Qué tipos de caldera hay en el mercado y cómo saber cuál es la que tienes instalada en casa

Qué tipos de caldera hay en el mercado y cómo saber cuál es la que tienes instalada en casa

Es importante conocer sus características, pues es la fuente para calentar el agua y climatizar la casa

Hay que tener en cuenta que la Unión Europea va a reemplazarlas por bombas de calor

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Calefaccion

Una caldera para el hogar es un dispositivo diseñado para calentar agua y, a menudo, proporcionar calefacción central en una vivienda. Estas calderas son parte de sistemas de calefacción centralizados que distribuyen calor a través de radiadores, suelo radiante o conductos de aire, dependiendo del diseño del sistema.

Las calderas para el hogar han sido una opción eficiente y efectiva para proporcionar calefacción central y agua caliente en una vivienda. Y aunque ahora no es el mejor momento para hacerse con una, es interesante conocer qué tipos podemos encontrar en el mercado y elegir la que mejor se ajusta a nuestras necesidades en caso de necesidad.

Caldera sí, pero ojo a las fechas

Caldera Imagen de Nedgia y Vaillant

Para empezar, lo primero que hay que tener en cuenta es que las calderas de gas tienen fecha de caducidad. La Unión Europea quiere que instalemos bombas de calor (habrá que ver si tenemos espacio) y el Gobierno tiene hasta finales de 2025 de plazo para desarrollar la normativa a tal fin.

Y hecha esta aclaración, si vas a poner una caldera o ya tienes una, es interesante conocer para qué se puede usar. Un elemento básico a la hora de climatizar el hogar, pero también a la hora de tener agua caliente sanitaria o incluso para cocinar.

Una caldera para el hogar calienta agua mediante la combustión de un combustible, como gas natural, propano, aceite, pellets de madera o electricidad. El agua caliente generada se almacena en un tanque o se envía directamente a través del sistema de calefacción para calentar la vivienda y proporcionar agua caliente para grifos, duchas y electrodomésticos.

El agua caliente se distribuye por todo el sistema de calefacción de la vivienda, que puede consistir en radiadores, tuberías de suelo radiante o conductos de aire caliente. A medida que el agua circula a través de estos componentes, libera calor en la habitación y eleva la temperatura interior.

Las calderas para el hogar suelen contar con termostatos que permiten a los propietarios controlar la temperatura deseada en su vivienda. Esto les permite ajustar la temperatura según sus preferencias y necesidades de calefacción.

Además de proporcionar calefacción central, muchas calderas también calientan agua para uso doméstico, como baños, duchas y lavandería. Algunas calderas tienen un tanque de almacenamiento de agua caliente incorporado, mientras que otras calientan el agua a medida que se necesita (sistemas de agua caliente instantánea).

Tipos de caldera

Junkers Imagen | Junkers

Existen varios tipos de calderas, cada una diseñada para satisfacer diferentes necesidades de calefacción y producción de agua caliente en el hogar. Se pueden distinguir las calderas por el tipo de combustible que usan, pero también y quizás es lo más destacado, por la salida de humo que tienen.

Por tipo de combustible

  • Calderas de gas: estas calderas utilizan gas natural o propano como fuente de combustible. Son muy populares en muchas regiones debido a su eficiencia y facilidad de uso.
  • Calderas de aceite: funcionan con aceite combustible, y a menudo se utilizan en áreas donde el acceso al gas natural es limitado. Son especialmente comunes en zonas rurales.
  • Calderas de pellets de madera: estas calderas utilizan pellets de madera como fuente de combustible renovable. Son una opción más ecológica y sostenible para la calefacción.
  • Calderas eléctricas: utilizan electricidad para calentar el agua. Son simples de instalar pero pueden ser menos eficientes y costosas de operar en comparación con otras opciones.
  • Calderas de condensación: estas calderas aprovechan el calor latente en los gases de escape para aumentar la eficiencia, lo que las hace más energéticamente eficientes que las calderas convencionales.
  • Calderas de biomasa: utilizan materiales orgánicos, como madera, astillas, pellets, cáscara de nuez, entre otros, como fuente de energía. Son una opción ecológica y sostenible.
  • Calderas de gasóleo: también conocidas como calderas de diesel, funcionan con combustibles líquidos y a menudo se utilizan en aplicaciones industriales y comerciales.
  • Calderas de agua caliente instantánea: calientan el agua a medida que se necesita, en lugar de almacenarla en un tanque. Son comunes en sistemas de calefacción de agua caliente sanitaria.
  • Calderas de alta eficiencia: estas calderas están diseñadas para maximizar la eficiencia energética y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Pueden ser de varios tipos, como condensación o de biomasa.
  • Calderas de baja presión: son calderas diseñadas para aplicaciones que no requieren altas presiones, como sistemas de calefacción residencial.

Por salida de humo

Suner Imagen | Blog Suner
  • Calderas no estancas o atmosféricas: una caldera "no estanca" o "atmosférica" es un tipo de caldera que toma el aire necesario para la combustión del ambiente circundante, es decir, del espacio en el que se encuentra la caldera. A diferencia de las calderas estancas o selladas, que obtienen el oxígeno necesario para la combustión del exterior a través de una tubería o conducto de aire, las calderas atmosféricas toman el aire de la habitación en la que están instaladas. Se trata de una categoría ya en desuso, ya que desde el 2010 están prohibidas y no se pueden instalar en viviendas, aunque si tienes una instalada que todavía funciona, no hace falta que la cambies. En términos de seguridad y rendimiento estas calderas han sido superadas por otras tecnologías.
  • Calderas estancas: una caldera estanca es un tipo de caldera que tiene un diseño hermético y sellado, lo que significa que toma el aire necesario para la combustión desde una fuente externa a través de un conducto de aire, y los gases de combustión generados durante el proceso de calefacción son expulsados al exterior mediante un conducto de evacuación. Las calderas estancas son conocidas por ser más seguras y eficientes desde el punto de vista energético que las calderas atmosféricas.

A su vez, existen varios tipos de calderas estancas según el tipo de combustible que utilizan y su función principal. Algunos de los tipos más comunes son:

Calderas estancas sin condensación

Las calderas estancas sin condensación son un tipo de caldera que toma aire del exterior para la combustión y evacua los gases de escape al exterior a través de conductos sellados, lo que significa que no recogen ni aprovechan el calor latente de los gases de combustión para mejorar la eficiencia, como lo hacen las calderas de condensación. Estas calderas están restringidas desde 2015 a usarlas sólo en viviendas unifamiliares aisladas y en bloques de pisos si la salida de humos está en el tejado.

Calderas de bajo NOx

Una caldera de bajo NOx es un tipo de caldera diseñada específicamente para reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) durante la combustión. Los óxidos de nitrógeno son contaminantes atmosféricos que pueden contribuir a la formación de smog y la lluvia ácida, y también tienen implicaciones para la calidad del aire y la salud humana.

Por lo tanto, las calderas de bajo NOx son una opción más respetuosa con el medio ambiente y cumplen con regulaciones más estrictas en áreas donde la calidad del aire es una preocupación. El problema es que para instalarlas en bloques de pisos, estas deben ir situadas en la fachada.

Salida De Humo

Calderas de condensación

El tipo dominante en la actualidad (son las que se fabrican desde 2015 según el Reglamento de Instalaciones Térmicas o RITE) y las más eficientes energéticamente. Las calderas de condensación son un tipo de caldera diseñada para aprovechar al máximo el calor contenido en los gases de escape durante el proceso de combustión, lo que las hace altamente eficientes en términos energéticos. Las calderas de condensación pueden tener un rendimiento superior al 100%.

Esta ttiplogía lo que hace es aprovechar gran parte del calor de los humos evacuados tras la combustión. Al reaprovechar el calor generado lo que hace es permitir el ahorro al necesitar consumir menos energía y de paso reducir las emisiones de contaminantes hasta un 70%. El requisito que tienen es que deben contar con un desagüe cercano para verter el agua condensada que hace que la instalación sea más compleja.

Además, otra división apunta a la forma en la que está instaladas dichas calderas y así se pueden encontrar calderas de pie o suelo, que son las que se suelen colocar para usar en grandes superficies y las calderas de pared o murales, que son más compactas y las que tradicionalmente se colocan en pisos y apartamentos.

Qué tipo de caldera tengo

Caldera

A la hora de distinguir el tipo de caldera que está instalada en el domicilio lo primero que se puede hacer es determinar el tipo de combustible que usa, que normalmente será de gas, eléctrico o de gasoleo, siendo estas últimas más grandes y usadas para comunidades, en casas solas y grandes superficies.

Lo normal es que cualquier caldera que tengamos en casa, tenga una etiqueta o placa identificativa, la cual puede ir pegada en el lateral, detrás o en el interior de la carcasa de la caldera. Suele ser una pegatina en la que aparecen datos como la marca, el modelo, el número de serie o el tipo de combustible que usa.

Otro método pasa por buscas la etiqueta de eficiencia energética. Y es que además de esta información, en ella también se puede indicar si es estanca o de condensación.

Puedes consultar igualmente el libreto de instrucciones, pero si no tienes ninguno de los dos métodos a mano, puedes fijarte en la salida de humos que tiene. Se trata del conducto que sale de la caldera a la calle en forma de tubo o tubería. Si el material es de PVC, un desagüe para eliminar el agua generada o tiene un codo hacia abajo, puede ser una caldera de condensación, mientras que si el tubo es más estrecho y va directamente a la pared exterior se trata de una caldera estanca

Dicho todo esto, aquellos propietarios que tengan una caldera en la actualidad, podrán seguir usándola como hasta ahora, pero cuando entre en vigor la nueva normativa europea, las nuevas edificaciones o las calderas que se averíen, tendrán que ser reemplazadas por bombas de calor.

Imagen portada | Foto de Kübra Arslaner de Pexels 

Imagen primer párrafo | Nedgia | Vaillant

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