En la inmensa mayoría de modelos, el cable no pasa de los 100 Mbps y aunque no llega a la velocidad del WiFi, ofrece mucha más estabilidad
No es problema que no llegues a tener 300 Mbps de velocidad: el máximo que suelen pedir está en los 25 Mbps
Para disfrutar de todo el potencial de una Smart TV, tener conexión a Internet es prácticamente imprescindible. Da igual el sistema operativo que use el televisor —Android TV/Google TV, Tizen o webOS, por citar los más populares—, porque todos los modelos (o la gran mayoría) permiten elegir entre una conexión por cable de red (Ethernet) o una conexión inalámbrica.
Ambas opciones funcionan bien, y somos nosotros quienes debemos elegir cuál nos conviene más. Si tenemos problemas de cobertura WiFi, usar un cable Ethernet puede ser la mejor solución, aunque a cambio tendremos que asumir una pequeña pérdida de prestaciones. Aun así, aunque pueda parecer algo importante, ahora veremos que en el día a día no supone ningún problema.
Con 100 Mbps me basto y me sobro
Y es que sí: sobre el papel, ambos tipos de conexión permiten acceder a Internet sin problemas. Si tienes buena cobertura WiFi, lo ideal suele ser tirar de conexión inalámbrica, ya que así podremos conseguir más velocidad al acceder a cualquier tipo de servicio. Eso es al menos lo que podemos pensar en un principio.
El problema de abaratar con el hardware (los componentes) Sin embargo, si usas cable, hay diferencias. La limitación la marca la tarjeta de red que incorporan muchos televisores. Las marcas recortan costes, y este es uno de los puntos en los que suelen hacerlo.
Desde teles de gama media hasta incluso teles de gama alta, si usamos una conexión por cable estamos limitando la velocidad a no más de 100 Mbps, mientras que, si usamos WiFi y la cobertura es buena, podemos alcanzar fácilmente velocidades superiores.
En mi caso, por ejemplo, en las pruebas que hice en su día, con el router situado en una habitación distinta y con una velocidad contratada de 1 Gb simétrico, me llegaban a la tele cerca de 230 Mbps por WiFi, mientras que por cable el límite estaba en unos 90 Mbps.
Vemos que hay un recorte importante en la velocidad si usamos una conexión frente a la otra, y en un primer momento puede parecer un inconveniente serio. Pero es un mito que podemos desmontar. Que la inmensa mayoría de televisores limiten la conexión por cable a 100 Mbps no es, en realidad, una mala noticia.
Y no lo es porque, con esa velocidad, tenemos más que suficiente para casi todas las actividades que hacemos en el día a día. Pensemos, por ejemplo, en reproducir contenido en streaming en 4K con HDR. En el mejor de los casos, y siguiendo las recomendaciones de las plataformas, con 50 Mbps (que es el tope que pide HBO Max) tenemos de sobra. Si usamos cable, aún nos quedarían unos 45 Mbps de margen.
Además, aunque con cable perdamos algo de velocidad, ganamos en estabilidad de la señal, ya que evitamos bajadas de velocidad y problemas de cobertura. Tendremos menos velocidad punta, sí, pero una conexión más estable.
Y hablamos del streaming en 4K (Ultra HD) con HDR como uno de los usos que más exprime la conexión del televisor, porque el resto de usos habituales requieren bastante menos. Por ejemplo, si escuchamos música en Spotify o usamos un navegador, esos casi 100 Mbps rinden de sobra.
Para disfrutar de la máxima calidad de imagen sin los molestos parones de carga, la regla de oro en la industria del streaming es disponer de una velocidad de 25 Mbps por cada dispositivo. Lo mejor es repasar las recomendaciones específicas de cada plataforma para la resolución más alta:
- Netflix: recomienda una velocidad constante de entre 15 Mbps y 25 Mbps.
- HBO Max: aconseja un mínimo de 25 Mbps, aunque en sus recomendaciones aconsejan llegar a los 50 Mbps para garantizar una experiencia sin cortes.
- Disney+: recomienda una velocidad de 25 Mbps para su contenido en 4K UHD.
- Apple TV+: recomienda una velocidad mínima de 25 Mbps para el streaming en 4K.
- SkyShowtime: aconseja también un mínimo de 25 Mbps para reproducir su catálogo en UHD.
Por eso, aquí encaja perfectamente el dicho de que no siempre más es mejor: que el televisor tenga menos velocidad no significa que vaya a perder funciones. Dicho esto, conviene tener en cuenta algunos aspectos.
Ten en cuenta que estas velocidades se refieren al uso en una sola pantalla. Pero si en casa hay más de una televisión reproduciendo contenido en streaming, cada una se llevará una parte del ancho de banda. En ese caso, por ejemplo, si estáis viendo series distintas en 4K y HDR al mismo tiempo, necesitarás al menos 50 Mbps de ancho de banda libres solo para esos dos televisores.
Muy relacionado con esto está también el consumo de ancho de banda de otros dispositivos de casa. No tanto la domótica, pero sí, por ejemplo, si se está haciendo streaming de videojuegos o descargando contenido y actualizaciones en otros aparatos. Para no ir demasiado justo, lo ideal es contar con una conexión a Internet de al menos 100 Mbps (o superior), que permita gestionar y absorber todo el tráfico sin afectar al televisor.
En Xataka SmartHome | Uso internet con cable Ethernet: a partir de qué longitud del cable de red aparecen problemas de pérdidas y latencia importantes
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