Los termos eléctricos son unos electrodomésticos generalmente grandes y pesados que si no tomamos unas mínimas precauciones pueden llegar a suponer un importante gasto en la factura eléctrica cada mes, especialmente en otoño e invierno.
Se trata de equipos que calientan el agua de un depósito gracias a una resistencia eléctrica que se calienta directamente por el paso de una corriente, por lo que son poco eficientes y tienen consumos de entre 1.000 y 2.000 vatios, similares a por ejemplo un radiador eléctrico.
Pero a diferencia de estos cuentan con una gran ventaja adicional: su estupenda capacidad de mantener el calor del agua una vez hemos aplicado la energía necesaria como para elevar su temperatura. Esto los hace unos ideales candidatos para aprovechar al máximo los precios bajos de la electricidad en ciertas horas, si tenemos una tarifa con discriminación horaria.
Elegir muy bien la hora del día en la que lo encendemos
Si no tomamos en consideración los precios de la luz variables cada hora o por franjas del día, lo normal sería encender el termo o bien durante todo el día o bien un rato antes de que vayamos a ducharnos, dejando calentar el agua un tiempo prudencial, que dependerá de cada modelo, hasta que alcance la temperatura adecuada.
En la mayoría de termos modernos con conectarlo entre una hora y hora y media antes de usar el agua caliente puede ser suficiente, o un poco más después de la ducha si queremos tener un remanente de agua templada para usos sanitarios o fregar los platos. Luego lo apagamos rápidamente en cuanto haya calentado el depósito.
Sin embargo, si contamos con una tarifa indexada donde el precio de la luz varía en función de las horas del día y de los días de la semana, como por ejemplo la regulada o PVPC usar así el termo puede hacer que gastemos mucho más. ¿Qué es lo que nos conviene hacer? Pues encenderlo justo en el momento en el que la luz está más barata y tenerlo apagado en las horas donde le precio está mucho más caro.
Imagen: Red eléctrica
Normalmente estas horas baratas se sitúan entre las 14:00 y las 17:00 de cada día laborable, algunas madrugadas, y por las mañanas en días festivos, unas franjas donde el precio de la luz puede ser hasta 5 veces más barato que en las horas pico situadas entre las 20:00 y las 22:00 horas.
Pero, y si en mi caso me ducho por la mañana, ¿no es mejor que lo encienda un par de horas antes? Si el precio de la luz ese día está económico de madrugada sí, de lo contrario, mejor encenderlo a las 14:00 horas.
¿No se enfriará el agua desde que lo enciendo hasta que me duche? Pues sí, algo se enfriará, pero gracias a las capacidades aislantes del termo probablemente sigamos teniendo una buena temperatura pasadas esas horas. Esto ya dependerá de cada modelo, de cómo de aislado esté el lugar donde lo tengamos instalado, etc., y tendremos que comprobarlo nosotros mismos en cada caso.
También podemos subir algo más la temperatura durante este calentamiento inicial en horas baratas para que el agua dure caliente durante todo el día hasta que vayamos a usarla. Por ejemplo, si no normalmente lo tenemos a 40 ºC podemos subir a 45-50 ºC para que se vaya enfriando poco a poco.
¿Cuándo se logra el máximo ahorro? Pues en el caso de uso típico en el que nos duchamos por la noche, antes de ir a dormir. Si tenemos este hábito, encender el termo o tenerlo encendido por la tarde con los precios de la luz en su pico del día hará que la factura se dispare.
Si por el contrario lo conectamos a las 14:00 y lo apagamos antes de las 17:00, el agua se mantendrá a muy buena temperatura para cuando vayamos a ducharnos en la franja de las 20:00-23:00 horas y habremos gastado hasta 6 veces menos luz.
Imagen portada | Ariston en Amazon
En Xataka Smart Home | He probado a usar un temporizador barato con el termo eléctrico y he descubierto que con una hora al día que funcione me basta
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