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La grabación del mes: «Privateering», de Mark Knopfler
Análisis

La grabación del mes: «Privateering», de Mark Knopfler

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Los seguidores de Dire Straits somos legión. Aunque reconozco que descubrí al grupo liderado por Mark Knopfler relativamente tarde, en la misma época de su disolución, no tardé en ponerme al día en toda su discografía. Y es que es indiscutible que es una de las formaciones más importantes de la historia del rock, por lo que a muchos seguidores nos impactó su ruptura en 1995.

Durante el periplo de la banda, Knopfler, al que, al parecer, siempre le han interesado el blues y el country, coqueteó en trabajos en solitario con otros géneros, unos derroteros por los que ha discurrido su carrera desde mediados de los 90. Muchos seguidores de la banda echan de menos el rock sólido de Dire Straits, pero algunos de los trabajos del de Glasgow posteriores han sido aupados de forma prácticamente unánime por la crítica y el público. Este es el caso de «Privateering», la grabación que os propongo en esta cuarta entrega de «La grabación del mes». Vamos allá.

«Privateering», calidad artística

El séptimo álbum de estudio de Mark Knopfler vio la luz en septiembre de 2012, y, como cabía esperar, sigue la estela de sus últimas grabaciones, en las que combina el blues rock, el country y la música folk. Por supuesto, su sello personal, el peso de su guitarra, sigue presente, por lo que, a pesar de las muy notables diferencias que existen con la música que hacía Dire Straits, no es necesario escuchar la voz de Knopfler, siempre peculiar, para reconocer su huella. Por supuesto, la influencia de la música de Bob Dylan está presente en todos y cada uno de los temas de «Privateering», aunque a mí, sinceramente, en los cortes más íntimos, que son precisamente los que más me gustan, hay momentos en los que me recuerda mucho a Leonard Cohen y Doug McLeod.

En «Privateering» conviven el country, la música folk y el blues rock en una armonía casi perfecta

La coherencia con la que discurren los veinte temas que dan forma a este álbum es absoluta, por lo que es posible escucharlo de un tirón sin percibir un solo tema inconexo. Sin embargo, esto no significa en absoluto que todos los temas sean iguales. Algunos tienen una evidente influencia de la música folk, mientras que otros exhalan blues por todos sus poros. Esta doble o, incluso, triple influencia, provoca que unos temas tengan más fuerza que otros, pero lo cierto es que algunos cortes son memorables.

Privatee 2

Si tuviese que elegir me quedaría sin dudarlo con «Redbud Tree» y «Corned Beef City», pero os aconsejo que no os dejéis condicionar, y, si aún no lo habéis escuchado, que lo «agarréis por la solapa» como si no supieseis nada de este álbum. Así lo disfrutaréis al máximo. Honestamente, «Privateering» no me parece una obra maestra, pero sí un álbum de estudio sobresaliente que merece la pena degustar igual que se disfruta un buen vino: a sorbos breves, pero intensos.

Calidad técnica

Mark Knopfler siempre ha cuidado muchísimo la toma de sonido y la producción técnica de sus discos. Era muy cuidadoso con los álbumes de Dire Straits, y, por supuesto, sigue siéndolo en sus discos en solitario. Y «Privateering» no es una excepción. Un apunte interesante: fue grabado en los British Grove Studios de Londres, fundados por el propio Knopfler, y mezclado en varias grabadoras multipista Ampex ATR-100 por Guy Fletcher, Chuck Ainlay y Mark Knopfler. ¿El resultado? Magistral. En un buen equipo de alta fidelidad «Privateering» tiene una calidad de sonido sublime.

La calidad técnica de este álbum es sobresaliente; en vinilo y FLAC de 24 bits y 96 kHz suena «de infarto»

Una de las características más impactantes de este disco es su enorme resolución. Es muy fácil distinguir la diferencia de timbre que existe entre las guitarras que Knopfler utiliza en cada tema. Su voz está delineada con una precisión extrema, la imagen estereofónica de todos los temas es gigantesca y cada instrumento está nítidamente separado y perfectamente ubicado en el espacio frente a todos los demás. Un placer para los sentidos. «Privateering» está disponible en CD, vinilo y descarga digital de alta resolución.

Todos los formatos suenan de maravilla, pero, honestamente, me quedo con las versiones en vinilo y FLAC de 24 bits y 96 kHz. Si te gusta la música de Mark Knopfler y aún no lo tienes, no lo dejes escapar. Y si tienes un equipo de cierta calidad, escúchalo en uno de los dos formatos que acabo de destacar. Lo colocarás en un lugar preferente de tu colección. Seguro.

En Xataka Smart Home | La grabación del mes: «Réquiem», de Wolfgang Amadeus Mozart, por MusicAeterna

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