Un técnico de climatización advierte: “Limpiar los filtros del aire acondicionado no es realizar una buena limpieza, es más importante desinfectar la batería y la turbina”

  • Es muy importante fijarse en la turbina y en la batería del evaporador, ya que pueden ser un foco de microorganismos

  • La máquina exterior, aunque no la vemos a diario, es también algo que debemos comprobar de forma periódica

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Jose Antonio Carmona

Editor Senior

En distintas ocasiones hemos explicado la importancia de limpiar los filtros. Conviene hacerlo al menos dos veces al año, pero no pienses que con esta tarea es suficiente. Ya vimos cómo un aire acondicionado sucio puede, además de provocar un aumento del consumo, hacer que el aparato funcione peor o que enfríe menos de lo normal.

Porque limpiar los filtros es, en realidad, solo el principio. Hay más partes del aire acondicionado en las que debemos fijarnos cuando vamos a comenzar a utilizarlo, sobre todo en verano, con la llegada de las altas temperaturas. Después de varios meses parado —lo habitual si no dispone de bomba de calor—, conviene realizar una revisión profunda de otras zonas.

Es lo que recomienda este técnico de climatización de SIT Granollers (@sitrganollers). El especialista advierte de que no basta con limpiar los filtros del aire acondicionado: “Lo primero de todo, limpiar solo el filtro no es realizar una buena limpieza”. Esta creencia es un error muy común y, además de los filtros, hay que prestar atención a otras piezas, como la batería y la turbina.

“¿Eres de los que piensa que solo limpiando los filtros se puede hacer un correcto mantenimiento del aire acondicionado? Vamos a desmentirlo y a enseñar cómo hacer un buen mantenimiento del equipo”.

Es cierto que mantener los filtros limpios es fundamental. Son la primera barrera encargada de atrapar el polvo, los ácaros y el polen, permitiendo que el aire circule sin obstáculos y mejorando la eficiencia del sistema. Sin embargo, pensar que el trabajo termina ahí supone dejar de lado otras partes del aparato en las que la condensación y la humedad crean el entorno perfecto para que proliferen hongos y bacterias y se acumule la suciedad. Hay dos piezas clave en la unidad interior que necesitan una limpieza profunda y que solemos pasar por alto.

Batería y turbina

Evaporador

Otra parte a la que hay que dedicar atención es la batería del evaporador, ya que todo el aire que refresca la casa pasa por ella antes de salir. Al tratarse de una zona constantemente húmeda, puede convertirse en un foco de microorganismos. Este técnico recomienda desinfectar a fondo esta pieza: “Lo primero de todo es desinfectar con lejía toda la batería; esto es súper importante. Y también desinfectar toda la turbina. Esto es lo más importante”. Es una tarea básica para garantizar que el aire que respiramos mantenga una calidad adecuada.

Otra zona que recomienda mantener controlada es la turbina. Se trata del rodillo giratorio encargado de impulsar el aire hacia la habitación. Si sus aspas están cubiertas de polvo, el aparato perderá fuerza de soplado y, lo que es peor, puede ser el responsable de ese característico “olor a cerrado” o a humedad que aparece al encenderlo.

Este tipo de controles permite descubrir fallos o consumos anómalos antes de que terminen provocando una avería de mayor importancia

Pero la puesta a punto del aparato no termina aquí. Los profesionales dedicados a la instalación y al mantenimiento de este tipo de equipos también revisan las conexiones, ya que pueden verse afectadas por los cambios de temperatura y las vibraciones. Este experto afirma que “debemos verificar que todos los bornes eléctricos estén bien apretados y comprobar los consumos tanto de las unidades interiores como de las exteriores”. Por eso, es importante comprobar que todos los cables y bornes eléctricos estén correctamente ajustados.

La máquina exterior

Aire Acondicionado 2

Tampoco hay que olvidarse de la máquina exterior. A veces no le prestamos atención porque está colgada en la fachada, instalada en la azotea o arrinconada en el balcón. No la vemos a diario, como sí ocurre con el split, pero la unidad exterior es el verdadero pulmón del sistema: “La máquina más importante siempre es la exterior. Se tiene que revisar el compresor, comprobar que la válvula funcione correctamente y hacer un buen mantenimiento y limpieza de la batería exterior”.

Según este técnico, para que el ciclo de refrigeración funcione correctamente, hay que cuidar especialmente esta parte. Si la suciedad bloquea el paso del aire en la máquina exterior, el equipo no podrá disipar el calor correctamente. Si no está en buen estado, el sistema tendrá que forzar el motor y trabajar durante más tiempo, lo que elevará la factura de la luz y acortará considerablemente la vida útil del aparato.

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