Compartir
Publicidad
Lo nombramos muchas veces pero ¿sabemos qué significan los hercios en un televisor? Te lo explicamos
Televisores

Lo nombramos muchas veces pero ¿sabemos qué significan los hercios en un televisor? Te lo explicamos

Publicidad
Publicidad

En estos días hemos ido analizando distintos modelos de televisores y en todos ellos había una palabra que se repetía entre sus características. Los hercios (Hz). Una unidad de medida que puede que muchos lectores no sepan a que se refiere y su explicación va a centrar este artículo.

Y es que se trata de una de las características que muchos fabricantes usan para vender mejor un televisor, con cifras muy llamativas colocadas en grande junto a la diagonal de la pantalla o la resolución del panel empleado. Es una guerra de datos.

Unos datos para ponernos en la brecha
Hz

Hercio en español (Hz) viene de la palabra Hertz, la unidad de medida de frecuencia en el Sistema Internacional de Unidades. Con esta unidad vamos a medir el número de veces que se repite un evento durante un segundo. Una medida que podemos aplicar a cualquier situación. Por ejemplo veces que mueve las alas un colibrí, latidos del corazón... pero que en este caso viene referida a las pantallas de los televisores.

La electricidad llega a nuestros televisores con una onda de 50 Hz (60 en los Estados Unidos). De esta forma encontramos como un televisor de los que hasta hace unos años teníamos en casa dibujaba en la pantalla las 625 líneas (PAL) 50 veces por segundo (525 líneas en los Estados Unidos con NTSC). A mayor valor más imágenes por segundo será capaz de mostrar el televisor.

De esta forma tenemos frente a nosotros una sensación de movimiento como la generada por los dibujos creados en hojas de papel y pasados rápidamente. Una velocidad que sin embargo y como decimos, es de televisores con unos años, puesto que los modelos modernos cuentan con otras velocidades muy distintas.

Motion Blur

El problema con los hercios viene dado por la cantidad de veces que se genera la imagen en la pantalla y el tiempo que ese punto LED tarda en cambiar (no es instantáneo), lo que puede generar un cierto desfase que el usuario puede apreciar generando unos efectos _ motion blur_ o judder, por ejemplo, más apreciables en películas de acción o videojuegos. Problemas que vienen dados por una diferencia de coordinación entre la velocidad de la imagen a reproducir y la velocidad de refresco de la pantalla

Así encontramos modelos que pueden funcionar a 50, 100 o 200 Hz (en el caso de televisores 3D) en unas cifras que nos indican los hercios reales. Porque junto a estas, los fabricantes, mediante software, han aumentado estas velocidades logrando los llamados hercios no reales a los que se le dan distintos nombres según el fabricante (CMR, Motion Flow, MCI…)

¿Estamos ante una campaña de puro marketing?
Hercios

¿Entonces que son esas cifras que hemos visto en las cajas y los anuncios? 400Hz, 600Hz u 800Hz son Hertzios no reales, un reclamo publicitario para atraer al consumidor. Un sistema por el que vía software se trata de evitar este problema con la frecuencia de refresco y que no todos los usuarios aprecian de la misma forma.

Y es que un usuario puede notar, en función de su vista, el cambio de 50 a 100 Hz mientras que otro no lo aprecia, por lo que queda claro que estamos ante un fenómeno subjetivo al que las marcas han sabido sacarle partido.

En este sentido y con los datos en la mano, lo mejor a la hora de adquirir un televisor es no dejarse engatusar por las cifras que nos anuncian los fabricantes y en la medida de lo posible tratar de probar el aparato haciendo uso del contenido que más se adapte al uso que le va a dar cada uno, siendo, cómo ya hemos dicho antes, los modernos videojuegos y las películas de acción y transmisiones deportivas las mejoras herramientas para medir la frecuencia de refresco.

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio