Uso internet con cable Ethernet: a partir de qué longitud del cable de red aparecen problemas de pérdidas y latencia importantes

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Aunque el Wi-Fi es lo más cómodo para dotar de internet a tus dispositivos, si buscas la máxima velocidad y estabilidad en tu conexión a equipos que van a sacarle partido como el ordenador o una smart TV, usar un cable de red Ethernet es una buena idea. Pero no siempre tenemos el router cerca, lo que implica tirar un cable de red moderadamente largo, ¿cuánto? Obviamente dependerá de la distancia, pero aquí entra una variable más a considerar: las pérdidas aumentan con la longitud de este y hay un punto a partir del cual son tan importantes que merece la pena buscar otra alternativas. ¿Cuál es la distancia crítica de un cable de red?

Vaya por delante que desde el punto de vista técnico, un cable Ethernet puede fabricarse en cualquier tamaño, pero cuando la distancia a recorrer por la señal es demasiada, aparecen pérdidas y retrasos (el tiempo que le cuesta llegar de su origen al destino) es tan importante que el resultado es el opuesto al esperado: usar un cable Ethernet y aún así enfrentarse a velocidades de conexión lentas.

De forma general, los cables Ethernet comunes (hablamos de los usados en el ámbito doméstico, de par trenzado) ofrecen un buen rendimiento cuando su longitud no supera los 100 metros, probablemente más que de sobra para la mayoría de hogares, aunque siempre hay casas grandes con varias plantas. En otros escenarios de uso, por ejemplo en empresas, se usan otros cables que permiten mayor longitud.

Un poco de física: refrescando la resistencia de los materiales

La culpa la tiene la resistencia: a mayor longitud, mayor resistencia. Por tanto, el paso de la señal a través de un cable largo se hace más difícil porque aumenta la resistencia, un fenómeno eléctrico por el cual el material del cable se opone al flujo de la electricidad. En el caso de un cable Ethernet, los conductores son los hilos de cobre  de su interior.

Merece la pena echar la vista atrás, hasta nuestros tiempos del instituto, donde probablemente sentamos las bases de la ley de Ohm, que dice que el Voltaje es igual al producto de la intensidad por la resistencia. De ahí puede deducirse que la resistencia es igual al voltaje entre la intensidad, pero a su vez cuenta con otra relación más: la relación entre la resistencia y la resistividad.

Relación entre resistencia y resistividad. Fuente: Texas Gateway

Esa oposición al paso de la corriente eléctrica se relaciona con la resistividad del material  ρ (que a su vez depende de factores como la estuctura molecular y atómica del material y también de la temperatura), el área del cable y la longitud de este. Así, la resistencia de un conductor depende del coeficiente de resistividad, es directamente proporcional a la longitud e inversamente proporcional a la sección transversal. Es decir, que aumenta conforme el conductor es más largo y disminuye cuando aumenta su grosor. Para un cable cuya composición y área no varía longitudinalmente, la magnitud crítica es la longitud.

Así que cuando aumenta la resistencia, la señal eléctrica baja, afectando a la latencia, al ancho de banda y a la velocidad. Ciñéndonos única y exclusivamente a cables domésticos "estándar", hay una opción más que puede resultar confusa: la calidad del cable Ethernet, clasificada en categorías.

Es cierto que cambiar un cable CAT5 por un CAT5e o un CAT6 es notable en términos de velocidad máxima, frecuencia y velocidad de descarga, pero en cualquier caso y volviéndonos al punto de la longitud y cómo le afectan los problemas de transmisión, las pautas oficiales son claras: la longitud de cable máxima permitida para un cable Ethernet de par trenzado es de 90 metros, con cinco metros en cada extremo para fines de conexión.

Pero aunque nos hemos centrado en cables comunes dentro del ámbito doméstico (par trenzado), depende enormemente del tipo de cable Ethernet. Además del cable Ethernet de par trenzado, los principales tipos son el coaxial y la fibra óptica (aquí no aplican las CAT, tiene las suyas propias).

Principales tipos de cables Ethernet: coaxial, fibra óptica y par trenzado

Los cables coaxial, de par trenzado y fibra óptica difieren en su composición y estructura, lo que afecta enormemente a sus propiedades. Así, mientras que el coaxial y el par trenzado emplean cables de cobre, la fibra óptica está hecha de pequeñas fibras de vidrio.

Como consecuencia, en los cables de fibra óptica se transmiten los datos a través de la luz, lo que posibilita una mayor velocidad de conexión, pero tienen otras muchas ventajas: son más resistentes a los cambios de temperatura y condiciones metorológicas y duraderos en general, no les afectan las interferencias electromagnéticas, tienen menor latencia, mayor capacidad de transmisión...

Volviendo al tema de la longitud del cable, los de fibra óptica también soportan una longitud mayor sin deterioros significativos. ¿Cuánto? Hasta 2 kilómetros para internet a 10 Mbps y 100 Mbps. La longitud sin pérdidas notables en los cables coaxiales también es mayor: hasta 500 metros, según Cisco.


Portada | Foto de Markus Spiske

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