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LiFi sigue dando pasitos hacia las comunicaciones por luz visible en casa, pero más despacio de lo que nos gustaría
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LiFi sigue dando pasitos hacia las comunicaciones por luz visible en casa, pero más despacio de lo que nos gustaría

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A pesar de los avances de las redes WiFi, hace un par de años nos sorprendieron las posibilidades de las comunicaciones por luz visible materializadas en lo que se conoció como LiFi. Prometía redes más seguras y velocidades vertiginosas a través de las bombillas con multitud de nuevas aplicaciones en diferentes ámbitos domésticos y profesionales.

¿Qué fue de todo aquello? Pues que de vez en cuando vemos en algunas ferias los avances en dicha tecnología con productos semicomerciales que no parecen terminar de llegar al mercado. La última ocasión ha sido esta semana en el MWC 2017, en donde se han mostrado algunos dispositivos y se ha vuelto a relanzar de nuevo el interés sobre LiFi.

¿Qué es LiFi?

LiFi es el último nombre comercial de una tecnología de comunicaciones ópticas que lleva investigándose más de 100 años y que consiste en transmitir datos a frecuencias de entre 400 y 800 THz (es decir, en el espectro visible de los humanos) en espacio abierto (no guiadas como la fibra óptica).

Pretende ser capaz de transmitir información con elementos de iluminación convencionales como bombillas y diodos LED al mismo tiempo que se ilumina, o no, una estancia, y añadiendo únicamente uno pocos elementos baratos y fáciles de fabricar a las bombillas actuales.

Requiere de un modulador en la parte transmisora que apagará y encenderá el foco de luz muy rápidamente de forma imperceptible para los usuarios, creando así los ceros y unos binarios, y un fotodiodo en la parte de recepción (por ejemplo en el móvil, tableta o portátil) que recoge los cambios de luz y los pasará otra vez al dominio eléctrico.

Las primeras versiones utilizaban lámparas fluorescentes con las que se alcanzaban velocidades de unos pocos Kbps. Más tarde se empezaron a usar LEDs, capaces de apagarse y encenderse más rápido, con más potencia, multiplicando las velocidades finales. En 2011 el profesor Harald Haas de la Universidad de Edimburgo mostró el primer dispositivo que él denominaba Li-Fi transmitiendo a 10 Mbps.

Posteriormente se empezó a especular con velocidades de hasta 500 Mbps (supuestamente el que se consideraba límite físico de esta tecnología) y después el Fraunhofer Institute de Berlín mostró sus avances señalando que podrían llegar a 800 Mbps. Finalmente, las investigaciones continúan con propuestas que quieren llegar a los 15 Gbps (1,88 GBps) a medida que vayan optimizando el funcionamiento tanto de la parte emisora como de la receptora.

LiFi en el MWC 2017

Li Fi 0009 970x647 C

En el congreso de Barcelona, Harald Burchardt, uno de los responsables de la empresa tras esta tecnología que se ha denominado PureLiFi, ha hablado sobre los avances realizados en los últimos meses, que se han centrado más bien en mejorar lo que ya existía y en recabar el interés de los inversores para darle el empujón definitivo a este sistema de comunicaciones de interior.

Han mostrado lo que denominan sistema LiFi-X, que consiste básicamente en un accesorio para convertir las bombillas LED en LiFi y en un dongle USB para hacer lo propio con nuestros ordenadores logrando unas velocidades de subida y bajada de 42 Mbps, lo que para los tiempos que corren es un tanto escasa.

Sin embargo, PureLiFi asegura que es solo el principio y que ya están trabajando con compañías como Cisco, British Telecom o Babcock para obtener realimentación de su producto y lograr mejorías que en pocos meses alcanzaría los 80 o 100 Mbps con expectativas de tener un sistema capaz de llegar a 1 Gbps en tres años (habrá que verlo, ya que esto se viene sugiriendo desde hace tres años más y todavía seguimos esperando).

Purelifi Dongle 1500x1000

Las aplicaciones potenciales son numerosas, sobre todo para llevar la conectividad a todos los rincones del hogar mediante sistemas mixtos como PLC y WiFi que en algún punto utilicen LiFi como interfaz final más segura. También para entornos profesionales y para redes compartidas con muchos usuarios en lugares públicos.

El problema es que todavía es más una utopía que un sistema funcional real que llame nuestra atención por sus cualidades y posibilidades y en este congreso de 2017 parece que aún queda mucho por hacer antes de poder sacar partido a LiFi. Seguiremos atentos a su evolución.

Más información | DigitalTrends
En Xataka | Comunicaciones por luz visible: Cuando los bits nos lleguen de las bombillas

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