Los expertos coinciden: “no hay que poner el aire acondicionado a 20 ºC o menos porque tiene muchos inconvenientes”

Además de perjudicar al funcionamiento del aparato, también estamos en encareciendo la factura de la luz y poniendo en riesgo nuestra salud

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Jose Antonio Carmona

Editor Senior

Llegar a casa después de soportar el calor que hace estos días en la calle y buscar desesperadamente el mando del aire acondicionado es algo bastante habitual. Muchas personas bajan la temperatura al mínimo, a menudo por debajo de los 20 ºC, sin saber que están cometiendo un grave error.

La temperatura mínima de los aires acondicionados suele oscilar entre los 16 y los 19 ºC. Aunque en un primer momento puede parecer la mejor solución para alcanzar rápidamente una temperatura agradable, los expertos tienen claro que es una de las peores cosas que podemos hacer.

El salón no tiene que ser una nevera

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Cuando se trata de encontrar la temperatura idónea, más allá de las percepciones personales (hay personas más frioleras y otras más calurosas), casi todos los expertos coinciden en que lo más razonable es mantenerla entre los 23 y los 25 ºC. Y ojo, no es algo que nos estemos inventando: incluso aparece recogido en normas oficiales sobre eficiencia energética, como el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE)

Es tentador poner el aire al mínimo cuando el calor aprieta, pero hacerlo tiene varias consecuencias negativas: motivos económicos, pero también de salud y hasta de funcionamiento del aparato. Por eso vamos a repasar ese lado oscuro de poner el aire acondicionado al mínimo.

Tu bolsillo se resiente

Bajar de esos 23 °C reseca el ambiente y dispara tu factura de la luz. Se calcula que por cada grado de más que bajas, el consumo de electricidad de tu aparato aumenta entre un 5 % y un 10 %. Desde compañías como Endesa lo dejan claro: bajar de los 25 °C no te hará sentir más cómodo, pero sí encarecerá tu recibo y perjudicará tu salud. Ajustar una temperatura adecuada sirve para reducir el gasto energético.

La máquina sufre (y no ahorra)

aire Imagen | Paco Rodríguez

Los aparatos modernos cuentan con tecnología inverter, diseñada para ahorrar energía reduciendo la potencia del motor una vez que la habitación alcanza la temperatura deseada. Sin embargo, si pides 18 °C en pleno agosto, la máquina nunca llegará a esa meta. Trabajará al 100 % de su capacidad de forma constante, lo que anula el ahorro y, en casos extremos de mucho calor, puede hacer que el motor exterior se sobrecaliente y se averíe.

Afecta a tu salud

LG Imagen | LG

Vivir a menos de 20 °C en verano no es sano. Un aire demasiado frío y seco aumenta las papeletas de sufrir problemas de salud musculares, respiraratorios, sequedad en la piel... La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) marca los 18 °C como el límite inferior indispensable para un hogar saludable en climas templados. 

Además, si convives con personas mayores, niños pequeños o personas con enfermedades crónicas, los expertos aconsejan mantener la casa entre 22 °C y 24 °C por el día, y entre 18 °C y 20 °C durante la noche. El frío prolongado en casa puede causar problemas cardiovasculares, sobre todo en mayores, sin olvidar tampoco que se favorece la aparición de enfermedades respiratorias

Y no viene mal tener en cuenta lo que dice el IDAE, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica. Desde este organismo se recomienda mantener la vivienda en invierno entre 21 °C y 23 °C de día y 15 °C a 17 °C de noche para ahorrar sin perder confort

El truco del enfriamiento rápido

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Sabiendo todo esto, ¿tiene alguna utilidad poner el aire por debajo de los 20 °C? Sí, pero solo como una medida puntual.

Si acabas de llegar a casa y parece un horno, bajar la temperatura al mínimo forzará a la máquina a trabajar a máxima potencia, logrando que la habitación se refresque mucho más rápido. Sin embargo, el secreto está en no olvidarlo así: en cuanto notes que el ambiente ya es agradable, acuérdate de volver a subir el termostato a esos 24 °C o 25 °C. Tu salud, tu aparato y tu cartera te lo agradecerán.

En Xataka Smart Home | Quiero poner aire acondicionado en casa: qué potencia de  refrigeración necesito en cada habitación para estar fresquito y ahorrar  luz

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