Los corchos de las botellas pueden tener una segunda vida entre las plantas. El vinagre no siempre hace falta

Hay un tipo de tapón que puede acabar en la tierra de una maceta y otro que conviene mantener fuera. Ambos suelen terminar en el mismo cajón

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Manuel Naranjo

Editor

Los tapones de corcho se reutilizan en jardinería de varias maneras. Uno entero puede convertirse en una etiqueta para identificar una planta; cortado en trozos, puede colocarse sobre la tierra como cobertura para reducir la evaporación. De ahí que haya quien los guarde después de abrir una botella. En Xataka Smart Home ya contamos con otras formas de aprovecharlos con las plantas.

Antes de reutilizarlos, conviene comprobar de qué material están hechos y si están limpios y secos. El vinagre puede servir para quitar restos u olores, pero no hace falta aplicarlo a todos los tapones.

No todos los tapones están hechos del mismo material

Los hay de corcho natural de una sola pieza, sintéticos y de corcho aglomerado. Estos últimos se fabrican con gránulos unidos mediante un aglutinante, como explica el fabricante Amorim. Si vas a cortar un tapón para ponerlo sobre la tierra o echarlo al compost, utiliza uno que sepas que es de corcho natural. Si no puedes identificarlo, resérvalo para un uso fuera del sustrato, como etiquetar una planta.

Descarta los tapones con moho visible o muy deteriorados. Si uno conserva restos u olor a vino, puedes limpiarlo con un paño ligeramente humedecido con vinagre, aclararlo después y dejarlo secar por completo. Esa limpieza afecta al tapón; no hay pruebas de que aporte una ventaja especial a la planta.

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Un baño largo de vinagre puede complicar un gesto sencillo

Evita dejar el corcho en remojo durante mucho tiempo, porque puede retener humedad. Si decides usar vinagre, aplícalo con un paño, aclara el tapón y deja que se seque por completo antes de reutilizarlo.

No hay motivo para verter vinagre sobre la tierra ni sobre las hojas: la Universidad de Maryland explica que el ácido acético puede dañar los tejidos vegetales al contacto. Los productos herbicidas que analiza son más concentrados que el vinagre doméstico, pero la precaución de mantenerlo lejos de la planta sigue siendo sensata.

Si colocas trozos de corcho natural sobre la tierra, pueden actuar como cobertura superficial. La idea sigue el mismo principio que otros acolchados: cubrir la tierra reduce parte de la evaporación, según la Royal Horticultural Society. Eso no significa que unos pocos tapones sustituyan un acolchado bien hecho ni que haya que tapar por completo el sustrato. Dejarlo accesible permite comprobar cuándo necesita agua.

La diferencia importa también si pensamos poner corchos en el plato de la maceta, otra de las ideas de reutilización que hemos recogido. Elevar la base no elimina la necesidad de vaciar el agua sobrante: las raíces no deben permanecer sumergidas.

Imágenes | GPT Image con edición

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