Los tubos fluorescentes iluminan millones de hogares. A partir de agosto quedan prohibidos y esta es la razón

tubo fluorescente
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En cuestión de unos días, algunos de los tubos fluorescentes que aún todavía solemos ver en muchas casas de España, dejarán de comercializarse. Esta tecnología lleva acompañándonos desde mediados del siglo XIX, cuando los tubos de Geissler conquistaron la luminaria de domicilios, edificios y oficinas.

Sin embargo, a pesar de la popularidad adquirida antaño, comienzan a desaparecer de las casas. Y es que desde que la iluminación LED irrumpió en nuestros hogares, muchos usuarios decidieron dar el paso y sustituir la iluminación del hogar por métodos más sostenibles y eficientes.

Hemos querido dedicar este artículo para explicarte por qué algunos tubos fluorescentes no se podrán comercializar a partir del próximo 25 de agosto. La principal razón son los elementos que contiene esta tecnología en su interior, cada vez más vetados por la Unión Europea debido a los riesgos de salud.

¿Por qué los tubos fluorescentes están desapareciendo?

Según la directiva 2011/65/UE del Parlamento Europeo y del Consejo emitida en 2011, se insiste en la necesidad de regular el uso de algunos elementos considerados como "peligrosos". Este tipo de elementos se suelen encontrar en múltiples aparatos eléctricos y electrónicos, y aunque hay exenciones, muchos de los productos que contienen mercurio, cadmio o plomo se están comenzando a retirar del mercado.

En algunos casos, estos elementos se encuentran incluidos en tubos fluorescentes, haciendo que los gases en su interior se exciten mediante una corriente eléctrica y puedan iluminar nuestros hogares.

tubo

La normativa deja claro qué tipo de iluminación no se podrá comercializar en el futuro próximo. En lo respectivo a los tubos fluorescentes, los de tipo T5 y T8 dejarán de comercializarse a partir del próximo 25 de agosto. Antaño ya se habían prohibido las lámparas circulares T5 y las lámparas compactas de casquillo (CFLni).

Además, a partir del próximo 24 de febrero de 2024, las lámparas fluorescentes compactas enchufables tampoco se podrán poner a la venta. Todos estos productos se podrán seguir comprando hasta finalizar el stock en venta.

En lo que respecta a las lámparas halógenas, éstas también se encuentran afectadas por la normativa. Aquellas con pines G4, GY6.35 y G9 dejarán de estar permitidas para su producción a partir del próximo 1 de septiembre de 2023.

La mayoría de estos productos ya han sido sustituidos desde hace años por la iluminación LED, la cual dispone de mayor vida útil y eficiencia, además de no ocasionar un riesgo para la salud. La iluminación LED ha evolucionado hasta tal punto de poder encontrarla en todo tipo de productos, ya sean tiras LED, lámparas, bombillas, linternas, iluminación urbana, en vehículos, y mucho más.

En España, las cocinas eran el habitáculo donde en más ocasiones podíamos ver un tubo fluorescente. Desde hace tiempo existen alternativas LED, ya sean lámparas, tiras LED encapsuladas o insertadas en un falso techo, entre otras soluciones.

A pesar de que cierto tipo de iluminación fluorescente comience a prohibirse, cada vez se descubren nuevos materiales fluorescentes que pueden suponer un gran avance en iluminación, por lo que se podría decir que la fluorescencia aún no está muerta.

Imagen | Adam Kring

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