Puede que en alguna ocasión, al abrir la nevera (en los modelos más modernos, incluso desde el exterior), te hayas encontrado con una rueda o un selector con distintos números. Lo habitual es pensar que indican los grados a los que funciona el electrodoméstico, pero quizás te sorprenda descubrir que en realidad hacen referencia a otra cosa muy diferente.
La rueda de ajuste del frío que incorporan muchos frigoríficos parece señalar la temperatura de funcionamiento, pero nada más lejos de la verdad. Más allá de esa creencia tan extendida, esos números no representan los grados del interior del aparato. Y entender su verdadero propósito es clave para ahorrar energía y reducir lo que pagas en tu factura eléctrica.
Encontrarse dentro del frigorífico —o en la puerta— con un selector numérico es algo muy común. Lo que no es tan frecuente es saber con certeza qué significa esa numeración. Lo habitual es pensar que está relacionada con la temperatura, pero no es así: su función es otra muy distinta.
Las ruedas de ajuste de frío no muestran grados Celsius ni Fahrenheit, como podría pensarse. En realidad, su numeración está vinculada a la intensidad con la que trabaja el compresor interno para mantener el nivel de frío en el interior del frigorífico.
Tal y como explica el creador de contenido @t.ligehackeng en su cuenta de TikTok, cuanto más alto sea el número elegido, más tiempo funcionará el compresor y, por tanto, mayor será el frío generado. El inconveniente es que un valor demasiado alto tampoco es recomendable, ya que puede provocar acumulación de hielo en las paredes y un mayor consumo energético.
@t.lifehackeng Refrigerator working better now. My friend from the USA told me this trick #LifeHack #refrigerator #usa ♬ original sound - T.Lifehack Eng
Esta rueda regula la temperatura del frigorífico, encendiendo o apagando el compresor para mantener el nivel de frío deseado. Y aunque no lo parezca, es básica para el buen funcionamiento del sistema, ya que cualquier fallo afecta directamente al rendimiento de la refrigeración
Ajustar la rueda según la época del año
Para que el frigorífico mantenga un consumo eléctrico razonable y no se convierta en un pozo sin fondo, lo más recomendable es ajustar la posición de la rueda de temperatura según la estación del año. No debe configurarse igual en invierno que en verano.
Uno de los errores más habituales es mantener el mismo nivel de enfriamiento durante todo el año, sin tener en cuenta los cambios de temperatura ambiental. Lo ideal es adaptar el ajuste del frío al clima exterior.
En verano, cuando las temperaturas suben, se aconseja situar la rueda en los niveles 2 o 3. Durante el otoño, lo adecuado es mantenerla entre el 2 y el 4, y en invierno, con el ambiente más fresco, puede elevarse hasta el 5 para lograr un rendimiento equilibrado.
Este pequeño ajuste puede suponer una reducción notable en el consumo eléctrico y, además, alargar la vida útil del frigorífico, ya que evita que el compresor trabaje más de lo necesario.
Pero no todas las neveras enfrían igual y por lo tanto, no en todas sirve el mismo ajuste. Fabricantes como Samsung o LG aclaran que los números de esta rueda no indican grados exactos, ya que cada modelo tiene un diseño y aislamiento distintos. Por ello, el mismo nivel en la rueda puede generar temperaturas diferentes según el frigorífico.
La temperatura ambiente influye en el rendimiento del frigorífico: en verano necesita más potencia y en invierno menos. Ajustar mal la rueda puede provocar hielo o falta de frío.
En días muy calurosos, el frigorífico necesita trabajar más para mantener el interior fresco, mientras que en invierno puede bastar con una potencia menor. De hecho, ajustar el dial sin tener en cuenta la temperatura ambiente puede causar tanto exceso de hielo como un enfriamiento insuficiente.
En el interior de la nevera, todo tiene su orden. La forma en la que están colocados los alimentos dentro de la nevera también influye. Las zonas más frías suelen encontrarse en la parte inferior o en el fondo, mientras que los estantes de la puerta y la parte superior son algo más templados. Colocar correctamente los productos —por ejemplo, la carne y el pescado en las zonas frías, y los lácteos o bebidas en las más altas— ayuda a conservarlos mejor y evitar desperdicios.
Cómo saber si la temperatura es la adecuada
Si tienes dudas sobre el frío real de tu nevera, lo mejor es usar un termómetro de refrigeración. Es un accesorio económico que permite medir con precisión los grados internos y ajustar la rueda en consecuencia. De esta forma, no solo se optimiza el consumo eléctrico, sino que también se asegura que los alimentos se mantengan frescos durante más tiempo.
Vía | DAP
Imagen portada | Embraco
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