Llevo muchos años usando Smart TV en casa. Por mis manos han pasado modelos de distintas marcas y, con el tiempo, he aprendido a sacarles más partido gracias a algunos ajustes y funciones. Y la verdad es que se nota en el rendimiento.
Porque, aunque pueda parecer que una tele no tiene demasiado misterio, lo cierto es que hay pequeños trucos que permiten mejorar su funcionamiento más allá de la típica configuración de imagen o sonido. Te voy a contar qué es lo que siempre recomiendo activar nada más sacar el televisor de la caja.
Conexión Ethernet en lugar de WiFi
Aunque el WiFi es cómodo, el cable sigue siendo el rey en estabilidad. Es verdad que prescindir de cables ayuda a mantener la zona más despejada y te da más libertad para colocar la tele, pero la conexión por cable sigue teniendo ventajas muy claras frente al WiFi.
La principal es que te olvidas de las típicas fluctuaciones de señal. Al conectar la tele por Ethernet, reduces el riesgo de que las apps de streaming bajen la calidad de imagen por culpa de interferencias, distancia al router o muros de por medio.
Es cierto que, sobre el papel, el WiFi puede ofrecer velocidades más altas, pero muchas veces lo hace a costa de una menor estabilidad. Además, la mayoría de televisores incluyen un puerto Ethernet limitado a 100 Mbps, y aun así esa cifra suele ser más que suficiente para ver contenido en 4K de forma fluida sin cortes ni sobresaltos.
Y si en tu caso necesitas algo más de velocidad, por ejemplo para mover archivos muy pesados en red local, siempre puedes recurrir a un adaptador USB a Ethernet. Aun así, para un uso normal, el puerto de red que trae la tele de serie suele ser más que suficiente.
HDMI Mejorado
Este es, probablemente, el punto más importante. Muchos televisores vienen con los puertos HDMI “capados” de fábrica o, mejor dicho, configurados en un modo más conservador para garantizar la compatibilidad con todo tipo de dispositivos. Basta con darte una vuelta por los ajustes del televisor, en el apartado de entradas, para comprobar que la configuración de los puertos HDMI puede dar mucho más de sí.
Y aquí es donde entra en juego el HDMI mejorado, también llamado HDMI Enhanced Mode. Se trata de un ajuste presente en muchos televisores modernos que permite aprovechar al máximo el ancho de banda del puerto HDMI. Gracias a ello, es posible acceder a funciones avanzadas como 4K a 120 Hz, 8K, HDR dinámico y audio de alta calidad mediante eARC.
Es una opción especialmente útil si vas a conectar consolas de nueva generación, reproductores avanzados o dispositivos capaces de ofrecer la máxima calidad de imagen y sonido. El problema es que, en muchos modelos, esta función viene desactivada por defecto para evitar problemas de compatibilidad con aparatos más antiguos.
Por eso, conviene tenerlo muy presente: si no activas el modo Mejorado —o el nombre equivalente que use tu marca—, es posible que no puedas disfrutar de mejoras como VRR, 4K a 120 Hz o los distintos formatos de HDR, aunque tanto tu televisor como el dispositivo conectado sean compatibles.
Otro detalle importante es que esta opción suele activarse de forma individual en cada puerto HDMI, así que no basta con habilitarla una sola vez si vas a usar varios conectores.
Además, ten en cuenta que esta función no siempre aparece con el mismo nombre. Según la marca del televisor, puede llamarse de formas distintas. Algunos ejemplos habituales son estos:
- Sony y TCL: Formato mejorado
- LG: HDMI Deep Color
- Samsung: Señal de entrada Plus
Duplicación de pantalla
Algo en lo que cae mucha gente es en instalar aplicaciones de terceros que no hacen más que ocupar espacio y, sobre todo, duplicar funciones que el televisor ya incorpora de serie.
Por ejemplo, muchos modelos con Android TV o Google TV ya llevan Chromecast integrado. Del mismo modo, bastantes televisores son compatibles con AirPlay de Apple sin necesidad de instalar nada, algo habitual en marcas como Samsung, Sony o LG. Además, fabricantes como Samsung, LG o Roku también ofrecen compatibilidad con Miracast.
Al final, antes de llenar la tele de apps innecesarias, conviene revisar bien qué funciones incluye ya el sistema, porque en muchos casos no hace falta instalar absolutamente nada.
HDMI eARC
Si tienes una barra de sonido o un receptor AV, este detalle es fundamental al ofrecer importantes mejoras como por ejemplo, un mayor ancho de banda: a diferencia del ARC tradicional, el sistema eARC ofrece un ancho de banda mucho mayor, lo que permite transmitir audio sin pérdidas y formatos avanzados como Dolby Atmos o DTS:X con mejor calidad.
Para que todo funcione como debe, asegúrate de conectar el cable HDMI al puerto del televisor que esté identificado de forma expresa como “eARC”. No todos los HDMI de la tele sirven para lo mismo, y usar el puerto adecuado es clave para aprovechar todas sus ventajas.
Además, conviene comprobar que tanto el televisor como la barra de sonido o el receptor sean compatibles con eARC, ya que de lo contrario la conexión funcionará, pero con las limitaciones del ARC convencional.
HDMI CEC (Bravia Sync)
BRAVIA Sync es una tecnología de Sony basada en el estándar HDMI-CEC y al igual que la tecnología en la que se basa, es tremendamente útil ya que permite controlar dispositivos compatibles —como reproductores Blu-ray, sistemas de cine en casa o una PlayStation— usando el propio mando del televisor a través de la conexión HDMI.
Así se consigue un manejo más cómodo y unificado, además de funciones como el encendido y apagado automáticos o la sincronización del audio. De hecho en casa la tengo activada y controlo con el mando de la tele, del Apple TV o del Fire TV varios aparatos.
Ver 0 comentarios