Los proyectores han perdido su gran ventaja histórica frente a las Smart TV. Deberán mover ficha rápido si no quieren extinguirse

Las teles gigantes son cada vez más atractivas, baratas y además las puedes usar con las luces encendidas y las persianas levantadas, algo imposible con los proyectores

Paco Rodríguez

Editor Senior

Hasta hace unos años si querías montarte un cine en casa a lo grande la única opción decente que tenías era comprar un proyector y una pantalla de proyección, ya fuese fija, portátil o desplegable.

Esto ha cambiado rápidamente y en poco tiempo los televisores le han ido comiendo el terreno a los proyectores acabando con su gran ventaja: el tamaño de la pantalla que podías disfrutar en casa, como modelos que como hemos visto por ejemplo en el reciente CES 2026 ya sobrepasan ampliamente las 100 pulgadas en las gamas medias, y con precios que empiezan a no ser tan desorbitados con modelos como los que veíamos aquí.

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Competir por tamaño de pantalla ya no tiene sentido

Imagen: Epson

Este crecimiento de las teles ha hecho que los proyectores tengan que reinventarse, o por lo menos ofrecer otras cosas que no ofrecían tradicionalmente, lo que ha supuesto por ejemplo la aparición de los modelos de tiro ultracorto y del concepto "Laser TV" o proyectores con plataforma "Smart" integrada más pantallas con rechazo a la luz ambiental que pueden usarse en salas sin completa oscuridad. Pero no es suficiente.

Y no, seguir tratando de evitar la extinción a costa de ver quién tiene la pantalla más grande ya no es una opción válida. Una estrategia que parece estar presente en los últimos lanzamientos de marcas populares como Leica, Hisense, Optoma, Awol y otras con modelos que prometen llevar las diagonales de hasta 200-300 pulgadas hasta nuestras casas. 

Esto no tiene sentido por varios motivos. Para empezar, porque encontrar pantallas comerciales de calidad para soportar esas diagonales es misión imposible, tanto por disponibilidad como por precio. Y de hecho, en las fotos publicitarias muchas veces se muestran a los proyectores proyectando sobre paredes directamente, algo que es un despropósito si buscas calidad y ya te has gastado una pequeña fortuna en el equipo.

Pero además es que tales diagonales requieren de espacios extremadamente grandes para poder proyectar, unas dimensiones que no tienen cabida en la mayoría de casas ni sentido para una visualización por una familia media de tres o cuatro miembros.

Si bien montar pantallas de unas 100-120 pulgadas es realmente asequible porque requiere de menos de 2,5-3 metros de ancho y otro tanto de separación hasta la pantalla para ver las imágenes, pasarte a las 200-300 pulgadas ya supone paredes de más de 6 metros de ancho y distancias de separación de 5 metros hasta la pared. Pocas casas soportan eso.

Cómo pueden seguir compitiendo los proyectores

¿Qué pueden hacer los proyectores para seguir compitiendo frente a las teles gigantes? Pues varias cosas, aunque otra cosa es que los fabricantes estén dispuesto a dar el paso.

Para empezar bajar precios. Los proyectores para cine en casa han sido tradicionalmente productos caros en la gama media-alta, pero solía haber unos cuantos modelos en la gama media que hacían muy bien su trabajo por un importe más asequible. 

Ahora tenemos básicamente dos opciones si queremos apostar por un modelo de tiro convencional: la gama de entrada generalmente con tecnología DLP, precios asequibles pero calidad insuficiente si somos aficionados entusiastas o simplemente nos molestan los defectos de DLP.

Imagen: JVC

Y la gama alta o prémium dominada por Sony, JVC (tecnologías SXRD y D-ILA respectivamente) y en parte por Epson con sus modelos 3LCD (lástima que Panasonic siga desaparecida en combate hoy en día en este sector doméstico). 

¿Es que ha desaparecido la gama media? Pues no. Si buscas un proyector con precios por debajo de 1.500-2.000 euros hay modelos, sí, pero en general ya no suelen ser tan redondos como antaño, son de tipo DLP, no tienen buenas opciones de colocación en todo tipo de salas porque vienen sin zoom óptico, desplazamiento de lentes o cosas similares.

Así que si quieres dar el salto y comprar un proyector solvente los precios se disparan (mínimo 3.000-6.000 euros), mucho más que incluso una tele gigante con tamaño similar (98-115 pulgadas), puesto que además tienes que hacerte con una pantalla en condiciones y si quieres que sea de rechazo a la luz ambiental (ALR) para ver con algo de luz en la sala, mejor ir preparando una segunda hipoteca, porque de 1.000 euros no bajan.

Imagen: Antonio Sabán

Ofrecer kits de proyector más pantalla con un buen ajuste de precios desde fábrica sería una buena opción para competir, algo que se ha intentado en los modelos Láser TV de marcas como Hisense en los modelos de tiro ultracorto.

También incluir plataformas "Smart" en los proyectores es una buena de atraer potenciales consumidores hacia el mercado del proyector. Algo que sorprendentemente hacen los modelos de gamas más bajas con sistemas operativos que no terminan de moverse bien por la falta de hardware y que está ausente en los modelos más caros porque se da por hecho que el cliente de estos equipos tendrá reproductores externos a la altura. 

Finalmente, aunque tengas el presupuesto suficiente para comprar un proyector y pantalla de altura, un reproductor externo, sitio suficiente y puedas controlar la luz, aún así hay varios problemas todavía presentes en los proyectores que pueden echarte para atrás con respecto a una tele gigante.

Es el caso del exceso de ruido y de calor emitido por estos equipos. En el primer caso, está presente incluso en los modelos de alta gama si quieres un modo de visualización que exprima de verdad el potencial de sus fuentes de luz. No es molesto si puedes tener el proyector lejos, por ejemplo colgado del techo a cuatro o cinco metros de tu posición, pero sí si has de sentarte más cerca.

Y en cuanto al calor, los proyectores a pesar de haber cambiado la tecnología de lámparas incandescentes por LED o láser, siguen siendo como pequeñas estufas que pueden resultar incómodas en salas pequeñas sin suficiente refrigeración. 

Imagen portada | AWOL

En Xataka Smart Home | Quiero ver el cine, el futbol y los videojuegos a lo grande: ¿merece la pena un proyector o es mejor una tele de gran formato?

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