Llega el frío, la casa se convierte en un iglú y toca encender algún sistema de calefacción para poder estar más confortables las horas que estemos dentro. Y sí, ya sabemos que los radiadores eléctricos no son el tipo de calefacción más eficiente, pero muchos los seguimos teniendo y usando de vez en cuando en casa.
Puede que no como sistema general para calentar toda la vivienda, pero sí como equipos que dan calor de forma inmediata para usos locales u ocasionales, como puede ser el caso de los calefactores portátiles para el baño o el dormitorio.
Y claro, aquí puede que se nos encienda la bombilla y pensemos que para ahorrar un poco en la factura sería posible colocarles algún temporizador o enchufe inteligente con el que gestionar mejor sus momentos de encendido y apagado.
Enchufes inteligentes y radiadores: una mala combinación
En el mercado podemos encontrar una infinidad de enchufes inteligentes que funcionan estupendamente bien si lo que queremos es controlar el encendido de pequeños equipos como routers, adaptadores de red, incluso sistemas de sonido, televisores, consolas, reproductores multimedia, lámparas, etc.
La clave aquí es el consumo eléctrico de los aparatos, que en todos estos casos es muy reducido. Sin embargo, si lo que pretendemos es conectar electrodomésticos de gran potencia como por ejemplo radiadores, calefactores portátiles e incluso termos eléctricos, habrá que fijarse muy bien en las especificaciones eléctricas del enchufe o programador antes de hacerlo.
Y es que, tendremos que vigilar que el consumo eléctrico del radiador no sobrepase nunca el máximo soportado por el enchufe inteligente, y para estar más seguros, que no se acerque al límite, ya que aquí también podría haber un peligro de sobrecalentamiento si tenemos el radiador puesto mucho tiempo.
¿Por qué es tan problemático el tema de la potencia y los enchufes inteligentes? Pues porque a diferencia de las tomas de pared, la mayoría de modelos no están pensados para enchufarles grandes electrodomésticos de alto consumo, y sus componentes presentan limitaciones para estas altas potencias.
Así, en general muchos modelos económicos soportan hasta 10 A y 2.300 W, y otros menos abundantes que aguantan un máximo de 16 A y 3.680 W. ¿No sirven para todos los tipos de radiadores?
En el mercado podemos encontrar radiadores de muy diferentes formatos y configuraciones con consumos que pueden ir de unos cientos de vatios (400-500 vatios) para los más pequeños tipo brasero hasta más de 2.500 vatios en el caso de los más grandes de aceite o de los que cuentan con varias resistencias que podemos activar al mismo tiempo.
En estos casos los enchufes inteligentes de 10 A y 2.300 vatios son claramente insuficientes e incluso algunos baratos que teóricamente soportan 16 A y 3.680 W pueden no ser del todo fiables, ya que esas cifras están pensadas para potencias puntuales en un momento dado, no para funcionar siempre a la máxima potencia durante horas.
En estos casos podemos optar por seleccionar un modo de funcionamiento en el radiador con menor consumo, pero si no queremos tener que estar pendientes de ello, de que nadie por error ponga el radiador a funcionar a más potencia, mejor renunciar a usar enchufes inteligentes y programadores con este tipo de equipos y conectarlos siempre directamente a la toma de la pared.
Imagen portada | e24
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