"Para que las toallas salgan esponjosas de la lavadora suelo añadir vinagre y un puñado de sal gruesa". Leticia Pérez, experta en limpieza

Hay que lavarlas con cuidado para evitar que pierdan su textura característica

Dmitry Ganin Q Casbdlei0 Unsplash
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
paco-rodriguez

Paco Rodríguez

Editor Senior

Las toallas son uno de los accesorios textiles más utilizados y que más estrés sufren en algunas épocas como el verano. Las llevamos a la playa, a la piscina y las potreamos a fondo sobre la arena. Y con las de interior pasa más o menos lo mismo. Las usamos y las dejamos húmedas en cualquier parte del baño.

Pero luego las queremos siempre en la mejor forma posible, esponjosas, suaves y con buen olor. ¿Cómo conseguirlo? Ya hemos visto algunos trucos caseros antes y hoy venimos con otro que hemos encontrado en redes sociales de la mano de Leticia Pérez (@ordenotucasa), experta en limpieza doméstica y cuidado de los textiles.

No todas las toallas son iguales: el gramaje

El secreto para unas toallas mulliditas y limpias está en elegir bien desde el principio y en adoptar pequeños gestos durante el lavado que marcan una gran diferencia. 

La experta insiste en que nos fijemos en un dato clave a la hora de comprar tus toallas: el gramaje. Es decir, el peso del tejido de la toalla por metro cuadrado, una cifra que determina tanto la suavidad como la capacidad de absorción. Básicamente podemos clasificar las toallas en tres categorías:

  • Gramaje bajo (300–400): son toallas muy finas, ligeras y de secado rápido. Las clásicas que usamos para el gimnasio o para llevar de viaje.
  • Gramaje medio (400–600): tienen el equilibrio perfecto entre suavidad y absorción. “Para el hogar, un gramaje de unos 580 g/m² es, para mí, el mínimo aceptable, señala la experta.
  • Gramaje alto (600–800): estas son las típicas toallas pesadas, voluminosas, suaves y envolventes que ofrecen esa sensación de estar en un hotel de lujo o spa.

Tus toallas limpias y esponjosas

Para poder tener toallas limpias y esponjosas el cuidado es fundamental. Leticia Pérez recomienda lavar siempre las toallas nuevas antes de usarlas, ya que así se eliminan restos de fabricación y se activan las fibras para que absorban mejor cuando las queremos utilizar como cuidado personal.

Cuidado con sobrecargar la lavadora. Las toallas necesitan espacio para moverse, por eso, es recomendable dejar sitio en el tambor para que el agua y el detergente actúen de forma uniforme y evitar que queden apelmazadas.

Añadir un buen puñado de sal gruesa directamente en el tambor es la clave del truco. Según la experta este gesto sencillo ayuda a fijar los colores y contribuye a que las fibras se mantengan más sueltas y agradables al tacto.

Toallas Imagen: @ordenotucasa en Instagram

¿Hay que echar suavizante? Pues según Pérez no es la mejor idea posible. “En lugar de suavizarlas, daña las fibras y los tejidos, haciendo que con el tiempo se vuelvan más ásperas”. En vez de suavizante recomienda vinagre blanco en el compartimento del suavizante. No deja olor, elimina restos de detergente y ayuda a conservar la suavidad natural del algodón.

Una vez limpias, antes de tenderlas hay que sacudir bien las toallas. Este movimiento permite aflojar las fibras y evitar que se endurezcan al secarse quedando apelmazadas.

¿Cuántas toallas es recomendable tener en casa? Pues aunque pueda parecer que cuantas más mejor, la experta explica que “Con tres juegos de toallas por persona es más que suficiente”. El motivo es que tener demasiadas no solo ocupa espacio, sino que dificulta una buena rotación y hace que algunas se estropeen antes de tiempo por falta de uso.

Vía | Decosfera

Imagen portada | Dmitry Ganin

En Xataka Home | Si la pregunta es cada cuántas duchas debes lavar la toalla, la respuesta va a contentar a poca gente

Inicio