Aunque puede suceder en cualquier época del año, el verano suele ser el momento más propicio para que veamos cómo las paredes de nuestros congeladores se llenan de hielo, gracias a que solemos abrir y cerrar las puertas con más frecuencia, metiendo y sacando recipientes.
Y una de las dudas recurrentes de cada temporada relacionada con este exceso de hielo es siempre la misma: ¿es bueno para los alimentos que conservamos y para el propio frigo dejarlo o conviene retirarlo cuando se acumula mucho? Vamos a verlo.
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El hielo acumulado en el congelador: ¿es bueno o malo?
Sin pararnos mucho a pensar puede parecer que tener el congelador con hielo es justo lo que buscamos, ya que así se mantienen bien fresquitos los recipientes que introducimos, pero esto en realidad no es así.
El motivo es variado y va mucho más allá de que perdamos espacio de almacenamiento porque lo ocupe el hielo, que también es un gran inconveniente, ya que además estaremos impidiendo que el aparato funcione de forma eficiente.
El frigorífico va a tratar de alcanzar la temperatura que le marquemos en el termostato, que en el caso del congelador debe idealmente situarse entre los -18°C y - 21°C. Sin embargo, aunque parezca mentira el hielo acumulado en las paredes va a impedir que alcancemos esta temperatura, ya que funcionará en parte como un aislante térmico.
Es decir, la aparte exterior del hielo, la que da hacia nosotros, estará a más temperatura que esos -18ºC, haciendo que la conservación en el interior sea peor y obligando al frigorífico a que el motor siga trabajando para alcanzar dicha temperatura.
Por ello tendremos un funcionamiento menos eficiente y gastaremos más electricidad haciendo que el aparato no pueda alcanzar la temperatura ideal. Además, al trabajar más tiempo el compresor, sobre todo en verano, reduciremos su vida útil.
Cómo quitar el hielo del congelador
Quitar el hielo de forma manual es una tarea incómoda y pesada, puesto que en general requiere que apaguemos o desenchufemos el aparato y estar rascando el hielo pegado a las paredes, que suele ser complejo de hacer. Afortunadamente hay trucos que nos facilitan un poco las cosas, como el del papel de aluminio.
Se trata básicamente de utilizar papel de aluminio, conocido también como de plata o "albal" que colocaremos cubriendo las paredes, suelo y techo del congelador, pegado al hielo todo lo que podamos.
Luego hay que calentar un cazo o una olla con agua caliente que quepa en el congelador y la llevamos al punto de ebullición, metiéndola inmediatamente en el congelador y cerrando la puerta.
La alta temperatura de la olla y el vapor de agua que emana de la olla llegarán hasta el papel de aluminio y se distribuirán uniformemente por este, haciendo que el hielo tras el comience a derretirse antes y, sobre todo, a despegarse de las paredes más fácilmente.
Pasados unos 10 minutos ya podemos abrir la puerta y retirar todo el hielo y el papel de aluminio, procediendo a limpiar la superficie del congelador con un trapo húmedo y detergente.
Imagen portada | Dev Benjamin
En Xataka Smart Home | Así de fácil es quitar el hielo del congelador. Este truco usa algo que todos tenemos en casa para hacerlo sin esfuerzo
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