 euros por un saco de 15 kilos.

Para hacernos una idea de lo que supone este precio, podemos calcular cuánto cuesta producir 1.000 kWh de calor útil con diferentes sistemas. Si tenemos una estufa de pellets con un rendimiento del 90 % y utilizamos un combustible con un poder calorífico de 4,76 kWh/kg, obtener esa cantidad de calor cuesta aproximadamente 92 euros.

En cambio, si utilizamos radiadores eléctricos convencionales, el coste depende directamente de nuestra tarifa eléctrica. Con un precio de 0,18 euros por kWh, generar esos mismos 1.000 kWh de calor supone pagar unos 180 euros. Es decir, en este ejemplo, la estufa de pellets permitiría ahorrar aproximadamente un 49 % respecto a los radiadores eléctricos.

Una alternativa todavía más barata

Aire Acondicionado 2

Y aquí es donde entra en juego un aparato que muchos hogares ya utilizan durante el verano: el aire acondicionado. Porque, aunque solemos relacionarlo con los meses de calor, los equipos que incorporan bomba de calor también pueden utilizarse para calentar la vivienda en invierno.

Su principal ventaja es que no necesitan transformar directamente en calor toda la electricidad que consumen, como ocurre con los radiadores eléctricos convencionales. En su lugar, aprovechan la energía térmica del aire exterior para trasladarla al interior de la vivienda.

Esto permite que, en condiciones favorables, puedan proporcionar tres o cuatro kWh de calor por cada kWh de electricidad consumido. Es lo que se conoce como coeficiente de rendimiento (COP), un valor que puede variar según la temperatura exterior y las condiciones de funcionamiento del equipo. De hecho, en la comparativa publicada por la OCU, el aire acondicionado con bomba de calor es el sistema que presenta el menor gasto energético de todos los analizados.

Para la misma vivienda de 90 metros cuadrados, el coste anual estimado es de 185 euros, frente a los 440 euros de los pellets y los 747 euros de los radiadores eléctricos.

La diferencia es importante: supone ahorrar unos 255 euros anuales respecto a los pellets y 562 euros frente a los radiadores eléctricos.

Eso no significa que todos los aparatos de aire acondicionado vayan a conseguir ese ahorro. Su rendimiento depende de factores como la temperatura exterior, la eficiencia del equipo, el aislamiento de la vivienda y la distribución de las habitaciones.

Y aquí hay otro aspecto importante que conviene tener en cuenta. Un aire acondicionado con bomba de calor suele calentar principalmente la estancia en la que está instalada su unidad interior. Por eso, si queremos mantener una temperatura agradable en toda la vivienda, puede que necesitemos varias unidades o un sistema que permita distribuir el aire caliente entre las distintas habitaciones. Algo que también influye en el coste final y que conviene valorar antes de comparar su consumo con el de otros sistemas de calefacción.

No todo es el precio: también importa cómo es nuestra vivienda

Temperatura

Antes de decidir qué sistema utilizar, hay que tener en cuenta que cada tecnología tiene sus propias limitaciones.

Las estufas de pellets necesitan espacio para almacenar el combustible, una salida de humos adecuada y un mantenimiento periódico para retirar cenizas y limpiar sus componentes. Además, en una vivienda con varias habitaciones, una estufa convencional puede tener dificultades para distribuir el calor de manera uniforme, especialmente si las puertas permanecen cerradas.

Los radiadores eléctricos, por su parte, tienen la ventaja de que pueden instalarse fácilmente y permiten calentar habitaciones concretas sin necesidad de realizar grandes obras. El inconveniente es su mayor consumo cuando se utilizan durante muchas horas.

Y los sistemas de aire acondicionado con bomba de calor ofrecen una ventaja adicional: sirven tanto para calentar la casa en invierno como para refrigerarla durante el verano.

Por eso, si ya tenemos un equipo de aire acondicionado con bomba de calor instalado en casa, puede merecer la pena utilizarlo como calefacción antes de plantearnos comprar una estufa de pellets.

Al final, no se trata únicamente de elegir el combustible más barato, sino de encontrar el sistema que permita mantener una temperatura confortable con el menor gasto posible, teniendo en cuenta las características de cada vivienda.

En Xataka SmartHome | Estufa de leña, pellets o bomba de calor: qué calefacción gasta menos y cuál sale más económica este 2023

Inicio