Diego Fernández, ingeniero químico: “Utilizo bicarbonato de sodio mezclado con agua para limpiar paredes o zapatillas de deporte”

  • Crea una pasta suave que ayuda a desprender la suciedad adherida

  • Este método es mejor que usar productos abrasivos o que incluso frotar

Limpieza
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Jose Antonio Carmona

Editor Senior

Es muy habitual que, con el paso del tiempo, las paredes de casa pierdan parte de su lustre original. Los roces, la suciedad acumulada y el polvo pueden oscurecer los tonos más claros. Antes de recurrir a productos agresivos o frotar en seco, el ingeniero químico Diego Fernández recomienda en su cuenta de Instagram una solución que suele estar en la despensa: el bicarbonato de sodio.

En muchas ocasiones, el remedio puede ser peor que la enfermedad y, además, resultar mucho más caro. Por eso, Fernández propone utilizar este ingrediente como base para preparar una pasta limpiadora con la que tratar los roces oscuros de las paredes o la suciedad de las suelas de goma que han perdido su blanco original.

Al mezclar bicarbonato con una pequeña cantidad de agua, parte del polvo queda sin disolver y forma una pasta ligeramente granulada. Esa textura actúa como un abrasivo suave que ayuda a desprender la suciedad adherida. Sin embargo, puede dañar ciertos acabados, por lo que conviene aplicarla con delicadeza y probarla antes en una zona poco visible.

Cómo preparar la pasta limpiadora

Para que conserve su textura ligeramente abrasiva, la mezcla debe quedar espesa:

  • La mezcla: pon en un cuenco dos cucharadas soperas de bicarbonato y añade agua muy poco a poco hasta conseguir una consistencia similar a la de la pasta de dientes. Puedes incorporar unas gotas de detergente lavavajillas para ayudar a eliminar la grasa.
  • Aplicación: toma una pequeña cantidad con una bayeta suave o, para las suelas de goma, con un cepillo de dientes que ya no uses.
  • Limpieza: frota la zona afectada con movimientos circulares suaves, sin ejercer demasiada presión. En las paredes, haz primero una prueba en un lugar oculto, como detrás de una puerta o junto al rodapié, para comprobar la resistencia de la pintura.
  • Retirada: pasa una bayeta de microfibra ligeramente humedecida con agua para eliminar los restos blanquecinos.

Además de ayudar a limpiar algunas manchas, el bicarbonato puede reducir ciertos malos olores. Su carácter ligeramente alcalino le permite neutralizar algunos de los compuestos ácidos que los provocan, aunque no elimina todos los olores.

Para desodorizar el calzado o el cubo de basura, puedes utilizarlo en seco: espolvorea una pequeña cantidad en el interior, déjalo actuar durante la noche y retíralo por la mañana. En el caso del cubo, aplícalo después de limpiarlo y secarlo; en el del calzado, elimina bien los restos antes de volver a usarlo.

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