Qué fue del D-VHS: el formato en cinta de vídeo que podía verse mejor que algunas películas en Blu-ray

Qué fue del D-VHS: el formato en cinta de vídeo que podía verse mejor que algunas películas en Blu-ray
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A finales de los años noventa, multitud de fabricantes deseaban mostrar al mundo sus avances en la reproducción de contenido en alta definición, algo que no se empezó a estandarizar hasta pasado un largo trecho de la década de los 2000. El cambio del formato físico en el que se almacenaba el contenido también fue crucial, ya que nos permitió almacenar mayor información, y por tanto, vídeo a mayor calidad. Sin embargo, antes de la llegada del DVD, había un formato que quizás no conocías, y que ya permitía la reproducción en alta definición: el D-VHS.

D-VHS es la evolución de las cintas de vídeo VHS, permitiendo reproducir películas, o cualquier contenido de vídeo en alta definición. Aunque la idea original era aprovechar las cintas de vídeo para poder almacenar datos digitales más que películas, también se utilizó durante un breve periodo de tiempo para comercializar películas en este formato. En este artículo hemos querido repasar su corta trayectoria.

Un formato capaz de reproducir contenido en 1080i

El D-VHS fue un formato que se introdujo en el mercado en 1998. Este formato de vídeo digital fue desarrollado por JVC en colaboración con Hitachi, Matsushita y Philips, y utilizaba cintas de vídeo muy similares a las de VHS. Tal y como mencionábamos, su concepción tenía como premisa utilizar las cintas para grabar archivos digitales. De hecho la letra 'D' de su nombre hace referencia a 'Data'.

Thomson Dvh 8090
Un reproductor compatible con D-VHS. Imagen: Hmong.es

Este formato fue uno de los primeros en traer la alta definición a casa. Sus cintas almacenaban información en formato MPEG-2 a una tasa máxima de 28,4 Mbps. Además, cada casete de D-VHS podía almacenar hasta 45 GB de datos. De esta forma, se podía grabar hasta 4 horas de una emisión en formato HDTV.

Dependiendo del modo en el que grabábamos la información, podíamos almacenar más o menos duración. Si utilizábamos el modo HS (28,2 Mbps), teníamos hasta 4 horas para contenido en HDTV, tal y como hemos mencionado antes. Sin embargo, en modo STD (14.1 Mbps) podíamos alcanzar hasta 8 horas de contenido en HDTV, eso sí, a costa de perder algo de calidad en la imagen. Si almacenábamos la grabación en modo SD (4,7 Mbps), teníamos disponible hasta 24 horas de grabación en la cinta.

Digital Video Cassette
Cinta de D-VHS. Imagen: audio-video.es

Quizás lo más interesante de todo, es que el D-VHS podía almacenar contenido hasta en 1080i, pasando también por 720p, 480p o 480i, y en hasta 60 fotogramas por segundo. Además, las cintas podían grabar hasta 8 canales de audio, posibilitando el disfrute de contenido en 7.1 y en calidad de 16 bits.

Dependiendo de la calidad de las remasterizaciones de películas y series de televisión a Blu-ray 1080p, no es extraño encontrar cintas en D-VHS con una capacidad de gestionar el contraste y el color bastante mejor que un disco en Blu-ray. Uno de los ejemplos nos lo ofrece el canal Linus Tech Tips en YouTube, donde comparaban la película de 'Huracán Carter' en formato D-VHS, DVD y Blu-ray. En el vídeo se podía comprobar cómo el contraste y color de la cinta sobrepasan la calidad del Blu-ray, obteniendo mayor información de la imagen para el espectador.

Hardware caro y futuros formatos muy prometedores

No obstante, no todo el mundo se podía permitir la compra de un reproductor D-VHS, ya que los precios partían de los 1.800 euros, algo excesivo, sobre todo en un panorama en el que el VHS estaba más que asentado y con mejores precios que nunca. Una cinta de D-VHS (casete DF-480) se podía encontrar en el mercado por unos 25 euros, y admitía hasta 480 minutos de grabación. Un punto a favor era la retrocompatibilidad de sus reproductores, ya que uno que admitiera D-VHS, también podía reproducir cintas en VHS.

Otro de los factores que hicieron desbancar al D-VHS como principal formato de alta definición fue precisamente el DVD, siendo un formato de almacenamiento mucho más atractivo y con precios más competitivos. Más adelante, el Blu-ray acabó conquistando los hogares de aquellos que ansiaban ver contenido en alta definición y 4K. La exhaustiva campaña de marketing del Blu-ray junto a la salida de PlayStation 3 fue el golpe definitivo para dejar el D-VHS en el olvido.

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