Este ingeniero revela la regla de los cinco minutos para pagar menos en calefacción: da igual que salgas de casa un momento

Este ingeniero experto afirma que hay que acabar con el mito del tiro de energía cuando se vuelve a encender la calefacción

Jose Antonio Carmona

Editor Senior

Combatir el frío pasa, además de por pequeños trucos y gestos diarios, por tirar de calefacción. Pero ¿qué ocurre cuando sales de casa, aunque sea solo un momento? ¿Conviene apagarla o es mejor dejarla encendida para evitar el “tirón” al volver?

Ya hemos tocado este tema en otros artículos, y conviene no restarle importancia: con el precio del gas y la electricidad, cualquier detalle cuenta. En esta ocasión nos vamos a fijar en la opinión de un experto, que lo tiene muy claro al respecto.

Lo que dicen los expertos

Foto de Max Vakhtbovycn

En este caso se trata de Jorge Morales de Labra, ingeniero industrial y analista energético. En su explicación en la Cadena Cope aclaró que desde su punto de vista apagar la calefacción suele salir más rentable que dejarla funcionando. Da igual que sean solo cinco minutos: Aunque bajes cinco minutos a comprar el pan, económicamente compensa apagarla”.

Según la OCU, apagar la calefacción por la noche puede ahorrar hasta un 67%. Además, el El Español cita estudios que calculan que apagar la calefacción cuando no estamos en casa, aunque sea en ausencias cortas o moderadas, reduce la factura anual entre un 8% y un 15%, es decir, unos 50 a 120 euros al año en un hogar medio.

La idea es sencilla: mientras está encendida, el sistema está gastando energía de forma continua para compensar el calor que se pierde por paredes, techos y ventanas. Si no hay nadie, estás pagando por mantener una temperatura que nadie aprovecha.

Acabar con el mito del gasto al encenderse. Este experto advierte que conviene desterrar el mito de que “arrancar la caldera gasta más que mantenerla”. Es verdad que al volver tendrá que trabajar un poco para recuperar la temperatura, pero ese pico puntual normalmente es menor que el consumo sostenido de tenerla encendida durante toda la ausencia.

Además y muy relacionado con todo lo anterior, es básico evitar que el calor se escape y así podemos aplicar todos los trucos que ya hemos visto y que recomienda la Agencia Internacional de la Energía (IEA) y que van desde sellar rendijas con burletes, aprovechar el sol con persianas/cortinas de día y cerrarlas por la noche, ventilar pocos minutos sin enfriar paredes, hasta ajustar la instalación para que trabaje en rangos eficientes. Si además puedes usar programación o termostato inteligente, mejor: calientas solo cuando toca y no cuando la casa está vacía.

Otro punto clave es no pasarse con los grados. Como orientación general, una casa suele estar confortable en torno a 19–21 ºC durante el día, y por la noche basta con bajar bastante (o apagar, según el caso). El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) advierte que cada grado que subimos por encima de ese umbral encarece la factura un 7%, así que mejor ajustar el termostato que compensar a base de calor.

Eso sí, no todos los sistemas reaccionan igual: el suelo radiante tiene mucha inercia térmica y no se lleva bien con apagados muy breves, porque tarda horas en calentar y en enfriar. En esos casos suele funcionar mejor una gestión más estable y programada.

Foto de portada | PXHere

En Xataka SmartHome | Siempre escuché que bajar unos grados la calefacción te ahorraba cientos de euros. He hecho los cálculos para comprobarlo

Ver todos los comentarios en https://www.xatakahome.com

VER 0 Comentario