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Cel Robox, una impresora 3D cargada de novedades: Análisis
Trucos y bricolaje smart

Cel Robox, una impresora 3D cargada de novedades: Análisis

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La impresión 3D es uno de mis temas favoritos para escribir en Xataka Smart Home. A las frecuentes innovaciones en dicho campo se suman los proyectos de impresión de sitios como Thingiverse, lugares en los que es fácil perderse por la cantidad de cosas interesantes a fabricar.

Pero la revisión de una impresora 3D es más interesante si cabe, porque hacerlo siempre tiene algo de aventura. Aunque la impresión en 3D sigue avanzando a buen ritmo, de vez en cuando nos encontramos con alguna dificultad o problema en la impresión o en la calidad de la pieza final. Hoy vamos a hablar de la Cel Robox, la impresora 3D que hemos revisado para vosotros y en la que ha habido un poco de todo como veréis a continuación.

Dimensiones máximas de impresión en la Cel Robox

Características de la Cel Robox

  • Impresora de filamento plástico
  • Materiales compatibles: PLA, ABS, mABS (transparente), HIPS, PETG
  • Tamaño: 37 x 34 x 24 cm
  • Peso: 8,4 Kg
  • Volumen máximo de impresión: 21 x 15 x 10 cm
  • Altura minima de capa: 20 micras
  • Cabezas de extrusión: 1 ó 2
  • Precisión XY: 7,5 micras
  • Open Source: No
  • Puede utilizar materiales de la marca y materiales de terceros
  • Plataforma caliente
  • Diámetro del filamento: 1,75 mm
  • Conectividad USB
La impresora Cel Robox antes de sacarla de la caja y dos bobinas SmartReel

Desempaquetado y puesta en funcionamiento

En un paquete bastante ajustado al tamaño final de la impresora nos encontramos una serie de elementos y accesorios que nos han gustado bastante. Así, además de una bobina de impresión tenemos una bolsa de transporte, un pendrive con el software, herramientas para desmontar y limpiar la impresora, soportes de impresión etc.

Detalle del empaquetado de las SmartReel

La impresora tiene un aspecto bastante bueno. Con una estructura metálica y una puerta de buenas dimensiones en su parte frontal que se abre hacia atrás y hacia arriba, nos encontramos con una impresora que tiene un tamaño de 37 x 34 x 24 cm. Las piezas que podremos fabricar con ella tienen un tamaño máximo de 21 x 15 x 10 cm, así que si lo comparamos con otras impresoras (Sobre todo con la Ultimaker 2) veremos que el tamaño de impresión máxima se queda un poco corto frente al tamaño exterior de la unidad.

Detalle de lo que nos encontramos en el interior de la caja

Una de las características más interesantes de la impresora es que cuenta con un cabezal con dos extrusores con diferente grosor. El mayor de ellos tiene un diámetro de 0,8 mm para conseguir elementos más resistentes y una impresión más rápida, mientras que el menor cuenta con un diámetro de 0,3 mm para lograr un mejor acabado y capas más finas.

Aunque en principio contar con dos extrusores en la misma cabeza es una buena idea, sobre todo si queremos mejorar la velocidad de impresión y la calidad de las piezas fabricadas, hay que asegurar que los dos imprimen adecuadamente y purgarlos, lo cual no deja de ser una lata cuando las cosas no van tan bien como deberían. Otra posibilidad de la impresora es cargar dos materiales diferentes, por ejemplo uno soluble en agua para hacer el soporte de la pieza y otro para la fabricación de la pieza propiamente dicha, pero para ello necesitaríamos cambiar el cabezal por otro que permita imprimir con dos materiales y no nos lo suministraron para hacer la prueba. En el futuro está previsto la creación de nuevos cabezales con nuevas funciones para la impresora.

Detalle de la impresora. En rojo una de las piezas de sujección del cabezal para su transporte

El empaquetado es bastante bueno y una vez quitados todas las protecciones internas de la impresora sólo nos queda instalar el software y cargar el material de impresión. Como nos lo han puesto bastante fácil al venir en el pendrive, instalamos dicha versión y a continuación el software busca actualizaciones del mismo en internet. Tras descargarlas e instalarlas toca cargar el material de impresión e instalar la placa de impresión.

Aquí es donde cargamos las SmartReels o donde introducimos el material de terceros en la entrada 1

En su parte izquierda contamos con un cilindro en el que instalaremos la bobina del material de impresión, algo sencillo gracias a su distribución de material en bobinas propietarias llamadas SmartReels. En teoría es tan sencillo como colocar la SmartReel correctamente, de forma que la impresora pueda leer el chip que hay en su interior, lo que configura la impresora automáticamente con los parámetros necesarios. Una vez hecho esto sólo hay que introducir el material por la ranura 1 de carga hasta que la impresora "tire" del mismo para que llegue al extrusor.

Junto con la SmartReel blanca de prueba nos enviaron una de PLA azul y otra roja. No nos hemos limitado a imprimir con el material de impresión suministrado sino que también hemos hecho pruebas con ABS verde normal. El motivo no es otro que las bobinas suministradas tienen un chip con el que resulta más sencillo cargar el material, y aunque resultaría más cómodo y más sencillo utilizar dichas bobinas, estas presentan un sobrecoste frente a bobinas de material de impresión de terceros.

Detalle de la puerta de la impresora

Una de las pruebas que me gusta hacer para ver la facilidad de uso es ver cuánto tiempo tardo desde que saco de la caja la impresora hasta que comienza a imprimir. Pues bien, en la Cel Robox no ha sido posible hacerlo, ya que la carga de la bobina azul en principio se realizaba correctamente pero la impresora no detectaba material en el extrusor. Tras múltiples intentos, purgas, ajustes, actualizaciones de software y demás, conseguí que la impresora comenzase a funcionar, pero perdí la cuenta del tiempo empleado hasta lograrlo.

Software AutoMaker e Impresión 3D

La interfaz gráfica de usuario del software de la impresora es bastante moderno e intenta facilitar al usuario la utilización de la impresora. Probablemente sea el mejor programa de los que he probado, pero tengo que decir que tiene bastante margen de mejora. Echo en falta alguna opción para cargar el material y dejar la impresora a punto. Estaría bien haber agrupado la función de carga de material con la de expulsión, limpieza de material y otras en una misma pantalla.

Detalle del software de impresión AutoMaker

La carga de las piezas a imprimir es bastante intuitiva, pudiendo clonar, girar y colocar las piezas en la mejor ubicación posible sobre la placa de impresión. Las opciones de calidad podrían estar algo mejor explicadas y no basarse en iconos, algo confusos por cierto porque parece que estamos seleccionando el relleno de la pieza, cuando en realidad es con qué calidad obtendremos nuestras impresiones

Lo mejor del Software es la función de auto-calibrado. Gracias a la información del material presente en la bobina SmartReel y sobre todo al auto ajuste de la altura de la cama de impresión en nueve puntos, es capaz de asegurar la calidad de impresión de forma automática al iniciar cada impresión.

Imprimiendo un modelo de la Raspberry Pi con la Cel Robox

Una funcionalidad de la impresora es detectar en todo momento cuánto material sale por los extrusores, notificando si el material que sale no coincide con lo esperado. Si la unidad de prueba no hubiera tenido el defecto de la detección del material que nos encontramos probablemente esta función habría mejorado o asegurado al menos la calidad de las impresiones. En su lugar ha sido un auténtico aburrimiento ver salir dicho mensaje una y otra vez en la pantalla del ordenador y que la impresión se pausara cada vez que aparecía.

Pero lo peor del software es que alguna actualización automática directamente ha hecho que no pudiéramos imprimir. El software no está todo lo pulido que debiera, y en una impresora cuyo objetivo es "enchufar e imprimir" como la Cel Robox nos deja con un sabor un tanto agridulce. Es cierto que una vez superada la curva de aprendizaje es cómodo de usar, pero los fallos mencionados afean la revisión. En un par de pruebas de impresión, ésta se interrumpió justo antes de terminar la pieza, echando por tierra dos trabajos de impresión de más de 20 horas.

Tras las dosis de frustración, llamadas al servicio técnico (por cierto bastante bueno), actualizaciones de software, purga de material etc conseguimos nuestras primeras impresiones de calidad. A destacar tres puntos bastante positivos:

El primero es que tanto las impresiones con ABS y con PLA se benefician del diseño cerrado de la impresora y de los filtros. Los vapores de impresión son filtrados de manera bastante eficaz por la Cel Robox y tengo que decir que el olor a "chamusquina" es bastante menor que en otras impresoras.

Otro beneficio es el ruido, pero no esperéis una impresora silenciosa porque la Cel Robox no lo es. Al igual que otras impresoras que hemos probado es ruidosa pero en su defensa juraría que algo menos que las demás.

Y el tercer punto positivo es la superficie de impresión. Consigue alcanzar la temperatura de impresión bastante rápidamente, aunque no entendemos por qué no calienta la base a la vez que el extrusor, con lo que se ganaría tiempo. Y, sobre todo, la base de impresión es muy fácil de limpiar y eliminar los residuos de impresión. No hemos necesitado usar ningún producto de limpieza y ha salido bastante bien, sin perjudicar a la fijación de las piezas durante su impresión.

La calidad de las piezas cuando hemos logrado impresiones satisfactorias la verdad es que es buena, consiguiendo piezas realmente notables en PLA y sobre todo con ABS.

Detalle de un modelo de Raspberry Pi impreso con la Cel Robox

También tenemos puntos negativos. La puerta no deja de ser una verdadera lata. Me habría gustado usar una expresión más fuerte pero no sé si hay niños leyendo esta entrada, así que poned vuestra expresión malsonante favorita y seguid leyendo. No hay forma de abrirla si algo se tuerce. Está bien que mire por nuestra seguridad, pero no contar con un mecanismo de emergencia hace que tengamos que pausar, esperar, o directamente cancelar la impresión para problemas mínimos. Y hasta que la temperatura no ha bajado del todo, tanto del extrusor como de la placa, no pdoremos abrir la puerta. Por no hablar de que muchas veces se queda bloqueada, para lo cual hay que apagar y encender la impresora para conseguir abrir la díscola (sustituid díscola por vuestra palabra malsonante favorita) puerta.

La Cel Robox podría haber sido una de las mejores impresoras que han pasado por Xataka Smart Home y que podríamos haber recomendado fácilmente de no ser por los problemas que hemos tenido durante la revisión

Las operaciones de purga, limpieza y pre-impresión no son tan buenas como en otras impresoras. Debería soltar más material por los extrusores antes de comenzar cada trabajo de impresión para asegurar que la base de impresión se imprime correctamente, aunque no podemos asegurar que no se deba a los fallos mencionados en la detección del material.

Como curiosidad del software cabe destacar que si tenemos una cámara Go Pro podemos automatizar la creación de timelapses que muestren el proceso de impresión de forma acelerada, como podemos ver en el vídeo anterior.

Valoracíon final de la Cel Robox

La Cel Robox podría haber sido una de las mejores impresoras que han pasado por Xataka Smart Home y que podríamos haber recomendado fácilmente de no ser por los problemas surgidos a la hora de actualizar el software de la impresora, cargar el material original, purgar las piezas y calibrar la impresora, etc. Probablemente ha sido una de las revisiones en las que más horas he invertido, y también la que más quebraderos de cabeza me ha dado, tanto como para llevar personalmente la impresora para ver por qué dejó de funcionar al probar el material de terceros. El motivo fue que la impresora no detectaba correctamente que tenía material cargado (ni de terceros ni el propio de la marca), así como la imposibilidad de purgar el material porque no alcanzaba la temperatura necesaria para fundir el ABS y dejar salir el material pese a habérselo indicado así en la aplicación.

Pese a estar cargada de funciones como el doble extrusor, bobinas autoconfigurables gracias al chip incorporado en las mismas, puerta de seguridad, plataforma calentable y de limpieza rápida, posibilidad de carga de dos materiales cambiando el cabezal y las futuras funciones gracias a complementos para la impresora, etc. no acaba de cumplir con lo prometido. El software es mejorable, y deberían verificar la calidad de las actualizaciones antes de liberarlas, sobre todo si tienen como objetivo que sea la impresora más fácil de usar y que menos problemas da.

Smartreel Wide

Si os decidís por la Cel Robox, asegurad un buen mantenimiento y soporte de la misma. En la página web del fabricante ofrecen dos años de garantía y soporte. Supongo que las actualizaciones de software irán puliendo los problemas que hemos encontrado. En fin, una pena que la revisión de una impresora muy interesante haya sido tan problemática. Espero que si en el futuro sacan un nuevo modelo de impresora poder probarla y no encontrarme con ningún problema (para compensar todos los encontrados con ésta).

El precio de la Impresora Cel Robox es de 899,99 euros.

Agradecemos a Bigben Interactive el habernos prestado la impresora 3D Cel Robox para la prueba, así como todo el soporte técnico prestado. Puedes consultar la política de relaciones con empresas aquí.

Más información | Cel Robox

En Xataka Smart Home | Impresión 3D

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