En España los más típicos son el aceite de oliva y el de girasol, ingredientes esenciales a la hora de hacer casi cualquier plato pero que tienen un inconveniente una vez ha pasado su vida útil: muchas veces no sabemos qué hacer con él.
Y por supuesto que tirarlo por el fregadero no es una opción, ya que según datos de la Fundación Aquae, un solo litro de aceite puede contaminar 1.000 litros de agua, por lo que conviene ser cuidadosos cuando haya que desecharlo. De hecho, según Ecoembes el aceite doméstico usado puede causar importantes daños en el medioambiente, atascando tuberías y alcantarillados si lo tiramos por el fregadero, contaminando ríos y océanos y dañando los ecosistemas de los animales marinos. ¿Qué podemos hacer con él?
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Aceite usado: cómo tirarlo
La opción más adecuada para deshacernos del aceite usado es esperar a que se enfríe y guardarlo, a ser posible en envases de vidrio bien cerrados. Una vez envasado hay que llevarlo al punto limpio más cercano.
Algunos de estos puntos limpios pueden preferir utilizar sus propios envases para homogeneizar la recogida, pero en general llevar el nuestro propio no debería ser un problema.
Y con la botella de plástico del aceite, ¿qué hay que hacer? Pues es un proceso completamente diferente que el del aceite en sí, ya que en este caso cuando esté gastada hay que depositarla en el contenedor amarillo. Este contenedor es el destinado a los envases de plástico, como las botellas de detergente, latas y briks.
Aceite usado: cómo reutilizarlo en casa
En el caso de que lo que queramos sea darle una segunda vida al aceite usado, hay unos cuantos proyectos y trucos que podemos llevar a cabo para aprovechar este ingrediente, siendo recomendable en general que esté lo más limpio posible y libre de olores fuertes (por ejemplo, si lo has usado para freír sardinas quizá no sea buena idea reutilizarlo).
Hacer jabón casero
Una de las opciones que más solemos asociar con el aceite usado es hacer jabones como antaño para uso doméstico. Un jabón artesanal que produciremos mediante un proceso químico llamado saponificación.
Al mezclar el aceite colado con agua y sosa cáustica (siguiendo siempre estrictas medidas de seguridad), obtendremos un producto de limpieza muy eficaz, aunque algo basto. No obstante lo podemos usar para lavar ropa a mano, limpiar el suelo, las zonas exteriores de la casa o incluso lavarnos las manos.
Eso sí, es un proceso que lleva su tiempo, ya que hay que estar removiendo y removiendo muchos minutos los ingredientes y por supuesto conviene que el aceite esté bien filtrado, sin impurezas, restos de comida y sin olores fuertes.
Hacer velas aromáticas artesanales
Otra opción menos trabajosa es convertir tu aceite usado en velas caseras. Para elaborarlas solo hay que templar el aceite, previamente filtrado, y mezclarlo con cera de soja, parafina fundida o ácido esteárico (por ejemplo para 150 g de aceite, usamos 100 g de ácido esteárico), añadiendo unas gotas de tus aceites esenciales favoritos, como lavanda, naranja o limón. Así lograremos enmascarar posibles olores residuales.
Luego mezclamos todo un recipiente de vidrio poniendo una mecha en el centro y esperamos a que se vuelva sólido, teniendo así nuestra vela. Es un proyecto sencillo de hacer para pasar un rato con los peques y obteniendo un producto reciclado al que podremos sacar una utilidad real.
UN VISTAZO A...
Protector natural para la madera
Otro posible uso para el aceite gastado es el de proteger la madera natural de los muebles que tengamos en casa. Es el caso sobre todo de los de exterior, como sillas, mesas, taburetes, bancos, mangos de herramientas, vallas, etc.
Funciona como una especie de barniz protector natural que penetra en los poros evitando que entre el agua, ayudando a prevenir la aparición de hongos y por tanto alargando la vida útil de estos objetos de madera.
Eso sí, el aceite debe estar bien filtrado, sin impurezas, y conviene mezclarlo con un poco de aguarrás (un 10-15 %) para que se disuelva mejor y penetre a fondo en la madera en vez de quedarse solo en la superficie.
Tu tres en uno particular
Si el aceite está relativamente limpio es posible usarlo también para lubricar algunas cosas, especialmente objetos del exterior de la vivienda, como ventanas o puertas.
Gracias a su viscosidad podemos tener un lubricante casero barato que acabe con los clásicos chirridos de la puerta del patio o de la terraza, echando solo un par de gotas.
También ayuda a suavizar mecanismos y herramientas de uso exterior, como las tijeras de podar, alicates, etc. que tienden a quedar atascados cuando les da la humedad. Incluso aplicar una pequeña capa de aceite en el metal de estas herramientas puede ayudar a evitar su oxidación.
Hacer "velas de supervivencia"
También es posible crear lámparas o velas de aceite líquido para situaciones de emergencia o apagones. A diferencia de las velas sólidas, aquí no necesitamos ningún otro ingrediente como la parafina que añadir a la mezcla.
Solo llenar un recipiente resistente al fuego como un tarro de cristal o un cuenco de cerámica con agua hasta más de la mitad y un par de centímetros con el aceite usado. Ponemos una mecha sobre él, que puede fabricarse enrollando un trozo de algodón o incluso papel de cocina, y ya está. El aceite actúa como un combustible denso que arde lentamente produciendo luz en el proceso.
Hay muchas variantes de este truco que podemos encontrar en sitios como YouTube, con creaciones de enfoque más decorativo y otras más espartanas para sacarte de un apuro. Aquí podemos escoger la que más nos guste o venga bien en función de lo que andemos buscando.
Imagen portada | RDNE Stock project
En Xataka Smart Home | Tengo una freidora sin aceite y ahora la uso mejor. Me han venido estupendamente los consejos que he leído de este experto
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