Una botella cerrada y llena de agua dentro de la cisterna desplaza un volumen equivalente al suyo. Si el recipiente ocupa un litro, el depósito almacenará aproximadamente un litro menos y esa será la cantidad que se dejará de utilizar cada vez que se accione una descarga completa.
El truco funciona, pero no es apropiado para cualquier inodoro. Está pensado principalmente para cisternas antiguas, accesibles y con un único tipo de descarga. En un modelo moderno de seis litros, con doble pulsador o con el nivel regulable, reducir más el volumen puede impedir que el agua arrastre correctamente los residuos.
La botella ocupa el lugar del agua que queremos ahorrar
El mecanismo es puramente físico. La botella no modifica la presión de la red ni recicla el agua: ocupa espacio dentro del depósito. Cuando la cisterna vuelve a llenarse, necesita menos agua para alcanzar el nivel que hace cerrar la válvula de entrada.
Una botella de 1,5 litros puede ahorrar esa misma cantidad en cada descarga. Con cinco usos diarios por persona, un hogar de cuatro miembros llegaría teóricamente a 30 litros al día y 10.950 litros al año.
Ese cálculo representa el escenario máximo y presupone que todas las descargas siguen siendo suficientes. Si hay que tirar dos veces de la cadena, parte o todo el ahorro desaparece. La cifra tampoco puede trasladarse directamente a euros sin conocer la tarifa de abastecimiento y saneamiento de cada municipio.
Cómo colocarla sin bloquear la cisterna
Es preferible empezar con una botella de PET blando de medio litro y aumentar el tamaño solo después de comprobar el resultado. Se llena por completo con agua o se añade algo de arena para impedir que flote y se cierra con firmeza. No se debe introducir una botella vacía, porque se moverá cada vez que cambie el nivel.
La botella se coloca en una zona libre del depósito, alejada del flotador, la válvula de llenado, la descarga y la cadena o varilla del pulsador. Tiene que permanecer inmóvil y no impedir el recorrido de ninguna pieza. El Ministerio para la Transición Ecológica recoge desde hace años este método de desplazamiento, pero advierte de que el objeto no debe interferir con el llenado ni con la descarga.
Después se coloca de nuevo la tapa y se prueba el inodoro varias veces. Se recomienda conservar entre cuatro y seis litros de agua en el depósito. Si quedan residuos, la descarga pierde fuerza o el mecanismo tarda en cerrar, hay que retirar la botella o utilizar una más pequeña.
En las cisternas modernas hay soluciones mejores
Antes de introducir nada, merece la pena comprobar si el depósito permite regular el flotador o el volumen de descarga. Muchos mecanismos tienen un tornillo, una corredera o unas pestañas que permiten bajar el nivel de llenado sin añadir objetos. En esta guía sobre ahorro de agua en la cisterna explicamos cómo distinguir esas opciones.
Los mecanismos de doble pulsador son más precisos. La descarga pequeña suele utilizar unos tres o cuatro litros y la completa queda disponible cuando realmente hace falta. La OCU comprobó que los modelos analizados reducían entre un 39 % y un 54 % el agua utilizada en una descarga parcial. Sustituir un mecanismo antiguo puede costar desde unos diez euros, aunque la instalación dependerá del modelo.
En una cisterna empotrada no hay que intentar introducir una botella a través del hueco del pulsador. Estos depósitos cuentan con reguladores propios y tienen menos espacio para manipular el mecanismo. Se pueden ajustar las descargas de una cisterna empotrada accediendo a los controles previstos por el fabricante.
Una fuga puede gastar mucho más que una descarga grande
El ahorro de la botella sirve de poco si la cisterna pierde agua continuamente hacia la taza. Para comprobarlo, se pueden añadir unas gotas de colorante alimentario al depósito y esperar unos diez minutos sin descargar. Si el color aparece en la taza, alguna junta o válvula no está cerrando bien.
La OCU calcula que reparar una cisterna o un grifo que gotea puede evitar la pérdida de unos 30 litros diarios. Esa cantidad coincide con el ahorro máximo atribuido a una botella de 1,5 litros en una casa de cuatro personas, por lo que revisar fugas debería ser el primer paso.
También conviene utilizar correctamente el botón pequeño y evitar descargar el inodoro para eliminar papeles u otros residuos. Son medidas incluidas en los consejos para ahorrar agua en casa y no dependen de modificar el depósito.
La botella es una solución económica para una cisterna antigua que utiliza más agua de la necesaria. Debe dejar suficiente volumen para una descarga eficaz, permanecer lejos de las piezas móviles y retirarse ante cualquier funcionamiento extraño. Para un ahorro estable, el doble pulsador o el ajuste del mecanismo ofrecen un control más preciso.
Imágenes | Image GPT con edición
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