
Más recientes en los catálogos de los fabricantes, suelen integrarse en la categoría prémium con precios más elevados
Uno de los electrodomésticos más importantes, si no el principal, a la hora de montar la cocina es la placa, núcleo central de nuestra encimera, ya sea de gas, vitrocerámica o inducción.
Estas dos últimas tecnologías han ido cobrando importancia en los últimos años, ofreciendo un aspecto más elegante que los fogones típicos de gas y permitiendo aprovechar la electricidad en viviendas con placas solares.
Pero si has tenido alguna vez una de estas placas te habrás dado cuenta de un inconveniente importante: su recubrimiento de cristal con acabado tipo espejo les confiere mayor fragilidad y dificultad para mantenerse limpias. ¿Qué otras opciones hay?
Placas de cocina con acabado mate
Pues los fabricantes están apostando últimamente por las placas de inducción con acabado mate. Una alternativa que cada vez es más frecuente ver en los anuncios de la tele y en las exposiciones de las tiendas con promesas como que consiguen crear estancias más tranquilas elegantes, ofreciendo un espacio más profundo y sobre todo con menos ruido visual que el cristal en acabado brillante.
El acabado mate ayuda a integrar el electrodoméstico en casi cualquier cocina con independencia de cuáles sean los materiales que predominen en tu encimera y muebles, incluyendo la piedra, el mármol o cualquier tonalidad de madera.
¿Son una tecnología distinta? Pues no. La base de las placas mate es la misma que la de las brillantes: el vidrio cerámico, por lo que las prestaciones físicas principales son las mismas, pero con menos reflejos. Esto permite por ejemplo que sea posible visualizar más fácilmente los mandos de control iluminados y los diferentes símbolos, con independencia de la luz natural que haya en la cocina.
Según Balay este tipo de placas gracias al recubrimiento especial que tienen en la superficie ofrece un tacto "de seda" más agradable cuando las tocamos o limpiamos, siendo además más "agradecidas", pues quedan limpias antes con menos esfuerzo.
Porque sí, una de las ventajas de estas placas con acabado en mate es que prometen ser más fáciles de limpiar, ya que captan menos algunos tipos de grasa y suciedad como la que está presente en las huellas dactilares. O, aunque se produzcan las manchas, pasan más desapercibidas.
Es decir, mientras que en los modelos con cristales brillantes las marcas de pasar el dedo o una pequeña gota de agua se notan enseguida, con este acabado tu placa parecerá limpia durante más tiempo.
También se mejora la facilidad de limpieza con respecto a las normales, ya que según Balay "basta una bayeta con un poco de jabón para que luzca como nueva." De hecho, este tipo de recubrimientos mate está pensado para que el mantenimiento sea más sencillo que con los modelos tradicionales.
Además, según fabricantes como Bosch, Siemens o Balay presentan hasta 5 veces menos rayas que las convencionales. Bueno, en realidad no es que sean más duras o resistentes a los arañazos, sino que si estos se producen, el recubrimiento especial de la placa hace que no se noten tanto.
Imagen portada | Max Vakhtbovych
En Xataka Smart Home | Placas de inducción, vitrocerámica y gas: estas son sus principales ventajas e inconvenientes
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