Las consolas, reproductores multimedia y sintonizadores tienen una función que dispara su consumo eléctrico: esto hay que tener en cuenta

Presente en la mayoría de equipos modernos, promete arranques más rápidos a costa de un mayor gasto de luz

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Paco Rodríguez

Editor Senior

A la hora de ahorrar en la factura de la luz ya hemos comentado en otras ocasiones que conviene tener cuidado con el denominado "consumo fantasma". Es el gasto de electricidad que realizan los aparatos electrónicos conectados permanentemente a una toma de corriente aunque no los estemos usando. 

O dicho de otro modo, el consumo de los aparatos cuando están en modo de espera o "stand-by", listos para ser usados en cualquier momento con un mando a distancia o con pulsar un botón.

Este consumo fantasma suele ser muy reducido, con cifras típicas que quedan muy por debajo de 1 vatio en la mayoría de los casos. Sin embargo, en algunos equipos como reproductores multimedia, reproductores de Blu-ray, consolas de nueva generación, sintonizadores de TDT, receptores de TV de las operadoras y similares, dicho consumo puede dispararse y hacer que realmente suponga una gasto elevado a final de mes, sobre todo si tenemos muchos de estos equipos en casa.

Por ejemplo, en este artículo veíamos el caso de la consola Xbox Series X que llegaba a tener un consumo en modo de espera de más de 11 vatios. Y no es un caso aislado. ¿Cuál es el motivo?

Función de inicio rápido

Movistar

Los dispositivos multimedia del hogar son cada vez más complejos y  prácticamente se han convertido en equipos informáticos con su propio sistema operativo que tiene que cargar al arrancar el sistema. Y es precisamente este arranque el que se quiere evitar con la función conocida como "inicio rápido", "inicio inmediato" o similar que implementan muchos de ellos.

La idea es mantener algunos recursos del dispositivo listos para empezar a funcionar en cuanto le llegue la orden del mando sin tener que cargar todo el software desde cero, lo que agiliza el arranque del mismo. También se dejan funcionando los circuitos de red, por si queremos acceder o llegan órdenes desde esta interfaz, los accesos WiFi, los puertos USB, la alimentación de los periféricos, memorias y discos duros internos dependiendo de cada caso particular.

Es algo parecido a cuando en vez de apagar el ordenador activamos algún modo de suspensión que nos permite tener el equipo listo para funcionar en un par de  segundos en lugar de tener que esperar a que cargue todo el sistema operativo desde el principio. Aunque a cambio estaremos gastando más energía por tener que alimentar constantemente los módulos de memoria RAM desde la placa base.

La principal y más inmediata ventaja de este modo de inicio rápido es la rapidez en el encendido del aparato.  Además, el sistema queda listo para realizar otras tareas en segundo plano mientras está aparentemente apagado, como por ejemplo actualizaciones del software, reajustes en la sintonización de canales, instalación de nuevas aplicaciones, realizar grabaciones de contenidos programadas, etc.

Sin embargo toda esta rapidez tiene un gran inconveniente: el consumo eléctrico se multiplica sin que nos demos cuenta por un factor de entre 5 y 10, ya que se deben mantener algunos de los recursos adicionales del sistema funcionando. Con ello hacemos que un aparato que en stand-by gastaba menos de 1 vatio pase a gastar más de 10 vatios fácilmente, como la consola antes mencionada.

No se puede tener todo: rapidez de arranque o ahorro de energía

Consolas

Algunos fabricantes y distribuidores mencionan estas diferencias en las especificaciones técnicas de los equipos dando cifras concretas, otros simplemente señalan que si quieres ahorrar energía es mejor desactivar estos modos, como por ejemplo veíamos en el caso del decodificador de Movistar Plus+ en este artículo (que por cierto la desactivación del modo de ahorro sigue sin funcionar bien), y algunos directamente no hacen referencia a ello en absoluto.

En muchos dispositivos contamos con opciones dentro de los ajustes para eliminar funciones que provocan un mayor consumo, como es la alimentación de electricidad a dispositivos conectados vía USB o la posibilidad de encender los equipos distancia, aunque no suelen estar presentes en el menú principal y si no tenemos experiencia y sabemos que existen cuesta encontrarlas.

Lo cierto es que estas comodidades a las que muchos se han acostumbrado, vemos como finalmente repercuten en nuestro bolsillo al incrementar la factura eléctrica en una suma que sólo se aprecia a largo plazo, si miramos el cómputo del año.

¿Merece la pena tener activados estos modos de arranque rápido? Pues depende  del tipo de usuario que seamos. Si en casa va a haber varios miembros de la familia que encienden y apagan los aparatos cada poco tiempo puede ser interesante en algunos casos dejarlos con estos modos activados para ahorrarnos tiempo.

Pero en general, si somos el típico usuario que enciende el aparato, lo usa durante unas horas y luego lo apaga hasta el día siguiente, podemos ahorrar unos valiosos vatios apagando por completo aunque nos toque esperar uno o dos minutos hasta que se encienda el equipo.

Imagen portada | David Švihovec

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